Desde la agrupación de Leganés del PCE, queremos expresar nuestro desacuerdo en el despilfarro que supone la construcción del reloj de la nueva casa consistorial, por varias razones.

En primer lugar, nos parece inaudito que una empresa pública como EMSULE, destinada teóricamente a contribuir en la satisfacción de un derecho tan básico como el derecho a una vivienda digna, se ocupe de la construcción de algo tan superfluo como este reloj. Todos sabemos que la necesidad de vivienda es un hecho real para la población de Leganés y en estos días, basta para comprobarlo, observar la cantidad de ciudadanos que se acercan a echar solicitudes a EMSULE ¿Por qué entonces se gastan un millón de euros en un reloj ornamental de gusto tan discutible? ¿Por qué EMSULE se encarga de su construcción, en lugar de ocuparse de lo que tiene que ocuparse? ¿Cómo puede entenderse que una empresa municipal   del suelo invierta sus ganancias en algo que no tiene nada que ver con la vivienda? ¿A costa de qué o de quién se han obtenido esas ganancias?

Como comunistas tenemos muy claro que lo peor que puede pasarle a nuestro pueblo es que el PP gane las elecciones, sabemos que son la derecha pura y dura y siempre nos tendrán en frente. Ahora bien, esto no puede suponer una patente de corso para el actual equipo de gobierno que le permita despilfarrar el dinero público en un tipo de construcción faraónica que ellos mismos critican al Ayuntamiento de Gallardón. Siempre hemos apoyado y apoyaremos la defensa de los derechos sociales y aplaudimos la conducta de este ayuntamiento respecto a problemas como el del Severo Ochoa o el del Colegio Trabenco, colegio al que desde aquí damos todo nuestro apoyo. Pero exigimos coherencia y ejemplo porque eso es lo que debe caracterizar a cualquier gobierno de izquierdas. No podemos mirar para otro lado ante este despropósito.

Señores responsables del ayuntamiento de Leganés, inviertan en un parque de vivienda pública de alquiler que resuelva los problemas de vivienda de nuestro municipio y déjense de políticas electoralistas de barniz. Nadie puede vivir debajo de las patas del caballo de su estupendo reloj.