CONCLUSIONES DE LA JORNADA DE MOVIMIENTO OBRERO
DEL PCPV
Silla, 24 de marzo del 1
- Valoramos globalmente de forma positiva tanto el documento federal como el de País Valenciano, entendiendo que, después de ser corregidos y enriquecidos por el debate, deberían reestructurarse en un material asequible para el trabajo en el movimiento obrero.
- Saludamos la lucha de los trabajadores de Sintel, cuya acción representa al conjunto de la clase obrera agredica por el neoliberalismo.
- Frente al capitalismo, el imperialismo y la globalización financiera, debemos trabajar por la globalización de la resistencia y de las alternativas, confluyendo sindicatos y organizaciones y movimientos como ATTAC y los MRG, hacia un socialismo en el que la clase trabajadora se reapropie globalmente de los frutos de su trabajo. Los objetivos inmediatos de reparto e incremento del empleo (no su "creación" por el capital), con una disminuación de la jornada laboral mediante la ley de 35 horas que propugnamos, debemos enmarcarlos en dicha perspectiva.
- El Partido Comunista, como parte del movimiento obrero, no debe pretender expresar su pluralidad, sino incidir en ella, organizando, a través de la libertad de debate y la unidad de acción, una actuación coherente de todos los y las comunistas hacia el conjunto de la clase obrero en los distintos frentes sindicales, en el marco de los acuerdos del 15º Congreso del PCE y el 8º Congreso del PCPV. Ello exige una reorganización del Partido con base en los centros de trabajo.
- En ese sentido, y frente al Aznarazo contra los derechos laborales, que no sólo incrementa la precariedad, sino que ningunea la negociación colectiva, hemos de propugnar una respuesta unitaria, con objetivos claros, masiva, generalizada, desde la unidad de acción de la izquierda, organizada desde los centros de trabajo y contundente contra la reforma laboral impuesta; la huelga general que ha sido propuesta debería tener estas características para detener la ofensiva del gobierno contra los trabajadores y trabajadoras.
- Hemos de propugnar también la desaparición de las ETTs, un salario social igual al salario mínimo (que IU reclama sea el 60% del medio), cláusulas de garantía salarial con mecanismos como la escala móvil y repercusión de la productividad, detener las agresiones contra la clase obrera, hacer real la negociación colectiva del conjunto de los trabajadores públicos y el resta de la clase trabajadora en España y en Europa, y conquistar los derechos para los inmigrantes que les arranquen de una situación similar a la esclavitud.
- En relación a la actuación de los y las comunistas en
CC.OO., por la que hemos apostado específicamente en los últimos
Congresos, debemos continuar trabajando contra la burocratización
y por una democracia participativa que favorezca la movilización
y que evite que los mecanismos de financiación estatal dañen
su independencia de clase. La referencia a un clima menos represivo tras
su último Congreso es una hipótesis respecto a la que hay
signos contradictorios, como lo ocurrido recientemente en la FECOHT del
País Valencià, pero también una apuesta por impulsar
el debate unitario que requiere la confrontación con la política
antiobrera del gobierno, desarrollando frente a ella la unidad de las CC.OO.,
y más allá de ellas, con el resto de organizaciones sindicales
de clase, y en particular de aquéllas en las que tenemos presencia,
por la unidad de la clase obrera.