Autonomía Indígena en México: Informe sobre el IV Congreso Nacional Indígena.

Texto y fotografía de Juan Luís de La Rosa Municio / UBV El Salvador [Versión PDF]

"En el 2001 nos reunimos para pedir el reconocimiento de nuestros derechos. Ahora no somos ingenuos, ya no nos reunimos para pedir el reconocimiento de nuestros derechos. Hoy nos reunimos para decir que vamos a ejercer los derechos que nos corresponden, que siempre nos han correspondido y que nos uniremos a la gran rebelión que se está gestando en este país para que, de manera pacífica y civil, acabemos con toda la mierda que nos está aplastando"
Discurso Inaugural del IV Congreso Nacional Indígena 05/05/06

Introducción:

El 27 de septiembre de 1821 nace el estado mexicano al declarase independiente de la Corona Española el virreinato de La Nueva España. El proceso de independencia fue liderado mayoritariamente por la élite criolla de una burguesía colonial emergente. Esta élite tenía como principal objetivo el hacerse con el control político y económico del nuevo estado (1).

El nuevo gobierno criollo-burgués construyó un discurso de conciencia nacional, aparentemente igualitario y emancipador, que le permitía, a través de la uniformización de los diferentes grupos sociales y étnicos que coexistían en México (y a los que no se les tuvo en cuenta a la hora de establecer los principios políticos y jurídicos en los que se basaría el nuevo estado) el imponer sus propios intereses políticos y económicos como grupo dominante.

Se inicia un proceso de homogenización en el que un grupo, desde el poder central, impone su forma de vida de acuerdo a sus propios intereses. Es en este proceso de homogenización donde se genera la exclusión, marginalización y etnocidio de la que son victimas los pueblos indígenas en el actual estado mexicano.

Los gobiernos mexicanos han legitimado la política etnocida de homogenización, que se ha realizado en México desde el inicio de su historia como estado independiente, como una necesidad para el desarrollo y modernización del país. Se ha presentado a lo indígena como un lastre del pasado, algo atrasado que no tiene cabida en el proceso de modernización. Por esta razón se esgrime que los pueblos indígenas deben de ser tutelados por el estado, al ser incapaces de desarrollarse dentro del sistema existente.

La homogenización de la sociedad mexicana ha sido aplicada a lo largo de la historia de México, en distintos periodos y formas, a través de diferentes políticas indigenistas de uniformización cultural, política y económica forzada, encaminadas a transformar e incorporar a los pueblos indígenas al sistema político y económico dominante (caracterizado por la supremacía de lo individual sobre lo colectivo y la consagración de la propiedad privada) mediante la imposición del abandono de sus costumbres y prácticas tradicionales de vida y el despojo de sus territorios ancestrales.

De los pueblos originarios solo interesa conservar algunos aspectos históricos y folclóricos destinados a dotar al nuevo estado de una raíz histórica en la que basar su nacionalismo y a dar una vaga imagen folclorizada de pluralidad cultural que sirve como señuelo para la atracción del turismo.

Estas políticas indigenistas han sido implementadas en México desde el año 1949 por el Instituto Nacional Indigenista (INI), hoy en día Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) (2).

Podemos concluir con todo esto que existe un interés por parte del sistema capitalista liberal o neoliberal, impuesto por la clase dominante, de hacer desaparecer otros sistemas y concepciones diferentes de organización política, económica y social que puedan representar una alternativa. Existe el interés de invisibilizar y eliminar a los pueblos indígenas por representar una alternativa social, con sus propias formas de gobernarse y desarrollarse distintas a las que se quieren imponer desde el poder. Existe un interés en despojar a los pueblos indígenas de sus territorios ancestrales para poder explotar sin ninguna traba los recursos naturales que poseen. Existe un interés en aculturar y convertir a los/as indígenas en un "ciudadano/a" más, negándoles su especificidad y derechos como sujetos políticos, para convertirlos en mano de obra asalariada a la que poder explotar.

La Autonomía

La autonomía indígena representa una de las prácticas de resistencia y lucha política puesta en práctica por los pueblos originarios de México, y de otras partes de Latinoamérica, para combatir las políticas y prácticas homogenizantes y depredadoras impuestas por el actual sistema político y económico neoliberal a través de los gobiernos de los países y de los grupos de poder, político y económico, nacionales e internacionales.

Otra de las definiciones existentes sobre el concepto de autonomía indígena dice "... son procesos de resistencia mediante el cual pueblos o etnias soterradas y negadas recuperan o fortalecen su identidad, a través de la reivindicación de su cultura, el ejercicio de derechos colectivos y el establecimiento de estructuras político administrativas con diversas competencias, ámbitos o niveles de aplicación y una base material propia... las reivindicaciones de autonomía van desde sólo el ejercicio de derechos y protección del territorio, hasta las transformaciones profundas del Estado y la sociedad actuales" (3).

Entre las principales reclamaciones que plantea la autonomía se encuentra el derecho a la autodeterminación o libre determinación de los pueblos, contemplado en el artículo 1.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, que expresa que "todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural" (4).

La autonomía y libre determinación no tiene necesariamente porque representar la división o desmembración del estado nacional, como algunos sectores con intereses particulares quieren hacer ver en un intento de deslegitimar y criminalizar esta lucha. Por el contrario la autonomía y la autodeterminación a través de la reclamación que se hace de que todos los sectores y grupos sociales existentes en un estado puedan tener el derecho y la posibilidad de participar de una manera activa en todas las instancias políticas, económicas, sociales, culturales, etc. del país enriquecen los mecanismos democráticos y participativos de los estados haciendo que en estos exista una mayor cohesión y justicia social (5).

Podemos distinguir dos tipos de entender o ejercer la autonomía (que no necesariamente tiene que significar la desmembración del estado nacional, aunque también hay corrientes autonómicas que abogan por esa opción) que pueden aparecer por separado o conjuntamente.

Por un lado podemos distinguir la "autonomía de derecho" que representa el derecho que tienen los pueblos indígenas a ser reconocidos legalmente como sujetos políticos colectivos por los estados nacionales en los que se encuentran, con capacidad para proponer y participar como grupo en todos los sectores y organismos de la vida política, jurídica, social y económica del país partiendo del derecho de poder hacerlo según sus propias formas de organización y cultura, dentro de la legalidad del estado nacional, y el derecho a mantener y administrar los recursos naturales de los territorios que han ocupado desde antes de la formación de los estados nacionales. Territorios vitales, para los pueblos indígenas, donde poder ejercer su propio desarrollo cultural, político y económico.

Por otro lado podemos distinguir lo que se denomina como "autonomía de hecho" que significa la puesta en práctica por parte de los pueblos indígenas de sus propias formas de gobierno, organización comunitaria, prácticas culturales, sistema económico y de desarrollo y administración de los recursos naturales independientemente de si la legislación del estado nacional donde se encuentran contempla o no este derecho. Aunque esta autonomía de hecho la podemos venir observando como práctica de resistencia y organización desde la época de la "conquista" española no es sino hasta la década de los años 50 del pasado siglo XX, con los procesos de autogobierno indígena en Bolivia, que se define como estrategia política con una determinación clara no solo de resistencia sino también de transformación.

