II Encuentro Hemisférico de Lucha contra el ALCA:
Declaración final
LLAMAMIENTO DE LA HABANA
A todos los pueblos de América:
La vida de nuestros pueblos y la independencia de nuestras naciones está
en juego: luchar contra el ALCA es luchar contra la anexión y la miseria.
Nosotros y nosotras, indígenas, negros, sindicalistas, campesinos,
jóvenes, pobladores, religiosos, ambientalistas, defensores de derechos humanos,
creadores, comunicadores, parlamentarios, artistas e intelectuales, hombres
y mujeres de todas las razas, representantes de organizaciones sociales y
políticas provenientes de los (treinta y cinco países) de nuestro
continente, hemos llegado hasta La Habana, Cuba, para realizar nuestro
Segundo Encuentro Hemisférico de Lucha contra el Área de Libre Comercio
de las Américas (ALCA), pues Estados Unidos y sus gobiernos afines en el
hemisferio, persisten en su objetivo de imponer a nuestras naciones este
tratado supranacional que condena a la pobreza a sectores cada vez más
amplios de la población tanto en el Sur como en el Norte, que otorga
derechos a las corporaciones trasnacionales por sobre los estados y los
pueblos, abre indiscriminadamente nuestros recursos naturales, productivos
y humanos al saqueo sin medida y sacrifica, en fin, cualquier posibilidad
de un desarrollo soberano de nuestras naciones, en lo que constituiría una
nueva era de colonización y anexión de nuestra América por parte del
poder político, económico y militar de los Estados Unidos.
En el año que ha transcurrido desde nuestro Primer Encuentro hemos visto,
sin embargo, cómo se ha fortalecido de manera notable la resistencia
contra la amenaza del ALCA y otras calamidades que el neoliberalismo ha dejado
caer sobre nuestros pueblos. Se están cosechando las primeras victorias:
lo mismo en Bolivia que en El Salvador, en el Ecuador que en Perú, en
Paraguay y Uruguay, en Quebec, Canadá y Estados Unidos, en México y otros países,
se viene resistiendo con éxito a las políticas que buscan privatizar la
energía, la salud, el agua y hasta la vida. En Argentina, donde se ha
puesto de manifiesto la amplitud de la debacle del modelo neoliberal, crece
la movilización del pueblo contra las políticas de concentración de la
riqueza responsables de un verdadero genocidio social; así también en
Venezuela, donde se han logrado frustrar hasta el momento los intentos
golpistas y de desestabilización contra un gobierno electo que no es del
gusto del gobierno de Estados Unidos. Los ejemplos de resistencia y
dignidad se multiplican en todas partes, sobre todo en aquellas luchas
encabezadas por los pueblos indios y el movimiento negro, hasta ahora
marginados entre los marginados. En todas partes, el individualismo, la
competencia y la división fomentados por el neoliberalismo comienzan a
ceder el paso a la unidad y la solidaridad entre los pueblos. En todas
partes las mujeres vienen ocupando cada vez más su lugar y colocando sus
reivindicaciones al frente de las luchas, lo que es un motivo de orgullo y
dignidad para todo el movimiento.
En particular, en la lucha contra el ALCA, desde el último encuentro hemos
visto desarrollarse comités de amplia convergencia de fuerzas sociales y
políticas en los diversos países, lo cual se ha traducido en el
despliegue de una campaña informativa y educativa, en acciones masivas y en la
preparación y realización de la Consulta Popular Continental, que ha
tenido un arranque formidable con el plebiscito celebrado en Brasil, durante la
primera semana de septiembre del 2002 y en el que más de diez millones de
brasileños y brasileñas dijeron No al ALCA. En Quito, con motivo de la
Cumbre de Ministros de Comercio, nos movilizamos aun en medio de los gases
lacrimógenos de la policía, e hicimos llegar claramente el rechazo de
nuestros pueblos a los gobiernos que se empecinan en negociar el ALCA..
El avance en la resistencia, el fortalecimiento del movimiento social y su
articulación cada vez mayor a nivel global, se están traduciendo también en
conquistas políticas, como la alta votación obtenida por Evo Morales en
Bolivia y, sobre todo, las victorias electorales de Lula en Brasil y Lucio
Gutiérrez en Ecuador, candidatos apoyados y llevados al triunfo por
fuerzas populares opuestas a la recolonización de nuestra América. Los nuevos
escenarios que se abren con estas victorias constituyen sin lugar a dudas
un golpe al modelo neoliberal, pues el voto de nuestros pueblos fueron
votos contra ese modelo, contra el "libre comercio", contra la dominación
norteamericana.
Sin embargo, a pesar de estas claras muestras de la voluntad de nuestros
pueblos, el imperio norteamericano y sus gobiernos subordinados en el
hemisferio no quieren escuchar el clamor de justicia e independencia que
crece desde abajo y se obstinan en continuar con sus planes colonialistas y
antipopulares. El desempleo y la miseria no dejan de crecer a pesar de las
promesas de desarrollo de los promotores del "libre comercio" y de las
farsas de programas contra la pobreza y, por el contrario, la situación
raya ya en el genocidio social y la degradación humana; nuestros países
están perdiendo su soberanía y seguridad alimentaria, y servicios y
bienes básicos, como la educación y la salud, se pretenden dejar al inhumano
juego del mercado. En un país como Argentina, donde hasta hace poco hubiese sido
impensable, los niños están muriendo de hambre. La deuda sigue siendo un
flagelo y un instrumento de chantaje y control contra nuestras naciones. La
militarización, con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico y
ahora el terrorismo, es la pareja indispensable del "libre comercio". El Plan
Colombia, el Comando Norte y la "cooperación" en general de nuestros
gobiernos con los halcones del Pentágono son el otro lado de la pinza de
la política de integración económica subordinada a los intereses
norteamericanos.
