ASKAPENA-Bilbo, 2003.
RESPUESTA A LAS DISTINTAS CARTAS REMITIDAS POR EL SUB COMANDANTE MARCOS A EUSKAL HERRIA.
OPORTUNIDAD A LA PALABRA
A los hombres y mujeres zapatistas.
A quienes luchan en México y el mundo entero.
A la opinión pública y a quien quiera oírlo…
Han pasado ya varios meses desde que en este pequeño país llamado Euskal
Herria despertamos sorprendidos por una inesperada noticia: el subcomandante
Marcos, tras largos meses de silencio en los más profundo de la Selva
Lacandona, se refería expresamente en una carta a la situación política
vasca. La sorpresa fue en aumento al comprobar que, poco después de aquel
primer acercamiento, el propio “Sub” llegó a plantear en otra carta un
encuentro denominado “El País Vasco: caminos”, donde tomarían parte todos
los actores políticos, sociales y culturales de la problemática vasca que
así lo desearan. Además, hacía un llamamiento a la sociedad civil vasca y
española para movilizarse en la campaña “Una oportunidad para la palabra” y
crear así las condiciones adecuadas para el citado encuentro. El posterior
ir y venir de cartas, réplicas y contra-réplicas es de todos y todas
conocido.
La propuesta zapatista y las respuestas suscitadas han desatado pasiones y
opiniones de todo tipo. Pero, tras la primera reacción, debemos ser capaces
de realizar un análisis serio y profundo de todo lo que esto supone para la
lucha emancipatoria de nuestro pueblo en el contexto actual. Todo ello sin
entrar en polémicas estériles que no benefician mas que a quienes nos
oprimen.
En Askapena, como organización internacionalista, antiimperialista y
anticapitalista vasca, sabemos de la importancia vital de romper el cerco
informativo que el sistema impone a todo proceso de emancipación y lucha en
cualquier parte del mundo. Entre otras cosas, esa ha sido tarea fundamental
de los y las cientos y cientos de brigadistas de nuestra organización que
durante estos años de conflicto han acudido y continúan acudiendo a las
comunidades zapatistas. Así nos lo pidieron, que hablásemos allá donde los y
las zapatistas no llegaban; que lleváramos la palabra verdadera, la palabra
de los pueblos indígenas, allá donde no se escuchaba. Pero no sólo eso.
También nos animaron a seguir con la lucha propia, con la lucha en Euskal
Herria. Y es que, la mejor muestra de internacionalismo solidario que
podemos hacer a las luchas emancipadoras del mundo es lograr una Euskal
Herria libre, justa y solidaria.
De esta forma, tenemos que valorar positivamente el que, desde el
reconocimiento internacional logrado por el zapatismo durante todos estos
años, se haya abierto una valiosa ventana para que se oigan las múltiples
voces de nuestro pueblo que los malos gobiernos quieren acallar. A pesar de
muchas cosas, la propuesta zapatista ha contribuido a que nuestra voz (que
son muchas voces) haya llegado hasta donde hubiera sido imposible hacerlo en
otros momentos.
Por otra parte, somos conscientes de que tanto la forma como el contenido de
mucho de lo dicho en estos escritos no contribuye precisamente a la
indispensable unidad de todos los procesos de lucha mundiales contra el
imperialismo capitalista. La crítica y la autocrítica han sido siempre
elementos fundamentales del análisis internacionalista y de izquierdas. Pero
siempre debemos partir del respeto a las decisiones de cada pueblo en el
camino de su liberación y destacar lo que nos une, no lo que nos separa.
Ahora tenemos la oportunidad para hablar de nuestro proceso. Hablemos, pues.
Euskal Herria vive actualmente bajo un verdadero estado de excepción. Los
estados francés y español, ayudados según intereses coyunturales tanto por
el gobierno autónomo vasco como por el gobierno autónomo navarro, llevan a
cabo una ofensiva política, judicial, mediática, económica y policial a gran
escala contra todos aquellos movimientos que cuestionan el actual marco
político-económico. El blanco de esta ofensiva no es sólo el movimiento
independentista vasco. Si bien es cierto que en esta fase actual es este
movimiento independentista el que está sufriendo las consecuencias más
dramáticas, lo que se está llevando a cabo en nuestro pueblo es un intento
de retroceder décadas en derechos tan fundamentales como el de
manifestación, asociación y opinión. El gobierno del Partido Popular
pretende acabar con derechos democráticos básicos; derechos que tantas
luchas, sufrimiento y vidas humanas han costado. El Sr. Aznar, envalentonado
por la ofensiva imperialista desatada por EE.UU. tras el 11 de septiembre,
pretende acabar a sangre y fuego con cualquier respuesta que ponga en
entredicho el modelo neoliberal de construcción europea que se está llevando
a cabo. Y ahí precisamente tenemos que insertar la situación que sufre
Euskal Herria.