Las reclamaciones autonómicas no solo afectan a lo que tiene que ver con lo específicamente indígena, ya que para conseguir reclamaciones concretas como son la de la libre autodeterminación de los pueblos es necesario un cambio estructural del sistema político, jurídico, económico y social capitalista-neoliberal actualmente existente, por otro verdaderamente democrático, participativo y respetuoso con los diferentes sectores y grupos sociales, étnicos y culturales de los estados nacionales.

En este camino a la autodeterminación y al cambio político-social de los estados, los pueblos indígenas pueden articularse, en igualdad de condiciones y manteniendo su propia especificad, junto con otros sectores sociales también excluidos por el sistema dominante y con unas metas y reivindicaciones comunes. Esta articulación de los diferentes sectores sociales, culturales y étnicos es vital si se quiere conseguir en el futuro un sistema verdaderamente plural en la que todos los grupos existentes sean por igual representados, su participación asegurada y sus derechos respetados.

Por tanto podemos concluir que la autonomía representa un proyecto de transformación global y estructural del sistema actualmente dominante, representando en si una amenaza que ataca las bases del sistema capitalista-neoliberal al cuestionar la relación de poder existente y al dotar a los pueblos el derecho y la capacidad para desarrollar por si mismos el proyecto político, económico y social que más les convenga y que mejor se adapte a su situación y necesidades. Se antepone el derecho colectivo sobre el individual, lo común sobre lo privado, el derecho a administrar los recursos naturales de un territorio en contra de la depredación y codicia de las empresas transnacionales y de los organismos económicos internacionales neoliberales que las respaldan... No es de extrañar porque los movimientos autonomistas son tan fuertemente criminalizados, perseguidos y reprimidos por los gobiernos de los estados nacionales allí donde se dan.

Autonomía en México

A partir de las décadas de los años 80 y 90 la estrategia de lucha de algunas organizaciones del movimiento indígena mexicano se va transformando, pasando de ser una lucha básicamente de resistencia a convertirse también en una lucha ofensiva. Los pueblos indígenas ya no son solo víctimas, sino también sujetos capaces de organizarse, reclamar sus derechos y hacer propuestas propias encaminadas a cambiar la situación político-social imperante que les quiere aniquilar como pueblos.

En este contexto surge en México la autonomía indígena como estrategia de lucha y cambio social.

En diciembre de 1994 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), 11 meses después de levantarse en contra del gobierno mexicano (6), inicia un proceso de "autonomía de hecho" con la creación de 38 municipios autónomos en el estado de Chiapas. No era esta la primera experiencia autonómica que en el estado de Chiapas se realizaba. Ya antes otras organizaciones indígenas, como por ejemplo el Frente Independiente de Pueblos Indígenas (FIPI) o el Consejo Estatal de Organizaciones Indígenas de Chiapas (CEOIC), habían iniciado procesos autonómicos propios. Sin embargo es la experiencia zapatista la que marca el inicio de una lucha por la autonomía y por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas sin precedentes hasta el momento en la historia reciente de México y que involucra a amplios sectores de la sociedad mexicana tanto indígenas como no indígenas.

El 16 de febrero de 1996 fueron firmados los Acuerdos de San Andrés sobre Derechos y Culturas Indígenas entre el gobierno federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) (7). En estos acuerdos se recoge el compromiso por parte del gobierno mexicano de reconocer constitucionalmente a los pueblos indígenas mediante la creación de un nuevo marco jurídico en el que se garantice la representación política de los pueblos indígenas a nivel local y nacional, el derecho a organizarse y regirse según sus propios usos y costumbres, el derecho a desarrollar sus propias alternativas de desarrollo económico y de producción y el derecho a preservar su propia identidad cultural. En definitiva el reconocimiento de los pueblos indígenas de México como entidades de derecho público con capacidad para organizarse de manera autónoma. Tanto en las conversaciones como en la redacción del documento firmado participaron junto al EZLN otras organizaciones y pueblos indígenas de México, convirtiéndose estos acuerdos en punta de lanza de las reivindicaciones y luchas del movimiento indígena mexicano. Marcan también los Acuerdos de San Andrés la base legal para la reclamación de la "autonomía de derecho" dentro del marco constitucional y el inicio de una nueva etapa en la lucha por la autonomía indígena.

Dando continuidad a los procesos autonómicos de hecho y derecho iniciados por el EZLN, con la creación de los municipios autónomos rebeldes zapatistas (MARZ) y la firma de los Acuerdos de San Andrés, se realiza en octubre de 1996 el Primer Congreso Nacional Indígena (CNI). Este congreso sirvió como espacio de encuentro y discusión entre las diversas organizaciones y pueblos indígenas mexicanos para formar un frente común de lucha que tuviera como fines "la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos (los indígenas) y la construcción de una nueva relación entre los pueblos indígenas y el Estado nacional que debía expresarse en el reconocimiento constitucional de nuestros derechos colectivos, guardada bajo el lema Nunca Más un México sin Nosotros... (8)". Desde la formación del CNI, el 12 de octubre de 1996, este ha acompañado al EZLN en todas las iniciativas que ha realizado en pos del cumplimiento de lo pactado en los Acuerdos de San Andrés y en el proceso de desarrollar y fortalecer la autonomía indígena en cualquiera de sus formas. También desde un principio tanto el EZLN como el CNI han realizado diferentes llamados a la sociedad civil mexicana "...para buscar juntos una transformación de México hacia una sociedad más justa, humana y democrática"(9) . Ejemplos de las iniciativas lanzadas por el EZLN y el CNI para crear espacios más amplios de diálogo y lucha con otros movimientos sociales mexicanos son la realización de la Convención Nacional Democrática en el año 1994, la creación del Frente Zapatista de Liberación nacional en 1996, los dos Encuentros Intergalácticos por la Humanidad y contra el Neoliberalismo en 1996 y 1997, La marcha de los 1.111 a la Ciudad de México en 1997, la primera Consulta Nacional sobre Derechos y Culturas Indígenas en 1999, la Marcha del Color de la tierra en el 2001, La Sexta Declaración de la Selva Lacandona y la Otra Campaña vigentes en la actualidad..., aunque se podrían citar muchos más.

Entre tanto el gobierno en el poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) encabezado por el presidente Ernesto Zedillo, no solo no respetó lo firmado en San Andrés, sino que incrementó la represión ejercida por parte del estado en contra de todo proceso autonómico iniciado por los pueblos indígenas en México. Esta represión fue implementada con especial virulencia, a través de una Guerra de Baja Intensidad (10), en aquellos estados del país como Chiapas, Guerrero y Oaxaca, entre otros, donde la conflictividad social era mayor, debido a la marginación y desigualdad económica existente, y donde diferentes procesos de autonomía se estaban poniendo en práctica en algunas de las comunidades indígenas. Como consecuencia de la política represiva del gobierno y de su negación a respetar lo firmado en los Acuerdos de San Andrés, el EZLN anunció el 11 de enero de 1997 que no volvería a negociar con el gobierno hasta que este no cumpliera lo firmado.