No obstante las graves consecuencias sociales que ha tenido el TLCAN,
especialmente en México, y la significativa oposición a lo que se está
negociando, los ministros de comercio reafirmaron en Quito que piensan
concluir las negociaciones del ALCA para el ano 2004. Además, Washington y
sus aliados, o mejor dicho subordinados, no están esperando la culminación
de estas negociaciones y avanzan todos los días en planes y tratados de
"libre comercio" binacionales o regionales, todos ellos piezas de la
estrategia de reafirmación de la hegemonía norteamericana en el
continente y que pavimentan la carretera del ALCA. Estos planes hemisféricos son
parte de la estrategia más general de las corporaciones norteamericanas en el
marco de la competencia con los otros bloques económicos en la
Organización Mundial de Comercio (OMC), pues temas como el de agricultura y
privatización de los servicios públicos y otros que apenas están
siendo considerados para ser incluidos en la OMC están ya presentes en el proceso
ALCA.
Las negociaciones del ALCA y de la OMC (y los procesos bilaterales y
regionales dentro de ellas) han entrado a una fase decisiva. La crisis y
desesperación de nuestros pueblos está llegando al límite. La amenaza
de guerra está aquí. Pero nuestras posibilidades de resistir son mejores
que antes y hay nuevas luces de esperanza. Nuestra lucha debe entrar también
en una fase decisiva. Es por todo ello que desde aquí, desde la patria de
Martí, que es un ejemplo de que se puede vencer y resistir a la dominación imperial,
hacemos el presente LLAMAMIENTO:
· A redoblar en cada uno de nuestros países, en el ámbito regional
y a escala continental, la Campaña contra el Área de Libre Comercio de las
Américas, reforzando las actividades de información, difusión y
educación entre la población en general, así como las movilizaciones y toda clase
de iniciativas y acciones a nuestro alcance para detener este proyecto de
recolonización..
· A avanzar en la conformación de comités nacionales unitarios,
intersectoriales, plurales y horizontales de lucha contra el ALCA
· A dar un nuevo impulso a la organización y la realización de la
Consulta Popular Continental sobre el ALCA que tendrá un nuevo plazo hasta
el mes de octubre, previo a la Cumbre de Ministros de Comercio en Miami,
para llegar ahí con la fuerza de la participación de millones y millones de
hombres y mujeres de todo el continente.
· A desarrollar una estrategia hacia los congresos nacionales para que
los parlamentarios opuestos al ALCA luchen junto con sus pueblos por
recuperar la defensa de la soberanía y detener el ALCA.
· A dar simultáneamente la lucha contra los tratados, acuerdos y
planes bilaterales y regionales de "libre comercio" que avanzan el modelo injusto
y desigual del ALCA, así como a construir desde abajo una alternativa de
integración de los pueblos justa equitativa y sustentable.
· A vincular la lucha contra el "libre comercio" en el hemisferio con
la lucha contra la Organización Mundial de Comercio y, en particular, contra
una nueva ronda y la inclusión de nuevos temas que sólo otorgarán más
poderes a una institución dominada y al servicio de las grandes
corporaciones trasnacionales
· A ligar cada vez más esta lucha con las luchas concretas y
cotidianas que nuestros pueblos están librando en los diferentes frentes abiertos por
el neoliberalismo, en particular en la defensa del carácter público de
la educación, la salud, la seguridad social, los recursos energéticos y
naturales de nuestros países
· A hacer nuestra la lucha contra toda forma de exclusión y
discriminación, y en particular la lucha contra la violencia hacia las
mujeres
· En especial, convocamos a vincular la lucha contra el "libre
comercio" a la lucha histórica contra la injusta e ilegítima deuda externa y
contra el belicismo norteamericano que pone en peligro no sólo la soberanía
sino a todo el planeta, así como a combatir las políticas de contrainsurgencia
militar, paramilitar y civil que promueven los gobiernos latinoamericanos.
Debemos ahora también encarar unitariamente la defensa común contra la
criminalización que de los luchadores sociales se viene haciendo.
· Además de las luchas que libraremos en cada país y región,
convocamos a encontrarnos y movilizarnos contra el ALCA y la OMC en el marco del Foro
Social Mundial de Porto Alegre en enero del 2003; a encontrarnos y
movilizarnos junto con nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo en
Cancún, México, en septiembre del 2003 contra la OMC, desarrollando toda
clase de movilizaciones y acciones simultáneas en todos nuestros países;
a realizar una jornada continental de acción contra el ALCA cuando se reún
an los ministros de comercio del ALCA a fines del 2003 en Miami y a volvernos
encontrar en La Habana en enero del 2004.
Concluimos nuestro Segundo Encuentro Hemisférico de Lucha contra el ALCA
convencidos de que, así como hemos cumplido muchas de las metas que nos
propusimos en el Primer Encuentro, este Segundo Encuentro abre el camino de
una nueva etapa, de un salto en la lucha contra el nuevo intento de
dominación colonial; convencidos de que siguiendo el camino del movimiento
de resistencia global expresada en Chiapas, Seattle, Quebec y en tantas
otras luchas populares libradas en Norte, Centro, Sudamérica y el Caribe,
sabremos cambiar el destino de marginación, miseria y guerra que quieren
deparar como futuro a nuestros pueblos, los grandes señores del poder y el
dinero. Desde este territorio libre de América, con el cual nos
solidarizamos y para el cual exigimos el cese al bloqueo y el respeto a su
soberanía, decimos:
NUESTRA AMÉRICA NO ESTÁ EN VENTA!
¡SOBERANÍA POPULAR SÍ, ALCA NO!
HAGAMOS JUNTOS OTRA AMÉRICA POSIBLE!
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