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Carta abierta de la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH) al Señor Vicente Fox, Presidente de la República de México.
Paris, Ginebra, 26 de junio de 2006
Excelentísimo Señor Presidente,
La Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH), desea
expresarle su profunda preocupación frente a los hechos ocurridos en
las últimas semanas en las poblaciones de Oaxaca y Atenco.
En la población de San José de Atenco, varios cuerpos de la policía
irrumpieron el pasado 4 de mayo, con el fin de terminar con la
protesta pacifica en la que se encontraban varias personas frente al
hostigamiento a vendedores de flores de Texcoco en relación con el
Movimiento de Defensa de la Tierra.
Mas de 3 mil policías ocuparon la población de Atenco donde
allanaron casas sin orden de allanamiento, destruyeron
establecimientos, detuvieron a 207 personas sin orden de detención,
incluyendo niños, mujeres y ancianos, con un saldo de un menor
muerto, Alexis Benhumea, y veinte personas heridas de gravedad.
Igualmente se presentaron 23 casos de mujeres que fueron abusadas
sexualmente, dentro de las cuales se encuentran siete extranjeras.
Siete de estas mujeres fueron violadas. Varios testimonios de
hombres y mujeres muestran la violencia física con la que se
procedió al desalojo.
Posteriormente, el 14 de Junio de 2006, ingresaron aproximadamente
3000 efectivos del ejercito, y la policía, de manera violenta al
zócalo de la ciudad de Oaxaca, donde los maestros integrantes de la
sección XXII de la CNTE, la Promotora Estatal Por la Unidad Contra
el Neoliberalismo, el Frente de Sindicatos y Organizaciones de
Oaxaca (FSODO), mantenían desde el 22 de mayo una protesta pacifica
solicitando la solución de diversas demandas de mejora laboral, así
como apoyo a los alumnos e inversiones en infraestructura educativa.
Los integrantes de las fuerzas armadas atacaron a la población con
gases lacrimógenos, granadas de humo, granadas de aturdimiento y
armas de fuego. La policía igualmente allanó el edificio del
Sindicato de Maestros y destruyó las instalaciones de "Radio
Plantón", radiodifusora comunitaria del magisterio.
A partir de este momento los maestros de la ciudad de Oaxaca han
continuado en huelga, y se inició un diálogo con el gobierno local
para discutir sus demandas; sin embargo el diálogo se rompió el
pasado 19 de junio ante la negativa del gobierno federal de
proseguir con las conversaciones; además los manifestantes denuncian
que el clima de hostigamiento continúa, que no se han cancelado las
ordenes de detención contra los integrantes de la comisión
negociadora, y exigen la destitución del gobernador del Estado de
Oaxaca Ulises Ruiz Ortiz. Ante la falta de voluntad por parte del
gobierno los manifestantes volvieron a tomarse el centro de la
ciudad de Oaxaca y temen ante la posibilidad de otra represión como
la que se presentó el 14 de junio.
Estos hechos muestran una tendencia represiva en el Estado de
México, contraria a su compromiso exterior de promover los derechos
humanos al aceptar presidir el nuevo Consejo de Derechos Humanos de
la Organización de Naciones Unidas.
La FIDH reconoce los avances positivos que ha hecho el gobierno
Mexicano como la ratificación del estatuto de la Corte Penal
Internacional y la eliminación de la pena de muerte, sin embargo
repudia los hechos que se presentaron en los últimos días y urge al
gobierno Mexicano a tomar respuestas precisas frente a los hechos de
Oaxaca y Atenco.
La FIDH acude a Usted para que intervenga con el fin de entablar un
diálogo con los manifestantes para llegar a soluciones claras. Así
mismo que todas las responsabilidades políticas, disciplinarias y
penales sean establecidas de manera a sancionar como corresponde a
todos los comprometidos en tan graves hechos, que se proceda a
separar del servicio público a todos los que son responsables de las
violaciones de derechos humanos perpetradas tanto en Atenco como en
Oaxaca, igualmente que intermedie para que cesen las detenciones
arbitrarias y se indemnice a las víctimas, conforme a los derechos
reconocidos en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto
Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.
Confiando en su apego a los derechos humanos y muy atentamente,
Sidiki KABA,
Presidente de la FIDH
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