Insurgencia y contrainsurgencia
Aunque se encuentran en polos opuestos, la insurgencia y la contrainsurgencia aplican los mismos principios generales y todo depende de a quien se quiera apoyar.
Insurgencia
La insurgencia se refiere a la guerra no convencional o a la organización, entrenamiento y apoyo de fuerzas guerrilleras con el objetivo de derrocar un gobierno "enemigo" de los Estados Unidos. Esto se realiza generalmente a través de un grupo selecto de asesores o de una organización de ayuda. Las operaciones psicológicas forman parte integral del apoyo a la insurgencia para conseguir la movilización de la población en su favor, mediante el desarrollo de campañas de desprestigio del gobierno.
Ejemplos de insurgencia los podemos encontrar en el apoyo norteamericano a la contra nicaragüense en la década de los ochenta.
Contrainsurgencia
La contrainsurgencia no es más que el conjunto de operaciones destinadas a apoyar a gobiernos "amigos" de los Estados Unidos en contra de sus "enemigos internos". Estas operaciones deben encajar en un plan global del gobierno civil establecido y son generalmente dirigidas por el embajador norteamericano en el país. El apoyo militar norteamericano debe limitarse, dentro de lo posible, a la asistencia policiaca y el entrenamiento militar, aunque no se descarta el involucramiento directo cuando las condiciones lo hagan necesario.
Ejemplos de contrainsurgencia los podemos encontrar en el apoyo norteamericano a los regímenes militares de El Salvador y Guatemala.