A punta de balas desalojan colonos en la Alta Verapaz. El Comité de Unidad Campesina, CUC.

Con disparos de armas de grueso calibre, granadas fueron desalojadas 35 familias colonos de la comunidad Bethel Finca Temal, Cobán Alta Verapaz por la familia CUHÁ DUENDS el nueve del corriente mes. Al parecer sólo 3 familias han sido localizadas y el resto están esparcidas en las montañas debido a la amenazas de muerte recibidas por los dueños de la finca en el momento de su expulsión.

Durante las acciones, los agentes de seguridad de la familia CUHÀ quemó las viviendas de los campesinos, mazorcas, ropa, mataron aves de corral y todo lo que encontraron a su paso. Estas familias han vivido todo el tiempo en la finca desde la época de sus abuelos, dedicándose al cuidado del ganado y otros productos, sin recibir ningún salario por la mano de obra que prestan en el lugar.

El día de hoy una comisión conformada por el auxiliar departamental de la PDH, Defensoría de la Mujer, PNC, Gobernador Departamental, se desplaza hacia la finca para conocer la situación de los desaparecidos.

Preocupa que las acciones de este gobierno no estén encaminadas a solucionar la crisis agraria en Guatemala, sino más bien a proteger los intereses de finqueros y latifundistas.

En plena campaña electoral Colom firmó un documento de demandas y propuestas de los Pueblos Indígenas en el que se comprometía, entre otras cosas, a impulsar y propiciar condiciones para un verdadero desarrollo rural y asumía el compromiso de suspender las órdenes de desalojo y de captura a dirigentes del pueblo indígena. Sin embargo, estas promesas no se han cumplido.

Es preocupante que las autoridades de seguridad hasta ahora reaccionan a pesar de que se le informó del caso el día de ayer para impedir esos abusos y castigar a los responsables. Más bien, dichos abusos tienen un carácter sistemático que tiene todas las apariencias de estar avaladas por las mismas.

Además, en muchos casos las víctimas de los desalojos violentos han tenido vivencias similares en los años 80 cuando el ejército guatemalteco llevaba un política de "tierra arrasada", que significa quemar vivienda, alimentación y objetos personales dentro de un clima de terror y generando un nuevo desarraigo de la población. La situación actual suscita entre los campesinos y sus familias comentarios de que ya regresó la "tierra arrasada".

El Comité de Unidad Campesina CUC urgentemente exige:

- Al Ministerio Público, que investigue los delitos cometidos por las fuerzas de seguridad de la finca y que se castigue a los responsables.
- Al gobernador de Alta Verapaz, que no permita abusos por parte de las fuerzas de seguridad privada que y que deberían estar bajo su responsabilidad. También, que se atienda de emergencia a las familias desalojadas.
- Al gobierno guatemalteco, que cumpla con los compromisos adquiridos con las organizaciones campesinas para solucionar la crisis agraria.

¡Alto a la Represión, no más Sangre de campesinos y campesinas!

¡Porque a mayor Represión, Mayor Organización!.


 

 

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