El 1 de diciembre del 2000 tomó posesión de su cargo el presidente electo Vicente Fox, del Partido de Acción Nacional (PAN), quien prometió la resolución del conflicto en Chiapas y tomó una serie de medidas entre las que destacaba el envío al congreso de la ley COCOPA (11), que recoge, con algunas modificaciones, lo firmado en los Acuerdos e San Andrés.

La posibilidad de restablecer una negociación con el gobierno que posibilitara la reforma constitucional en materia indígena es aprovechada por el EZLN y los pueblos indígenas, representados en el CNI, que anunciaron la marcha de una caravana a la Ciudad de México para demandar al Congreso de la Unión el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés. La marcha "del color de la tierra", que recorrió 12 estados de la república mexicana, inició su andar el 24 de diciembre del 2001 con la participación de 24 representantes de la comandancia del EZLN, decenas de representantes del CNI y centenas de acompañantes de la sociedad civil nacional e internacional. La marcha culminó el día 12 de marzo en el zócalo de la Ciudad de México en medio de un mar de multitudes de la sociedad civil mexicana que se solidarizaban con las demandas exigidas por los pueblos indígenas.

Durante el transcurso de la marcha "del color de la tierra" se realizó el Tercer Congreso Nacional Indígena en la comunidad p´urhépecha de Nurío, estado de Michoacán. En este congreso, al que acudieron más de 5000 delegados indígenas, se acordó, entre otras cosas, la exigencia de "El reconocimiento constitucional de los Derechos de los Pueblos Indios, conforme a la iniciativa de reforma constitucional elaborada por la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa)... El reconocimiento constitucional de nuestra existencia plena como Pueblos indígenas... El reconocimiento constitucional de nuestro inalienable derecho a la libre determinación expresado en la autonomía en el marco del Estado mexicano... El reconocimiento constitucional de nuestros Territorios y tierras ancestrales... El reconocimiento de nuestros sistemas normativos indígenas... (12)". El CNI ratificó en este tercer congreso su compromiso con la lucha de reivindicación del reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos indígenas, plasmados en los Acuerdos de San Andrés, a través de la "autonomía de derecho".

El 5 de marzo del 2001, representantes del EZLN y del CNI fueron recibidos en el Congreso de la Unión donde haciendo uso de la tribuna expusieron sus demandas y la disposición a llegar a acuerdos con el gobierno siempre que fueran respetados los Acuerdos de San Andrés.

En el mes de abril el Congreso de la República aprobó con los votos de la mayoría de los diputados de los principales partidos políticos (PAN, PRI, PRD) reformas constitucionales en materia indígena. Nace así la Ley de Derechos y Culturas Indígenas vigente hasta el día de hoy. Esta ley limita el ejercicio efectivo de los derechos que se recogen debido a una serie de figuras jurídicas que hacen referencia a otros artículos de la constitución y a leyes de segundo orden. En lugar de reconocer a las comunidades indígenas como entidades de derecho público, según lo firmado en los Acuerdos de San Andrés, se las define como de interés público, negándolas el derecho a poder participar como grupo autónomo y colectivo en la toma de decisiones de las instancias políticas y jurídicas del gobierno mexicano y limita su capacidad para regirse autónomamente según los usos y costumbres de sus propias culturas. Nuevamente fue negado el derecho de los pueblos indígenas a poder decidir sobre si mismos y a participar como colectivo en las instancias que rigen el país.

Los pueblos indígenas presentaron 361 controversias constitucionales en contra de las reformas aprobadas, pero estas fueron ignoradas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. No quedaba ya ninguna alternativa por la vía jurídica que pudiera dar solución a las demandas de los pueblos indígenas.

Tanto el CNI como el EZLN rechazaron la nueva ley aprobada, a la que consideraron una traición de los partidos políticos a los pueblos indígenas, y decidieron interrumpir el diálogo con el gobierno hasta que los Acuerdos de San Andrés no fueran incluidos en la constitución mexicana tal cual los recoge la iniciativa de Ley COCOPA.

"El EZLN formalmente desconoce esta reforma constitucional sobre derechos y cultura indígenas. No retoma el espíritu de los Acuerdos de San Andrés, no respeta la 'iniciativa de ley de la COCOPA', ignora por completo la demanda nacional e internacional de reconocimiento de los derechos y la cultura indígenas (13)"

La represión de estado en contra de procesos autonómicos y de las organizaciones indígenas y sociales que los promueven se ha mantenido a lo largo de los últimos años con el gobierno panista, e incluso se ha encrudecido durante el último año como podemos observar a raíz de la violencia brutal e ilegitima empleada por el gobierno mexicano en conflictos como el de San Salvador Atenco (14).

No obstante y a pesar de todo lo acontecido el proceso autonómico entre los pueblos indígenas mexicanos ha ido creciendo y fortaleciéndose a lo largo de los 10 últimos años y en especial a raíz de la reforma constitucional del 2001 en la que al negarse a los pueblos indígenas el reconocimiento de sus derechos (la autonomía de derecho) y cerrarse las posibilidades de diálogo a través de la vía institucional, estos no tienen ya otra opción que pasar a la acción por la vía de los hechos (la autonomía de hecho).

En el caso de las zonas de influencia zapatista en Chiapas destaca la creación en agosto del 2003 de las Juntas de Buen Gobierno (JBG) que suponen un paso más en el proceso de la autonomía de hecho iniciado en 1994. A partir de este momento el gobierno zapatista ya no recae en la parte militar de la organización, que queda relegada a un segundo plano defensivo, sino que la impartirán de forma rotativa las propias autoridades civiles indígenas que han sido elegidas democráticamente para ese cargo. Las JBG representan un verdadero ejercicio de la libre determinación, dentro del marco nacional mexicano, y de autogobierno de las comunidades indígenas según sus propios usos y costumbres. Comprenden entre las funciones de las JBG la impartición de justicia, el desarrollo económico comunitario, la administración y explotación de los recursos, la mejora de las condiciones de vida comunitarias, el desarrollo de la sanidad, de la educación, de la cultura, etc.

Hay que señalar que durante estos años también se han realizado otras experiencias autonómicas en los estados de Guerrero, Oaxaca, Morelos, Michoacán, Estado de México, etc. como por ejemplo el municipio de Xochixtlahuaca en Guerrero, las comunidades zapotecas del Consejo Unihidalguensse de Juchitán y del Ayuntamiento Popular Indígena de San Juan Lalana en Oaxaca.

Una nueva fase en el proceso de autonomía indígena se inicia en julio del 2005 con la presentación de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del EZLN, en la que se invita a todos los sectores sociales excluidos por el sistema y a la izquierda anticapitalista mexicana (indígenas y no indígenas) a unirse en un frente común que luche por la proclamación de una nueva constitución en México, verdaderamente democrática, no excluyente y de izquierdas. Nace la "Otra Campaña" como herramienta para crear un programa nacional de lucha a través de la articulación de todas aquellas personas y organizaciones que estén de acuerdo con lo propuesto en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.

