Comunicado de la Organización Por Nuestras Hijas ante la aparición del cuerpo asesinado de una niña de 7 años.

Martes 17 mayo 2005.

A la Opinión Pública
A las Autoridades del Estado de Chihuahua

Las organizaciones firmantes deseamos externar a través de este escrito, la indignación y tristeza que nos hace sentir la noticia del asesinato de la niña Airis Estrella Enríquez Pando de tan solo siete años de edad, ya que nos hace revivir la tragedia que padece nuestra comunidad desde hace mas de doce años, remueve nuestras emociones y la manera en que vivimos estas terribles experiencias. Asimismo deseamos mostrar nuestra solidaridad a esta familia juarense que ahora le toca vivir esta terrible pesadilla que enfrenta nuestra querida Ciudad Juárez.
Pero también queremos dirigirnos a las autoridades encargadas de dar seguimiento a las investigaciones, quienes junto con la procuradora del estado, Patricia González, hicieron declaraciones al respecto a través de los medios de comunicación, que nos hacen apreciar que de nueva cuenta, como sucedió en el pasado, pretenden evadir su responsabilidad, al declarar en torno a los crímenes contra mujeres en Juárez que, "el mundo es así... yo no lo inventé".
Nos preocupa el hecho de que luego de encontrar el cuerpo de la pequeña Airis, nuestra condición como ciudadanos y ciudadanas juarenses sufra el mismo patrón que se ha presentado desde que se empezaron a registrar los asesinatos de mujeres en esta comunidad:
1. El cuerpo de la niña fue encontrado de casualidad, no como resultado de una investigación o búsqueda policíaca.
2. La falta de sensibilidad de la autoridad al declarar que la responsabilidad de los asesinatos es de las familias, por la supuesta ausencia de valores y la desintegración familiar.
3. La reiterada insistencia en afirmar que los crímenes contra mujeres son producto de la violencia intrafamiliar, en un intento por reducir esta tragedia a ese ámbito, a lo privado, y no como un acto de interés público por cuanto a la facilidad con que se ataca a los grupos más vulnerables de la sociedad.
4. La negativa de las autoridades a calificar estos crímenes como feminicidios y catalogarlos sólo como homicidios.
5. La poca responsabilidad y falta de ética al mencionar públicamente a un sospechoso sin tener las pruebas suficientes. Si resulta inocente, ¿cómo resolverán el desprestigio causado?
6. De manera reiterada se habla de que el problema es de todos los ciudadanos y no sólo de la policía, con lo cual estamos de acuerdo, sin embargo nos inquieta que la responsabilidad de esta tarea sea trasladada a la comunidad con el argumento de la "pérdida de valores", y se olvide que en un estado de derecho como en el que vivimos este trabajo es de exclusiva incumbencia de las autoridades y nuestros gobiernos.

Es lamentable que, pese a todo este escenario, las autoridades repitan en todo momento que en Ciudad Juárez no pasa nada, y que no hay motivo para preocuparse, como reiteradamente lo hace el alcalde Héctor Murguía Lardizábal, en un grotesco intento por minimizar este grave problema, pues sabemos que la solución de cualquier problemática es un proceso que inicia con la identificación de la circunstancia, y si esta se oculta, se niega, o se intenta invisibilizar, difícilmente se puede desarrollar una propuesta que lleve a acciones efectivas.

De igual manera, hacemos un reconocimiento a la comunidad, ya que como en pocas ocasiones se observa en Ciudad Juárez, esta vez se volcó en solidaridad y apoyo en torno a la familia, para tratar de encontrar con vida a su pequeña hija, pero es claro que no basta con esto, cuando no se conjuga con el trabajo serio y profesional que deben manifestar las autoridades encargadas de evitar que este tipo de tragedias ocurran en Ciudad Juárez.


Por otra parte, la actitud asumida por la sociedad civil de esta frontera nos llena de esperanza, al observar que los ciudadanos y ciudadanas juarenses asumen el problema como propio y manifiestan su indignación públicamente, así como su apoyo a las familias afectadas.

Creemos que este es el momento para que las autoridades den muestras fehacientes de una nueva era en la impartición de justicia en Chihuahua, como lo ha estado publicando nuestro gobierno, y que las investigaciones se conduzcan con los parámetros técnicos, académicos y de profesionalismo que nos han dicho se tiene ya en la Procuraduría de Justicia del Estado, y hayan quedado atrás las épocas de la tortura y los "chivos expiatorios".

Ojalá y las autoridades se den cuenta que no es descalificando a las organizaciones de la sociedad civil y a la comunidad juarense, como van a resolver este problema que nos indigna a todos y todas, que a nada nos conduce el querer minimizar u ocultar este problema. Un dedo no puede tapar la inmensidad del sol.

Firmado: Nuestras Hijas de Regreso a Casa, A.C., Centro de Trabajadores Agrícolas, Proyecto Bracero Coalición binacional contra tiraderos tóxicos y radiactivos. Coordinadora Regional Fronteriza (COREF). Tonantzin. Comite Independiente de Derechos Humanos


 

 

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