| |
El Roble Vigoroso: acontecimientos y noticias relevantes sobre la minería de metales a cielo abierto en Guatemala y la resistencia de las comunidades en contra de ella.
EL ROBLE VIGOROSO
No. 8, 10 de mayo de 2007
desde San Marcos, Guatemala
Comisión Pastoral Paz y Ecología (COPAE) - copae.sanmarcos@gmail.com
http://www.resistencia-mineria.org
1. Goldcorp en busca de aún más ganancias en Guatemala
A finales de marzo del actual año la empresa minera Montana Exploradora, propiedad de la transnacional Goldcorp Inc., dio al conocer su interés de construir otra mina de oro en Asunción Mita, Jutiapa, en el oriente del país. Según fuentes de la compañía, las últimas operaciones de exploración han indicado la existencia de una reserva de aproximadamente 1 millón de onzas de oro.
El director ejecutivo para Centroamérica de Goldcorp, Eduardo Villacorta, anunció que Montana ha invertido una cantidad de $15 millones desde el inicio de los estudios de factibilidad en 2001. Estas últimas noticias darán la luz verde a la elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para poder obtener los permisos necesarios e iniciar la construcción de la mina. El nombre tentativo del proyecto es Cerro Blanco y la mina tendrá un tamaño más pequeño que la mina Marlin, la otra mina operado por Goldcorp en Guatemala.
La explotación de oro en la mina Marlin, ubicada en el altiplano del departamento occidental de San Marcos, empezó en noviembre de 2005. Villacorta indicó a finales de marzo que la mina ha obtenido una producción de 212 mil 508 onzas de oro desde su inicio. En el año 2007 Montana espera una producción total de 200 mil onzas de oro. Cabe recordar que los precios de oro siguen siendo muy altos, variando entre $660 y $700 la onza. Una indicación del gran rendimiento de este negocio para la empresa Goldcorp es la exuberante recompensa que recibió el director general de esta compañía en 2006. Según un artículo en la prensa canadiense, el señor Telfer cobró una cantidad de $23 millones a través de su salario, bonificaciones y acciones de la compañía.
El artículo de Prensa Libre del 27 de marzo también menciona la entrega de Q 1.168.000 (unos $152.000) por parte de Montana a la comunidad de Sipacapa desde el inicio de las operaciones de explotación en la mina Marlin. Según el artículo, es una donación voluntaria, y no lo ordena la ley. No obstante, fuentes dentro del Consejo de Desarrollo Municipal (COMUDE) de Sipacapa indicaron que nunca han aceptado y nunca aceptarían dinero de la empresa minera, dado que la gran mayoría de vecinos de esta municipalidad está en contra de las operaciones mineras en su territorio.
2. Nuevas consultas mostraron inconformidad con megaproyectos
La consulta comunitaria sigue siendo la forma favorecido por las comunidades indígenas para poder pronunciarse sobre el impulso por parte del gobierno central de los megaproyectos, como la explotación minera, petrolera y la construcción de hidroeléctricas. Vemos que la ola de consultas, que arrancó en 2005 con Sipacapa y posteriormente con seis municipios de Huehuetenango, no ha perdido fuerza. Al contrario, después de la consulta en Concepción Tutuapa en febrero de este año (ver el Roble Vigoroso #7), a finales de marzo se sumó San Pedro Necta del Departamento de Huehuetenango al conjunto de municipios con interés minero que han querido opinar públicamente sobre el posible inicio de esta actividad industrial en su territorio. La participación en la consulta de San Pedo Necta era un total de 17.741 personas, casi el doble que participó durante las elecciones nacionales hace 4 años, y la actividad tuvo como resultado el rechazo total a la exploración y explotación minera. Al respecto, la Junta Promotora de la Consulta Comunitaria de San Pedro Necta comentó lo siguiente:
"Este resultado es el reflejo conciente de una población que ve afectado sus derechos. En el departamento no es solamente San Pedro Necta, sino es todo Huehuetenango el que se ve afectado y esta respondiendo organizadamente en esta lucha por la defensa de su tierra y nuestros intereses colectivos."
El ejercicio democrático en San Pedro Necta fue seguido por una consulta comunitaria en el Ixcán, uno de los municipios más extensos de Guatemala en el departamento del Quiché. Este municipio fue colonizado entre 1960 y 1975 por campesinos pobres de todo Guatemala. Después de la fuerte represión del ejército guatemalteco durante el conflicto armado, el Ixcán era parte de la "Zona de los Generales", un área donde los principales generales del ejército nacional tenían grandes extensiones de territorio. Gradualmente la población campesina ha podido recuperar algunas tierras, pero hasta la fecha su ingreso sigue siendo muy bajo.
Una manera de vencer esta pobreza, según el gobierno central, es la implementación de varios megaproyectos en esta zona, como la construcción de hidroeléctricas y el inicio de la explotación petrolera. La población local, en cambio, siempre tenía sus dudas sobre la construcción de una hidroeléctrica, dado que el gobierno central nunca antes se ha preocupado por la distribución de electricidad en sus centenares de comunidades. Además su construcción despojará cuatro comunidades de su terreno y afectaría la disponibilidad del agua en alrededor de 35 comunidades cercanas. El ejemplo de la hidroeléctrica Chixoy en Baja Verapaz muestra que el gobierno no suele preocuparse por los habitantes quienes perdieron sus tierras después del desalojo (más información: http://www.cohre.org/store/attachments/chixoy-petition-CIDH-spanish.pdf). En cuanto a la explotación petrolera es conocida la degradación ambiental en el cercano pueblo de Rubelsanto, Cobán, tras décadas de derrames y mal manejo de los pozos. Además, los habitantes de aquel pueblo nunca se han beneficiado de la explotación petrolera. La compañía francesa Perenco, en cambio, está aprovechando fuertemente del alza en los precios del crudo.
Casi 20,000 personas votaron el 20 de abril en la consulta comunitaria del Ixcán para dar su aprobación o rechazo de los planes del gobierno para impulsar la construcción de la hidroeléctrica Xalalá y el inicio de la explotación petrolero. El resultado fue: un 94% de la población rechazó las activadas mencionadas, mientras 6% votó a favor. El evento fue organizado por las autoridades municipales del Ixcán y estaban presentes durante la actividad más de trescientos observadores nacionales e internacionales.
Ambas consultas muestran la inconformidad de los pueblos indígenas con la intención del gobierno central, a través del Ministerio de Energía y Minas (MEM), de arruinar el país por unas ganancias momentáneas. También muestran un valor de las comunidades de pensar en las futuras generaciones. Al mismo tiempo son una lección para las autoridades nacionales, que piensan poder determinar el futuro de este país sin buscar un consenso con los habitantes de este país; para los políticos corruptos que esperan poder beneficiarse a si mismos a través de la miseria, los conflictos sociales y degradación del medio ambiente. Las consultas comunitarias, este clamor de todo un pueblo, exigen políticas sociales y sostenibles para superar la pobreza y mantener la diversidad cultural de este país.
Las próximas consultas comunitarias sobre la exploración y explotación química de metales tendrán lugar en:
- San Antonio Huista (Huehuetenango): 12 de mayo de 2007
- Ixchiguán (San Marcos): 13 de junio de 2007
|
|