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Brutalidad policiaca en Oaxaca. Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos/Frente Nacional de Lucha por el Socialismo.
La respuesta policiaca a las necesidades políticas pone de manifiesto
el carácter fascista de los hombrecillos del poder, ante un movimiento
social que una y otra vez se les sale de control a pesar de sus
múltiples esfuerzos por cooptar, dividir, enfrentar a sus líderes,
líderes que dejan de serlo cuando el pueblo cansado de tanta opresión
decide por encima de intereses particulares o de grupo.
Argumentar que se tiende un cerco policiaco y militar al Cerro del
Fortín para evitar atentados en la Guelaguetza, para no evidenciar la
situación que atraviesa el Estado es una estupidez, por decir lo
menos. Sólo a los retrógradas se les puede ocurrir semejante
barbaridad y escudarse en un discurso de respeto a los Derechos
Humanos para cometer todo tipo de atrocidades, según para preservar el
inexistente Estado de Derecho.
El Secretario de Protección Ciudadana, Sergio Segreste Ríos que en el
sexenio de José Murat cobró como ombusman al frente de la Comisión
Estatal de Derechos Humanos de Oaxaca, ahora si puede darse el lujo de
mostrar su verdadero rostro represor y racista contra el pueblo, los
pueblos originarios, sobre todo contra los indígenas zapotecos de le
Región Loxicha, exponemos:
El viernes 25 de mayo, como ya lo habíamos denunciado anteriormente,
fue detenido de manera ilegal por elementos de las corporaciones
policiacas, el compañero Daniel Santiago Matías en las instalaciones
de la Penitenciaría Central de Ixcotel, cuando salía de ir a visitar a
los presos indígenas de la Región Loxicha, aproximadamente a las 11 de
la mañana, siendo trasladado al cuartel de la policía Preventiva en
San Bartolo Coyotepec donde, por espacio de 5 horas, fue torturado
psicológicamente acusándolo de pertenecer al Ejército Popular
Revolucionario, fue liberado posteriormente por el Director de la
Policía Ministerial, Daniel Camarena Flores, "informándole" que no
tenía orden de aprehensión en el fuero común peros si en el fuero
federal.
La posterior denuncia de desaparición forzada de Edmundo Reyes Amaya y
de Gabriel Alberto Cruz Sánchez, realizada por sus familiares y a
quienes el Ejercito Popular Revolucionario reclama como sus
militantes, nos parece, arroja luces sobre el comportamiento inusual
en las corporaciones y mandos policiacos, pues dichas personas fueron
desaparecidas precisamente ese mismo 25 de mayo.
Dando continuidad a la política de desaparición forzada de personas,
iniciada desde 1996 por Diódoro Carrasco Altamirano en los Loxichas y
tratándose ahora si de verdaderos militantes del EPR, no tenía caso
perder el tiempo con el compañero Daniel Santiago Matías a quien
ninguna información relevante pudieron arrancar durante las 5 horas de
tortura. Procediendo a informar de esta situación al Secretario
General de Gobierno, Manuel García Corpus, quien instaría a dejarlo en
libertad, mas no así a los otros dos detenidos a quienes considerarían
verdaderos trofeos de guerra en esta larga lucha contra el movimiento
eperrista en la que por muchos años no habían asestado golpes
relevantes.
De esta manera, la conjunción de esfuerzos del gobierno federal con
Ulises Ruiz para detener el avance de la APPO no es ninguna
casualidad, obedece al supuesto combate al "terrorismo" que se traduce
en la eliminación de los obstáculos para los negocios transnacionales,
como ha quedado de manifiesto con la visita de Rodríguez Zapatero y la
implementación del Plan México por parte de los estadounidenses.
No esta de más señalar que nos parece muy desafortunado que la
dirigencia magisterial lejos de sumarse al repudio generalizado a las
provocaciones y agresiones montadas por el gobierno local y federal se
deslinde de los hechos; sumándose así al coro de jilguerillos pagados
por el estado que no bajan de radical a un movimiento que sigue
arrastrando mucho pueblo, movimiento que no deja de llamar al
fortalecimiento de la unidad nacional e internacional, reconociendo el
valioso sentimiento de la solidaridad que le ha dado cobertura y
fortaleza, este movimiento prevalece atendiendo las viejas necesidades
de cambio y desarrollo para una vida plena.
Desde luego que es imposible abandonar la lucha cuando el gobierno
federal ha sido incapaz de cumplir los compromisos adquiridos en las
mesas de diálogo, ¿acaso ya se han olvidado que el asunto de los
presos de Xanica, San Blas Atempa y Loxicha, castigo a los
responsables de la represión y respuesta a las demandas de los pueblos
y organizaciones sociales fueron parte de las mesas en la Secretaría
de Gobernación?
EXIGIMOS:
1.- Renuncia inmediata de Ulises Ruiz y Felipe Calderón.
2. - Juzgar los crímenes cometidos por Ulises Ruiz y Felipe Calderon
2.- Libertad inmediata de todos los presos y cancelación de ordenes de
aprehensión en contra de los luchadores sociales.
3.- Indemnización inmediata a los familiares de los asesinados por
cuestiones políticas o sociales durante la administración de URO y
anteriores.
4.- Presentación con vida de los desaparecidos.
5. - Implementación de políticas de desarrollo económico, político y
social para los pueblos originarios.
Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos/Frente Nacional de Lucha
por el Socialismo
Juan Sosa Maldonado.
18 de julio de 2007
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