Como ya hemos dicho, somos un pueblo pequeño. Algo menos de tres millones de
ciudadanos y ciudadanas vascas divididos geográficamente por los Pirineos y
administrativamente por los estados francés y español. Nuestra voz, nuestra
palabra, ha sido y sigue siendo negada históricamente. Y cuando decimos
nuestra palabra, no decimos una palabra única y excluyente representativa de
un solo sector de la sociedad vasca. Esta palabra representa, para nosotros
y nosotras, el derecho de Euskal Herria como pueblo a defender su propia
identidad y a decidir libremente su futuro y su presente. Solo los y las
vascas tenemos el derecho a discutir sobre los diferentes modelos de nación,
de desarrollo y de organización que queremos para nuestro país. Solamente
reclamamos nuestro derecho a la autodeterminación y la garantía de los
derechos humanos, civiles y políticos mínimos en un sistema que se
autodefine como “democrático” y “moderno”.
No hace falta más que acercarse un poco a nuestra realidad –no la de los
medios de comunicación ni la de los desinformadores oficiales u oficiosos,
sean tanto de derechas como de “izquierdas”- para saber quiénes no quieren
la palabra en esta tierra, quiénes la pisotean cada día. Son esos mismos que
utilizan discursos sobre “democracia”, “diálogo”, “derechos humanos” y
“libertad” para esconder su verdadero espíritu fascista. Son los franquistas
de la dictadura, manchados de sangre y convertidos ahora en “demócratas” de
toda la vida. ¿Quién puede hablar de legalidad cuando se utiliza el
terrorismo de estado? ¿quién puede hablar de democracia cuando se pretende
ilegalizar a una fuerza política como Batasuna que representa a un 15% del
electorado vasco?¿quién puede hablar de diálogos y palabras cuando emisoras
de radio y publicaciones legales son cerradas y borradas del mapa, como fue
el caso del diario EGIN, con más de 100.000 lectores diarios?¿quién puede
hablar de derechos humanos cuando en la actualidad hay más de 600 presos y
presas políticos vascos y más de 2000 refugiad@s sometidos a las más
inhumanas condiciones y con quienes no se cumple ni la legalidad
vigente?¿quién puede hablar de libertad cuando la policía autónoma vasca
carga salvajemente contra una pacífica manifestación de miles y miles de
ciudadanos y ciudadanas vascas?
En Euskal Herria todo vale para acabar con cualquier atisbo de resistencia.
Más de 100 pres@s polític@s siguen en prisión aun cuando debían haberla
abandonado al cumplir tres cuartas partes de la condena. Mientras tanto, el
ex-general de la Guardia Civil Enrique Rodriguez Galindo, condenado a más de
70 años de prisión por el secuestro y asesinato de Joxean Lasa y Joxi
Zabala, disfruta de un permiso navideño a los dos años de ingresar en una
prisión militar.
En este pequeño pueblo de apenas tres millones de habitantes, sólo en el año
2000 las Fuerzas de Seguridad del Estado detuvieron a 698 ciudadanos, de los
cuales 253 fueron incomunicados y 77 denunciaron torturas. Finalmente 504
fueron puestos en libertad. Además, en ese mismo año hubo 30.000
identificaciones, 200 cargas policiales y se impusieron 175 millones de
pesetas en sanciones.
A pesar de todo ello, seguimos luchando cada día para que la palabra tenga
una oportunidad. Pero la palabra verdadera; la palabra que apuesta por una
sociedad libre y en paz; la palabra que apuesta por la solidaridad y la
justicia; no la falsa palabra del mal gobierno, ni de los poderosos, ni de
los que nos reprimen. Por eso les pedimos a los compañeros y compañeras
zapatistas, su solidaridad y apoyo para que esta nuestra palabra, que es
también la suya, se escuche en todo el mundo, en toda Europa, en los estados
español y francés. También al resto de compañeros y compañeras luchadoras de
México y del mundo entero les pedimos eso, que nos acompañen en esta dura
tarea de abrir brecha en la Europa neoliberal que están construyendo a
espaldas de los pueblos. Como bien saben, vencer acá es también vencer allá.
