Michael Hudson

El ABC del plan Paulson

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Actualizado (Miércoles, 29 de Octubre de 2008 13:37) Escrito por Michael Hudson Miércoles, 29 de Octubre de 2008 13:34

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2137

La intervención el lunes 13 de octubre del secretario del Tesoro Paulson sobre el plan de rescate plantea algunas cuestiones económicas fundamentales: ¿qué impacto tendrán sobre el grueso de la economía la creación y el posterior regalo sin precedentes de riqueza financiera con que este otoño se ha obsequiado al estrato más rico de la población? ¿Por cuánto tiempo logrará este plan de rescate de Wall Street (¡no del conjunto de la economía!) por parte del Tesorodel sostener los costes de una deuda elevadísima que crece exponencialmente? ¿Existe algún límite a la cantidad de deuda del Tesoro de los EEUU que el gobierno puede crear en beneficio de los principales contribuyentes a sus campañas electorales?

En tiempos pasados, la deuda nacional era tradicionalmente generada tomando prestado dinero de prestamistas privados y gastándolo en bienes y servicios. La tendencia era la de absorber fondos disponibles para el préstamo aumentando los tipos de interés de un lado, mientras, por el otro, el gasto generaba incrementos inflacionarios de los precios de los bienes y servicios. Pero el actual regalo es distinto. En lugar de prestar o gastar dinero, se imprimen bonos con rendimiento de intereses y se ceden a los bancos y otras instituciones financieras. La esperanza es que estos generen más crédito (que se convertirá en más deuda para sus clientes), presionando a la baja los tipos de interés mientras el dinero se usa para pujar por el precio de los activos – bienes raíces, acciones y bonos—. Se espera que dicho comportamiento genere poca inflación en los precios de las mercancías.

El principal efecto será el de reforzar la concentración de riqueza en manos de los acreedores (el 10% de la población más rica), en vez de la limpieza de activos financieros (y de deudas) que provocaría las bancarrotas resultantes de la acción de las “fuerzas del mercado”. ¿Es ir demasiado lejos afirmar que estamos asistiendo al fin de la democracia económica y a la aparición de una oligarquía financiera, una clase que se mueve conforme a sus propios intereses y cuyas acciones amenazan con la polarización de la sociedad y, de paso, con la asfixia del crecimiento económico, es decir, con llevarnos precisamente a la quiebra que el plan de rescate pretendía evitar?

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