La lucha por la autonomía indígena entra con esta nueva fase en un momento en el que sus reivindicaciones van más allá de lo local y meramente indígena. Las reivindicaciones indígenas abogan por un cambio estructural del sistema político, jurídico, económico y social impuesto en México por los grupos de poder políticos y económicos capitalistas nacionales y extranjeros. Esta transformación del sistema es compartida también por otros sectores no indígenas de la sociedad, que por su condición de excluidos y/o por su convencimiento político, coinciden y comparten los planteamientos de la lucha indígena. Surge así una unión táctica, pero también natural, de indígenas y no indígenas para transformar el sistema que a todos oprime y excluye en uno mucho más democrático y humano, no discriminatorio y antineoliberal.

"Un nuevo paso adelante en la lucha indígena sólo es posible si el indígena se junta con obreros, campesinos, estudiantes, maestros, empleados... o sea los trabajadores de la ciudad y el campo (15)".

Los pueblos indígenas, a través de la lucha por la autonomía, se convierten en piezas indispensables para la transformación de la realidad nacional, contribuyendo al desarrollo y mejora de la sociedad y de la democracia en México.

No nos debe de extrañar la actitud poco dialogante y represiva por parte del estado mexicano hacia las demandas de autonomía realizadas por los pueblos indígenas ya que el reconocimiento de estas, además de cuestionar el poder político establecido, entran en contraposición con los intereses políticos y económicos capitalistas neoliberales en los que se basa el actual sistema. La autonomía dotaría a los pueblos indígenas de México no solo del derecho a vivir según sus usos y costumbres, sino que les dotaría de la autoridad y capacidad para administrar los recursos naturales de los territorios en los que se encuentran. Esto choca frontalmente con los intereses económicos de latifundistas y empresarios nacionales, y especialmente con los intereses de las grandes empresas multinacionales que, auspiciadas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio y el gobierno de los Estados Unidos, imponen a través del gobierno mexicano programas económicos (tratados de libre comercio, Plan Puebla Panamá, corredores biológicos... (16)), cuyo fin es la expoliación de los recursos naturales de México y la explotación como mano de obra barata de las personas con menos recursos.

Congreso Nacional Indígena

Como vimos anteriormente el CNI surge en octubre de 1996 a iniciativa del EZLN. El CNI está conformado por más de 50 pueblos indígenas de los 62 que existen en el país (17). Según se explica en su página web (18) "El Congreso Nacional Indígena es el espacio de participación activa de las autoridades, comunidades, pueblos y organizaciones indígenas que buscan una nueva relación con el Estado mexicano y con la sociedad nacional, para construir una paz con justicia y dignidad con todos los mexicanos".

Desde 1996 el CNI se ha reunido en plenaria en 4 ocasiones:

- Primer congreso: octubre de 1996 en la Ciudad de México.
- Segundo congreso: octubre de 1998 en la Ciudad de México.
- Tercer congreso: marzo de 2001 en Nurío, Michoacán.
- Cuarto congreso: mayo de 2006 en N'donhuani-San Pedro Atlapulco, estado de México.

También ha tenido diferentes reuniones sectoriales como las realizadas por la región centro-pacífico.

Durante todos los años de su existencia, el CNI, ha participado y retroalimentado las demandas y propuestas que ha realizado el EZLN enfocadas por un lado a crear caminos que lleven hacia la autonomía y el reconocimiento de los derechos indígenas por parte de las leyes mexicanas, y por otro a propiciar espacios comunes de diálogo junto con otros sectores de la sociedad no indígena mexicana que posibiliten un cambio estructural del sistema político, económico, jurídico y social en México.

El discurso y reclamaciones del CNI han ido cambiando y madurando a lo largo de su historia sabiendo adaptarse a los nuevos acontecimientos y circunstancias que han ido surgiendo a lo largo de los últimos años. Por lo tanto podemos distinguir tres fases principales:

Una primera que abarcaría desde la formación del CNI y su primer congreso, hasta la reforma constitucional en materia indígena aprobada por todos los poderes del estado mexicano en abril del 2002. En esta primera fase las reclamaciones del CNI se centran principalmente en la exigencia del reconocimiento de sus derechos como pueblos originarios, según lo firmado en los Acuerdos de San Andrés, por parte del gobierno y la constitución mexicana. Se dan también avances en la estrategia de autonomía como forma de lucha que se traducen en la formación de procesos autonómicos en las comunidades y se hacen los primeros llamados a la sociedad civil nacional no indígena para transformar conjuntamente el sistema existente por uno más democrático. Se exige la autonomía de derecho a la vez que también se va trabajando en la autonomía de hecho.

Una segunda etapa abarcaría desde la reforma constitucional del 2002 hasta la proclamación de la Sexta declaración de la Selva Lacandona en el 2005. La reforma de ley aprobada en materia indígena por el Congreso de la República cerró toda posibilidad de que los pueblos indígenas en México puedan alcanzar una solución a sus demandas por la vía jurídica y política institucional. Las organizaciones integrantes del CNI repudiaron la nueva ley y proclamaron su intención de ejercer los legítimos derechos que como pueblos les corresponden a través de la "autonomía de hecho", con o sin el consentimiento del gobierno.

La tercera etapa se iniciaría a partir de la aceptación por parte de algunas de las organizaciones integrantes en el CNI de las iniciativas propuestas por el EZLN en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Estas organizaciones comienzan a articularse y a unir esfuerzos junto con otras organizaciones políticas y sociales mexicanas no indígenas a través de "la Otra Campaña". Dentro de este nuevo marco de lucha es que se convoca y realiza el Cuarto Congreso Nacional Indígena en la comunidad indígena ñahñu-otomí de N'donhuani-San Pedro Atlapulco los pasados días 5 y 6 de mayo, donde el CNI de forma integra decide sumarse a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y reivindican la Otra Campaña "como un espacio de articulación de las luchas indígenas con los otros sectores que se mantienen en resistencia contra el modelo neoliberal y su política de exterminio (19)", además que ratifican su decisión de ejercer la autonomía en los hechos.

Podemos concluir resumiendo que el discurso del CNI en su primera fase se centra principalmente en la lucha por conseguir la "autonomía de derecho", es decir el reconocimiento de sus derechos como pueblo por parte del estado y la constitución. Una vez aprobada la Ley de Derechos y Culturas Indígenas del 2002 se cierran los cauces que posibilitan la "autonomía de derecho" por lo que, en el discurso del CNI, pasa a un primer plano la lucha por la "autonomía de hecho" como única vía ya para poder ejercer los derechos que como pueblos indígenas les corresponden. En la tercera fase que se acaba de iniciar el CNI mantiene su decisión de fortalecer y mantener la autonomía de hecho y al mismo tiempo decide aunar fuerzas, de forma organizada, junto con otros sectores no indígenas de la sociedad mexicana para propiciar una transformación estructural del sistema vigente dando como resultado la creación de una nueva constitución política del país donde sería reconocida la "autonomía de derecho" de los pueblos indígenas y por tanto se establecería el marco legal para que la "autonomía de hecho" pudiera realizarse sin entrar en contraposición con el sistema jurídico y político de México.