Confiamos en su capacidad de entender nuestra lucha y de superar el muro de
desinformación que nos rodea.
En Askapena concebimos la solidaridad no sólo como un principio ético, sino
como una necesidad para la supervivencia de los pueblos. Somos conscientes
del momento histórico dramático que vive Euskal Herria, lo que nos obliga a
centrar nuestros esfuerzos en reforzar la lucha contra esta nueva ofensiva
global del imperialismo y del neoliberalismo que, en nuestro caso, encarna
el estado excepción impuesto principalmente por el estado español. El lema
“Internazionalistak garelako: lehenengo urratsa, Euskal Herria” (porque
somos internacionalistas: el primer paso, Euskal Herria) resumiría nuestras
prioridades actuales. Por supuesto, no olvidamos a los compañeros/as que en
otros lugares del mundo luchan por su liberación. Seguimos y seguiremos
trabajando con ellos y ellas como hasta ahora, partiendo como siempre hemos
hecho del respeto hacia los métodos de lucha que cada pueblo considere
adecuados y exigiendo a su vez el mismo respeto. La historia ha demostrado
una y mil veces que los poderosos no entregan gratis sus privilegios; éstos
deben ser arrancados por quienes luchan. Además, cuando el imperialismo
actúa tan salvaje y cruelmente contra los pueblos del mundo ¿quién puede
juzgar los métodos de respuesta?¿bajo qué principios?¿en qué contextos? .No
seremos nosotros ni nosotras quienes hagamos ese juicio. Como ya hemos
dicho, nuestro mayor aporte a las luchas de liberación y emancipación del
mundo entero es trabajar por una Euskal Herria libre, soberana,
independiente y socialista. En ello estamos.
No queremos finalizar esta carta sin mostrar nuestro más firme apoyo a las
comunidades indígenas chiapanecas de Arroyo Aguilar, Sol Paraíso, 8 de
febrero, Nuevo Limar, Nuevo Pichucalco, Nuevo San Andrés, Nuevo Salvador
Allende, Nuevo San Rafael y Arroyo San Pablo, situadas todas ellas en la
Reserva de la Biosfera de los Montes Azules, y que corren el riesgo de ser
desalojadas por el gobierno federal y el gobierno del estado. Asimismo,
hacemos un llamamiento general a pronunciarse y a movilizarse en contra de
esta nueva violación de los derechos indígenas sobre el territorio que aleja
la paz en Chiapas.
Tampoco queremos acabar sin recordar la dignidad y capacidad de lucha del
pueblo irakí en estos momentos en los que el imperialismo asesino ultima sus
preparativos para una nueva agresión a gran escala. No podemos esperar
sentados la masacre. Debemos desde ya tomar las calles y señalar a los
culpables. Nos jugamos el derecho a ser pueblos libres y poder decidir
nuestro futuro.
Por último, aprovechamos también la ocasión para saludar a los y las
combatientes zapatistas en este noveno año de levantamiento y decimonoveno
de nacimiento y les decimos que, si sigue adelante su proyecto de “abrir la
puerta cerrada por los políticos mexicanos” y saltar a Europa, cuenten con
sus hermanos y hermanas vascas: les ofrecemos, al igual que al resto de
internacionalistas mundiales, nuestra solidaridad y la oportunidad de ver de
cerca la realidad de este pueblo. Nos han conocido durante todos estos años
en sus comunidades, campamentos y Aguascalientes en Chiapas. Allá, desde el
respeto y la humildad, hemos participado de su lucha. Nos han ofrecido
techo, tortillas y ejemplo de dignidad. Saben que acá, en este chiquito país
llamado Euskal Herria, serán bienvenidos. Nuestra casa es la de ustedes.
Nuestra lucha es la suya.
Caminos.
Palabras.
Libertad.
Viva el internacionalismo solidario!
Gora herrien borroka!
ASKAPENA-Bilbo.
email: askapena@euskalnet.net
Respuesta a las distintas cartas remitidas por el Sub Comandante Marcos a Euskal Herria. Colectivo Internacionalista Askapena
A la organización político-militar vasca Euskadi Ta Askatasuna (ETA). EZLN (12/01/03)
Comunicado de Euskadi Ta Askatasuna al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (01/01/03)
Comunicados para crear un encuentro sobre el conflicto vasco. El País Vasco: Caminos (diciembre 2002)
Carta de Marcos a Garzón aceptando el reto
Carta del SupMarcos al Aguascalientes Madrid (12/10/02)
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