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Comunicado del Consejo de Organizaciones de Médicos y Parteras Indígenas Tradicionales de Chiapas, Compitch.
El sistema de patentes es causa estructural de nuestra pobreza, mecanismo
fundamental del poder para lucrar legalmente con los bienes de uso público y
mantener en la dependencia y esclavitud económica a nuestros pueblos y suprimir
la autonomía de las comunidades.
La oficina de Pueblos Indios del gobierno de Chiapas, con apuro electoral, ante
el rechazo del Compitch a ser su comparsa, tomando firmas sin consentimiento, ha
creado una nueva organización de Médicos Indígenas Tradicionales -el
COISMICH- para legitimar su espurio Programa de Medicina Indígena que prevé
patentes sobre los conocimientos terapéuticos tradicionales, plantaciones
farmacéuticas y mercados abiertos.
Se confirma entonces. Nuestros gobiernos son hoy adversarios del pueblo. No
existen condiciones para establecer relaciones de confianza mucho menos alianzas
con la actual clase política nacional y estatal, enquistada en los partidos o
en el poder público, que volvieran menos ardua nuestra aportación a la lucha
por la soberanía y comunalidad nacional de los bienes públicos y el rechazo a
las patentes.
El tiempo de la ocupación de los últimos bastiones de biosfera por el capital,
sus estados metrópoli y nuestros gobiernos gestores, ha consolidado penumbras
al medio día. Ha llegado entonces para nosotros, o para algunos de nosotros, el
tiempo de la definición, no ya en razón del olvido sino de su reverso: la
ambición y presión creciente del poder económico y sus gestores políticos
sobre lo nuestro, su frontera biocolonial pendiente.
En consecuencia, y en base a los siguientes principios, acordamos ir por las
siguientes acciones de resistencia y plantear las siguientes propuestas:
PRINCIPIOS
1. La vida, cualquiera que sea su forma, no se puede patentar o privatizar;
2. El intercambio de recursos o de conocimientos tradicionales relacionados con
la salud humana no se puede hacer bajo reglas de mercado. Lo sagrado no se
merca.
ACCIONES DE RESISTENCIA
PRIMERA.- A partir de hoy, los médicos y parteras indígenas tradicionales
organizados integrados al Compitch, harán públicos todos y cada uno de sus
saberes, prácticas y aun las innovaciones que vayan logrando. Esta revelación
pública de lo que se denomina el patrimonio intangible no será, sin embargo
universal. Se allegará sólo a las organizaciones y comunidades del país y del
extranjero que, por sus actos, consideremos hermanas y suscriban los mismos
principios, incluido el de que esos bienes son de la Nación mexicana. Con esta
acción anulamos toda posibilidad a su eventual patentamiento quedando todas sus
depositarias en posibilidad jurídica y política de denunciarlo, sea que uno de
los nuestros intenta obtener su apropiación, sea que otros logran su registro.
SEGUNDA.- Los médicos y parteras indígenas tradicionales organizados
integrados al Compitch, convocamos a formar una RED social de comunidades y
organizaciones en las áreas biodiversas del país. El propósito: regular de
manera explícita y coordinada por sus poseedores el acceso de terceros al
manejo, uso, conservación o aprovechamiento de la biodiversidad en esos
territorios. En todo caso, partimos del principio de que ninguna empresa de
capital o los estados metrópolis, sus personeros o agencias, encubiertos de
conservacionistas o investigadores o dadores de financiamiento o asesoría,
podrían acceder, no al menos a esto. La restricción alcanzaría, al menos por
ahora y mientras no se definan de manera legítima las reglas, a las
dependencias y funcionarios del gobierno mexicano.
PROPUESTAS
PRIMERA.- Convocamos, a partir de la Red que se forme pero no sólo de ella y en
base al menos a los cuatro principios planteados, a crear una plataforma social
plural, multisectorial e independiente que establezca las bases y condiciones
mínimas que deberían considerarse en una convocatoria hacia la reflexión,
discusión y acuerdo para la gestión, manejo, conservación, uso y
aprovechamiento de la biodiversidad nacional y sus conocimientos asociados
(tradicionales o no), incluido el nuevo tipo de asociación que el Estado
debería mantener en relación con la sociedad. Es decir, a plantear y definir
desde abajo, o con los de abajo dueños y poseedores del territorio, las bases
para un gran debate y acuerdo resolutivo nacional sobre esos temas.
SEGUNDA.- Convocamos, a todas las comunidades, organizaciones de base, oeneges,
investigadores comprometidos, estudiantes, a monitorear los efectos del cambio
climático, a denunciar a su precursor histórico: el capital y a proponer
remedios concretos y viables, sobre todo para los agricultores, salidas que den
esperanza en el marco de la soberanía nacional y autonomía de las comunidades
pero también de las luchas de liberación.
TERCERA.- Iniciar una campaña global contra el sistema de patentes desde los
últimos bienes públicos que restan sin sufrir aún esa condición de
propiedad: la biodiversidad y sus saberes asociados, y desde sus poseedores
originarios.
Esta lucha específica, hoy tal vez como nunca, beneficiaría a los pobres del
mundo. Porque en este caso la ausencia de patentes no significará la ausencia
del bien. Nosotros, los pobres del sur, podríamos proveerles, bajo reglas de
hermanos, esos remedios y aun enseñarles cómo se obtienen y transforman, a
cambio de que hagan lo mismo con lo suyo.
CUARTA.- Contra la empresa Jano (orgánico-transgénica) estadounidense
Monsanto. Para recuperar el patrimonio genético nacional hortofrutícola que se
apropió (enero 2005) y anular jurídicamente su presión transgenizante sobre
el campo mexicano, ambas acciones restrictoras del patrimonio agrario que
nuestra constitución protege además de socavantes de la naturaleza
estratégica de bien público y, por tanto, estratégico que el germoplasma
endémico supone para la Nación, para cualquier Nación, hoy más que nunca.
SE ANEXA DECLARACIÓN INTEGRA LEIDA TRAS FORMAL CEREMONIA DE ABANDERAMIENTO
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, 23 marzo 2006
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