Información sobre la visita y el IV Congreso Nacional Indígena

El IV Congreso Nacional Indígena se celebró durante los días 5 y 6 de mayo del 2006 en la comunidad indígena ñahñu-otomí de N'donhuani-San Pedro Atlapulco, estado de México. A este congreso acudieron alrededor de mil delegados/as indígenas de 25 estados de la República Mexicana representando a los pueblos nahua, zapoteca, wixárika, mazahua, amuzgo, cuicateco, kumiai, kikapu, purhépecha, tlahuica, chocholteco, chinanteco, ñu saavi, ñahñu, tenek, maya, totonaco, mayo, tlapaneco, coca, trique, tepehua, rarámuri, ch'ol, tzeltal, guachichil chichimeca, zoque, matlatzinca, mixe y popoluca.

La convocatoria a este cuarto congreso, realizada por el CNI y el EZLN, gira en torno a dos ejes principales:

1. Ejercer los derechos que como pueblos indígenas les corresponden a través de la autonomía de hecho, considerando que la reforma constitucional en materia indígena realizada en el 2001 supuso una burla y una traición a las demandas que como pueblos indígenas habían realizado en lo referente al reconocimiento de sus derechos.

"...nuestros pueblos han decidido ya no solicitar el reconocimiento legal de sus derechos y sí ejercer tales derechos y la autonomía en los hechos (20)"

2. La construcción de una fuerza anticapitalista y de izquierda que junto a otros sectores de la sociedad civil mexicana, indígena y no indígena, trabajen para "...la construcción de un nuevo programa nacional de lucha y una nueva constitución con el fin de frenar la guerra de devastación capitalista (21)", considerando el contenido de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona promulgada por el EZLN.

Día 5 de mayo:

A lo largo del día los/as delegados/as, invitados/as, observadores/as y personal de los medios de comunicación, que fueron llegando hasta el lugar de celebración del Cuarto Congreso, se fueron registrando en las mesas instaladas por la organización del CNI.

Aprovechando el tiempo libre existente entre el registro y la inauguración del Cuarto Congreso realicé las primeras entrevistas a delegados/as del CNI y tomé algunas de las fotografías que aparecen en este informe.

De las entrevistas realizadas a los/as delegados/as indígenas asistentes al Cuarto CNI podemos destacar:

1. el sentimiento generalizado de rechazo existente hacia el actual sistema político-económico vigente representado por los partidos políticos en el congreso y el escepticismo de que la posible llegada al gobierno del Partido de la Revolución Democrática (PRD) vaya a suponer algún cambio. Este rechazo y escepticismo es debido a las políticas discriminatorias, represivas y de expolio perpetradas por el gobierno federal y los diferentes partidos políticos a través del Congreso de la Unión y de los gobiernos locales, estatales y municipales, contra los derechos sociales, políticos, culturales y territoriales de los pueblos indígenas y las experiencias de autonomía que se están intentando llevar adelante. Políticas que obedecen a la "lógica" económica del sistema capitalista neoliberal impuesto.

"Los diputados y los legisladores representan solo sus propios intereses. Como pueblos indígenas nos debemos de juntar y luchar de manera conjunta... Tuvieron la oportunidad de poder apoyar a los Acuerdos de San Andrés. No lo hicieron, prácticamente nos dieron una puñalada en la espalda a todos los pueblos indígenas (22)".

"Yo pienso que los gobiernos de ningún partido nos van a ayudar si nosotros mismos no hacemos algo por nuestros pueblos... gobiernos van y gobiernos vienen y nosotros seguimos iguales o peor (23)".

"... los compromisos que ya tiene acordado el PRD con los capitalistas, los grupos financieros, con el grupo empresarial, las transnacionales, lo va a atar y no va a poder salirse de esos compromisos a parte de que va a tener en contra a los partidos de ultraderecha del Congreso de la Unión PAN y PRI (24)".

"... los partidos políticos son iguales. De hecho hemos visto que en las comunidades donde hay lucha de parte del pueblo desde abajo, los mismos gobiernos del PRD que ya hay en varias partes, municipales, estales como en el caso de Guerrero, la represión es la misma,... hay confrontación... el camino de los pueblos es muy aparte del de los partidos... (25)".

"... se ha visto que no son los partidos la vía, no son por lo menos estos partidos la vía. No es este sistema de partidos como se va a construir una nueva relación, sino que tiene que partir de los pueblos mismos... paradójicamente los pueblos indígenas se han levantado en armas o han han levantado su lucha social y pacífica exigiendo el cumplimiento de la ley, de esa ley suprema que dice que todos los pueblos tienen derecho a la libre determinación, todos los pueblos del mundo... México se jacta de ser una república y que su sistema es representativo y popular, sin embargo en ningún congreso estatal y en ningún congreso de la república existe la posibilidad real de que estén representados los pueblos indígenas como tales (26)".

2. el convencimiento de que a través de la autonomía de hecho los derechos de los pueblos indígenas se van a realizar independientemente de lo que digan o hagan el gobierno y los partidos políticos.

"Tenemos nuestras propias leyes que son los estatutos comunales y que rigen a nuestros propios pueblos, que son los que respetamos y que deben de respetar todos los de fuera (27)".

"Ya lo estamos haciendo (autonomía de hecho), nos organizamos y planteamos que vamos a hacer sin pedirle permiso a nadie. Como pueblos indígenas tenemos derecho de ejercer plenamente nuestra forma de organización interna... con o sin el consentimiento del gobierno (28)".

"... a partir de este momento los proyectos que se implementarán ya no serán de gabinete, por un intelectual, un politólogo, académico o investigador que esté imponiendo como debemos de alimentarnos o como debemos de hablar, o como debemos de caminar cuando todos esos conocimientos se han tenido desde siempre... (29)".

"...de parte del gobierno no vamos a ver ningún cambio. Lo que vemos es que debemos de seguir impulsando la lucha desde abajo, desde nuestros propios pueblos. Que no solamente esperar a que nos den el permiso desde la constitución... nosotros vemos que debemos de hacer es ejercer nuestro derecho en la práctica... (30)".

3. la defensa del territorio, de los recursos naturales y el derecho a tener un modelo de desarrollo propio frente a las políticas económicas neoliberales impuestas por el gobierno.

"... las reservas de la biosfera, ninguna de las que se han intentado implementar en el país ha funcionado y no ha funcionado porque no toman en cuenta a los dueños originales que somos lo pueblos indígenas. Nosotros estamos presentando una alternativa... administrada y gestionada por los propios pueblos... el gobierno no lo quiere reconocer porque es un paso hacia la autonomía (31)".

"... los recursos deben de llegar a las comunidades indígenas, que sirvan para impulsar sus propios proyectos autonómicos. Pero entonces serán los propios pueblos que implementen sus propios proyectos, y serán los pueblos que decidan en que van a invertir los recursos públicos estatales, federales o municipales. Y esto significa que la decisión la está dando la comunidad a través de la libre determinación o autodeterminación que es parte del ejercicio de la autonomía (32)".

4. La necesidad de articular la lucha indígena con la de otros sectores discriminados y de la izquierda anticapitalista mexicana no indígena con el fin de lograr una transformación política, económica y social de México plasmada en la redacción de una nueva constitución.

"... el enemigo es el mismo... debemos ver la manera de ver esa alianza (33)".

"Para lograr este objetivo tenemos que trabajar ahora juntos entre los pueblos indígenas que decidimos adherirnos a la VI Declaración de la Selva Lacandona y que estamos trabajando también dentro de la Otra Campaña anticapitalista, desde abajo, desde las bases, hacia un nuevo proyecto de nación. Pero ahora con todos los sectores tendremos que caminar juntos de la sociedad civil nacional, de organizaciones independientes que no estén vendidas al régimen, estado, gobierno capitalista que está vendido a los intereses de las grandes transnacionales que vienen de programas amarrados del Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Fondo Interamericano de Desarrollo y de los grupos financieros que controlan la economía de los pueblos y que nos hacen dependientes... La Otra Campaña... va hacia un nuevo proyecto de nación en el que no solo los pueblos indígenas estemos dentro de ese marco de respeto de derecho. (34)"

"... aquí en el CNI se trata de organizar no solo a los indígenas, que vemos que están asistiendo, sino también mestizos que ya se están aliando a una organización que está comenzando desde abajo para pelear con la política neoliberal que sostienen entre todos los partidos políticos de México... lo que se está haciendo es una organización del pueblo entero oprimido... (35)"

"... en el momento actual muchos movimientos sociales de izquierda están reconociendo el valor de los propios indígenas y de la comunidad indígena como una forma de organización y de lucha de izquierda... La Otra Campaña, a la que se han sumado las organizaciones del CNI, y a través del IV Congreso Nacional Indígena, supone una evidencia, la estrategia para justamente fortalecer la articulación de toda esta energía. Fortaleza y riqueza para ponerla a disposición de una lucha que tiene que ver con la construcción de un nuevo país... La Otra Campaña es un proceso de toma de conciencia y una invitación a participar en un plan de lucha a largo plazo, no es algo que se circunscriba ni se acabe con el proceso electoral... (36)"

En la tarde se desarrolló la ceremonia de inauguración del IV Congreso Nacional Indígena en la que se pronunciaron los discursos de bienvenida que giraron principalmente en torno a la decisión de los pueblos indígenas integrantes en el CNI a ejercer la autonomía de hecho, ya que como pueblos el gobierno mexicano les había negado el reconocimiento de sus derechos; la defensa de la cultura, el territorio y sus recursos naturales; la crítica al sistema económico capitalista y al gobierno mexicano; la necesidad de construir un movimiento social amplio capaz de transformar la sociedad y el sistema político-económico existente.

"En el 2001 nos reunimos para pedir el reconocimiento de nuestros derechos. Ahora no somos ingenuos, ya no nos reunimos para pedir el reconocimiento de nuestros derechos. Hoy nos reunimos para decir que vamos a ejercer los derechos que nos corresponden, que siempre nos han correspondido y que nos uniremos a la gran rebelión que se está gestando en este país para que, de manera pacífica y civil, acabemos con toda la mierda que nos está aplastando (37)"

"... lo que hemos mantenido como usos y costumbres podemos trasformarlo en verdaderas instituciones al interior de la comunidad sin menoscabo a la observancia del orden legal hasta hoy existente, orden legal, al que por cierto, con frecuencia hemos tenido que enfrentar porque sabemos que ese orden no se ha construido para salvaguardar la riqueza y los intereses de los pueblos originarios, sino para seguirlos saqueando. Pero que lo logren depende de nosotros, de que caigamos en la trampa de la globalización creada por y para el incremento del gran capital mundial. (38)"

"Nunca más nuestras riquezas para fortalecer a un régimen de gobierno en el que a duras penas hemos sobrevivido, donde andan las sociedades capitalistas, los grupos que dominan las actividades económicas de la nació mexicana y donde los pueblos originarios no cuentan... (39)"

"... los intereses transnacionales que no les han bastado 500 años de saqueos. Bajo este sistema en México han intentado desaparecer lo que queda de nuestros sistemas ancestrales, como la tenencia de la tierra y la vida comunitaria. Por ello, hermanos y hermanas, unámonos para revertir este orden de las cosas que amenazan nuestros territorios y nuestros recursos, que amenaza nuestros usos y costumbres como pueblo... (40)"

Día 6 de mayo:

Al comienzo de la jornada delegados/as de la Otra Campaña, recién llegados de San Salvador Atenco, informaron sobre la situación que se vivía en esos momentos después de la brutal intervención policial que se venía desarrollando en contra de la población de Atenco y de la organización Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, FPDT (adherente a la Otra Campaña), desde el día 3 de mayo.

A continuación los/as delegados/as del CNI se dividieron en grupos de trabajo en los que se trataron los siguientes puntos:

1. Balance de la lucha indígena a partir del III Congreso Nacional Indígena celebrado en Nurío, Michoacán en el año 2001.
2. Diagnóstico de la guerra de devastación y conquista de la política neoliberal en contra de los pueblos indígenas.

En el grupo de trabajo, en el que estuve presente, los/as delegados/as trataron, entre muchos otros temas, sobre: las experiencias organizativas y de autonomía que habían desarrollado en sus comunidades; denuncias sobre la represión ejercida por el gobierno en contra de los pueblos indígenas y los proyectos de autonomía; la situación política y económica en México; la situación actual y la defensa de la cultura, el territorio y los recursos naturales; la autonomía de hecho; el funcionamiento del CNI; los últimos hechos acaecidos en San Salvador Atenco...

Como resultado del trabajo realizado en este grupo, estas son algunas de las conclusiones a las que se llegaron:

- Vigencia de los Acuerdos de San Andrés.
- Buscar la autonomía de los pueblos.
- Periodizar los Congresos Nacionales Indígenas.
- Buscar la forma de cómo mantener la comunicación entre los diversos pueblos y organizaciones integrantes en el CNI y entrelazar las luchas.

"Los diversos pueblos que han vertido sus experiencias coinciden en que se ha conseguido resistencia a partir del III CNI a través de proyectos y trabajos que se encaminan a la autogestión y tomando en cuenta los Acuerdos de San Andrés. Hemos tenido ataques por parte del Gobierno Federal por medio de los programas (de desarrollo), presencia militar y represión, dificultando la autonomía de las comunidades. Estas acciones tienen como objetivo privatizar los recursos naturales, la desculturización de los pueblos y la fragmentación de las organizaciones comunitarias. Se ha retrocedido en el seguimiento de las diferentes luchas porque los enlaces, coordinación y comunicación ha sido pocos, y que hay la necesidad de establecer esos puentes para reforzar nuestras luchas y poder formar una agenda. (41)"

En la tarde se pusieron en común las conclusiones y propuestas realizadas por los diferentes grupos de trabajo que dieron como resultado la "Declaración de N´Donhuani. Por la autonomía en los hechos y la resistencia indígena" (declaración final de este Cuarto Congreso del CNI).

En esta declaración se recoge lo siguiente:

- El ejercicio de la autonomía de hecho como única vía posible para hacer valer los derechos que corresponden a los pueblos indígenas.

"Desde la traición de los tres poderes de la Unión en 2001, cuando el Estado Mexicano decidió no reconocer los derechos de los pueblos indios, comprendimos que estábamos solos y que teníamos que ejercer nuestros propios derechos y nuestra autonomía en los hechos. (42)"

- Los intentos reiterados por parte del Gobierno Federal mexicano, encabezado por Vicente Fox, por desarticular el movimiento indígena a través de la represión.

"La guerra de exterminio planteada contra los pueblos y comunidades fragmentó a pueblos y comunidades y la represión y la coptación desarticularon muchos espacios. (43)"

- La decisión de los pueblos indígenas a seguir resistiendo e ir construyendo espacios de autonomía cada vez más fortalecidos.

"Hacemos reuniones, talleres, encuentros, pero también fortalecemos nuestras asambleas, nuestras autoridades agrarias y tradicionales, la lucha en defensa de nuestros maíces, la defensa de nuestros bosques y agua, la lucha contra la certificación de nuestras tierras y los servicios ambientales, ejerciendo una educación cada vez más autónoma. (44)"

- El no reconocimiento de un estado, que obedeciendo a intereses políticos y económicos ajenos a los de los pueblos indígenas, no reconoce los derechos que a estos pueblos les corresponden.

"Ante el sometimiento del estado mexicano los intereses del gran capital, hemos llegado a la conclusión de que no podemos solicitar el reconocimiento de derechos a un estado que ante nuestros ojos ha perdido toda legitimidad. (45)"

Considerando lo anteriormente expuesto se declara:

"1.- Seguiremos ejerciendo nuestra autonomía en los hechos.

2.- Ratificamos La Sexta Declaración de la Selva Lacandona y reivindicamos la Otra Campaña como un espacio de articulación de las luchas indígenas con los otros sectores que se mantienen en resistencia contra el modelo neoliberal y su política de exterminio. Exigimos la liberación de todos los presos políticos del país, en particular la liberación inmediata de todos los aprehendidos en San Salvador Atenco y la región de Texcoco.

3.- Exigimos la retirada inmediata de las policías y cuerpos represores del Estado de la región de San Salvador Atenco, pero también de todas las otras regiones del país donde se mantiene el control militar y policiaco para hostigar y amedrentar a todos los pueblos y comunidades que luchan por la defensa de su territorio y sus formas de vida.

4.- Repudiamos los asesinatos de los compañeros Javier Cortés, muerto por las policías que reprimieron al pueblo de San Salvador Atenco, el compañero Concepción Gabino, de la comunidad indígena de Cuzalapa, que luchaba por la defensa de la tierra en la región de Manantlán, Jalisco, y el compañero Faustino Acevedo de San Blas Atempa, en el Istmo de Tehuantepec, cuando se dirigía a esta comunidad para participar en los trabajos de este cuarto Congreso.

5.- Repudiamos también la violación de todas las compañeras aprendidas en San Salvador Atenco, por parte de los policías y la violencia sistemática y fascista que ejerce el Estado contra todas las mujeres que con su trabajo están reivindicando las luchas de resistencia y dignidad a lo largo y ancho del país.

6.- Llamamos al fortalecimiento de todas las regiones del Congreso Nacional Indígena y a la celebración frecuente y periódica de reuniones de articulación: reflexión, acción y propuestas.

7.- Rechazamos todas las leyes con las que el Estado pretende despojarnos, legitimar la entrega del país e imponer controles que restringen la acción de pueblos y comunidades y le dan manga ancha a las empresas transnacionales para devastar y apoderarse de la riqueza material y espiritual de nuestros pueblos y de todos los mexicanos.

8.- Rechazamos los programas de gobierno que instrumentan las leyes mencionadas y que pretenden dividir a las comunidades.

9.- Reforzaremos los mecanismos de comunicación entre las diferentes regiones y comunidades del Congreso Nacional Indígena.

10.- Reforzaremos y haremos eficaces los mecanismos de solidaridad y compromiso con las luchas de todas y cada una de las comunidades, organizaciones y pueblos indígenas.

11.- Como punto último de nuestra declaración impugnamos al Estado mexicano y llamamos a todos los pueblos, comunidades y organizaciones indígenas y a todos los sectores oprimidos a conformar un frente amplio anticapitalista que impulse un proceso que conduzca hacia una Nueva Constitución y otra forma de gobierno que permita el reconocimiento de nuestros derechos y una sociedad justa, libre y democrática."(46)


Notas

1- "Los Estados-nación, entendidos como organizaciones jurídico-políticas que cuentan con un territorio determinado, un aparato burocrático-administrativo, una lengua oficial, un ejército, una moneda común, son formaciones modernas".
Autonomía indígenas en América Latina: Nuevas formas de convivencia política. Leo Gabriel y Gilberto López Rivas (coordinadores). Ed. Plaza y Valdés S.A. México, 2005.

2- Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) http://cdi.gob.mx/index.php

3- Autonomías indígenas en América Latina: Nuevas formas de convivencia política. Leo Gabriel y Gilberto López Rivas (coordinadores). Ed. Plaza y Valdés S.A. México, 2005.

4- Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
http://www.ohchr.org/spanish/law/cescr.htm

5- En el caso de los zapatistas, siendo este un movimiento que lucha por la autonomía indígena de los pueblos mayas de Chiapas ha dejado claro desde un principio su identidad como indígenas, pero también como mexicanos, es decir, no solo se busca el reconocimiento como pueblos indígenas, sino también como ciudadanos mexicanos con derechos.

6- El 1 de enero de 1994, coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre México, Canadá y los Estados Unidos, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional se levanta en armas tomando cuatro cabeceras departamentales del estado de Chiapas. Sus principales demandas eran: trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz.

7- Los Acuerdos de San Andrés recogen lo acordado en la mesa nº 1 realizada entre el EZLN y el Gobierno Federal para lograr un Acuerdo de Concordia y Pacificación con Justicia y Dignidad, celebrado en la sede de San Andrés, Chiapas.

8- La palabra de la resistencia indígena. Pronunciamientos y Declaraciones del Congreso Nacional Indígena (2001-2005). De Cuadernos de la resistencia. Jalisco, México. Abril, 2006. http://www.nodo50.org/pchiapas/mexico/documentos/CNI.pdf

9- Primer Congreso Nacional Indígena. Declaración final: "Nunca más un México sin nosotros". Ciudad de México, 12 de octubre de 1996.

10- Según el Manual de Campo 100-20 del Ejército de los Estados Unidos, Military Operations in Low Intensity Conflict, la GBI es una confrontación político militar entre estados o grupos por debajo de la guerra convencional y por encima de la competencia pacífica entre naciones. La GBI en Chiapas se ha caracterizado por:
- Crear confusión en la opinión pública a nivel nacional e internacional a través del uso y manipulación de los medios de comunicación y de la difusión de falsos rumores e información sesgada.
- Militarización y paramilitarización de la zona en conflicto.
- Acoso y atemorización de la población civil en la zona en conflicto, a través de acciones militares y paramilitares selectivas y "ejemplares", que eviten el apoyo de las comunidades a la guerrilla zapatista.
- División de las comunidades y de las organizaciones a través de la represión y de la introducción de programas gubernamentales.

11- COCOPA: Comité de Concordia y Pacificación. Comisión integrada por diputados y senadores de todos los partidos políticos representados en el Congreso cuyo objetivo era el de facilitar la negociación entre el EZLN y el Gobierno Federal.

12- Declaración final del Tercer Congreso Nacional Indígena. Por el reconocimiento constitucional de nuestros derechos colectivos. Nurío, Michoacán. 4 de marzo del 2001.

13- Comunicado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, EZLN. 29 de abril del 2001.

14- En la localidad de Texcoco, Estado de México, existe un mercado de flores en el que los floricultores comercializan sus productos. Este mercado quiere ser retirado debido a la decisión de construir en ese espacio un centro comercial de la cadena multinacional Wallmart. Los floricultores han realizado diferentes actos de protesta apoyados por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, organización adherente a la Otra Campaña, de la localidad vecina de San Salvador Atenco, en contra de la decisión tomada por el gobernador del estado, del partido PRD. El 3 de mayo un fuerte dispositivo policial desalojó de forma desproporcionada y brutal a los floricultores que ocupaban sus habituales puestos de venta dando como resultado el asesinato de un joven de 14 años, decenas de heridos y detenidos. El 4 de mayo un dispositivo policial de cuatro mil efectivos irrumpió en la localidad de San Salvador Atenco con el fin de capturar a los líderes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y de dar una lección ejemplarizante a los habitantes de esa comunidad. El resultado de este dispositivo, según denuncian diversas organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales, fue el cateo ilegal de decenas de hogares, destrozos materiales innumerables, decenas de heridos, decenas de detenidos y desaparecidos, torturas y violaciones durante el traslado y en las dependencias policiales, deportación ilegal de varias personas extranjeras. Pocos días antes de la finalización de este informe ha fallecido uno de los heridos resultantes de la brutal e ilegitima actuación policíaca avalada por los poderes políticos y judiciales del estado de México y de la República. Con esto se elevan a dos las personas asesinadas.

15- Sexta Declaración de la Selva Lacandona. EZLN, junio del 2005.

16- El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México, Estados Unidos y Canadá entró en vigor el 1 de enero de 1994, misma fecha en la que se realiza el levantamiento indígena zapatista en Chiapas. Este tratado tiene como fin principal la liberalización del comercio entre los tres países a través de la eliminación de los impuestos arancelarios. La desigualdad en cuanto a las condiciones económicas y desarrollo industrial entre los tres países ha propiciado la entrada masiva de productos estadounidenses y canadienses a México, mucho más competitivos, desplazando la producción nacional que ha entrado en quiebra, principalmente en el sector agropecuario.
Plan Puebla Panamá (PPP): Plan regional de desarrollo carretero y energético enfocado a la explotación, por parte de empresas multinacionales, de los recursos energéticos y biológicos de Centroamérica. Se contempla la creación de enclaves maquiladores en los que trabaje la población desplazada a causa de la crisis económica generada por el TLC.
Corredores biológicos: Contemplados dentro del PPP tienen como objetivo el desplazamiento de la población rural para la explotación de los recursos de áreas naturales especialmente importantes por la riqueza de su biodiversidad. Fomento del turismo "ecológico" para un público con alto nivel económico y gestionado por empresas multinacionales del turismo, e introducción de productos transgénicos.

17- Según datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO) y de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) en México existen 62 grupos etno-lingüísticos que representan a 12,7 millones de indígenas, el 13% de la población total del país. De 2.433 municipios existentes en la República Mexicana, 871 tienen población indígena constituyendo 35,7 del total. Todos estos municipios sufren problemas de marginación en algún grado, siendo el 80% de ellos que sufren problemas graves de este tipo. Estos datos habría que tomarlos con cierta reserva debido a los criterios seguidos por estas instituciones gubernamentales a la hora de realizar los censos de población.
Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI): http://cdi.gob.mx/index.php?id_seccion=89

18- http://www.laneta.apc.org/cni/

19- Cuarto Congreso Nacional Indígena. Declaración final de N´donhuani. Por la autonomía en los hechos y la resistencia indígena. San Pedro Atlapulco, 6 de mayo del 2006.

20- Convocatoria del IV Congreso Nacional Indígena. CNI, abril del 2006.

21- Ibid.

22- Teodosio Ángel Molina, delegado indígena zapoteco de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), estado de Oaxaca.

23- Ofelia Muñoz Aldama, delegada indígena del pueblo Kumiai del estado de Baja California del Norte.

24- Juan Chávez, delegado indígena p´urhépecha de la comunidad de Nurío, estado de Michoacán.

25- José Valtierra delegado indígena del municipio autónomo de Xochitlahuaca, estado de Guerrero.

26- Juan Anzaldo Meneses, director de la revista Ce-Acatl.

27- Silvia Pérez Yescas, delegada indígena zapoteca de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), estado de Oaxaca.

28- Ofelia Muñoz Aldama, delegada indígena del pueblo Kumiai del estado de Baja California del Norte.

29- Juan Chávez, delegado indígena p´urhépecha de la comunidad de Nurío, estado de Michoacán.

30- José Valtierra delegado indígena del municipio autónomo de Xochitlahuaca, estado de Guerrero.

31- Teodosio Ángel Molina, delegado indígena zapoteco de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), estado de Oaxaca.

32- Juan Chávez, delegado indígena p´urhépecha de la comunidad de Nurío, estado de Michoacán.

33- Teodosio Ángel Molina, delegado indígena zapoteco de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), estado de Oaxaca.

34- Juan Chávez, delegado indígena p´urhépecha de la comunidad de Nurío, estado de Michoacán.

35- Timoteo Valtierra delegado indígena del municipio autónomo de Xochitlahuaca, estado de Guerrero.

36- Juan Anzaldo Meneses, director de la revista Ce-Acatl.

37- Discurso de inauguración del IV Congreso Nacional Indígena. 6 de mayo del 2006.

38- Esteban Solano, Secretario del Comisariado de Bienes Comunales de San Pedro Atlapulco.

39- Victor Vargas, Presidente del Comisariado de Bienes Comunales de San Pedro Atlapulco.

40- Esteban Solano, Secretario del Comisariado de Bienes Comunales de San Pedro Atlapulco.

41- Conclusiones del grupo de trabajo del CNI en el que estuve presente. 6 de mayo del 2006.

42- Declaración de N´Donhuani. Por la autonomía en los hechos y la resistencia indígena. 6 de mayo del 2006.

43- Ibid.

44- Declaración de N´Donhuani. Por la autonomía en los hechos y la resistencia indígena. 6 de mayo del 2006.

45- Ibid.

46- Declaración de N´Donhuani. Por la autonomía en los hechos y la resistencia indígena. 6 de mayo del 2006.


 

 

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