(Extracto del
documento congresual 'La organización del PCE' aprobado en
su XVI Congreso)
LAS COMISIONES DE MOVIMIENTO OBRERO
Como ya hicimos en el XV Congreso, y desarrollamos
en la parte específica de este documento sobre Movimiento Obrero,
volvemos a constatar que en el mundo del trabajo es donde se manifiestan
de una forma más clara las contradicciones sociales, políticas e
ideológicas y que la clase obrera (en su sentido más amplio y actual)
es la que está llamada a liderar el proceso de transformación social.
A la vez, no podemos ignorar las profundas transformaciones
que se han realizado en las últimas décadas como consecuencia del
desarrollo de la ciencia y la tecnología aplicadas a la producción.
Una nueva y más compleja composición interna de
la clase obrera, la marginación del proceso productivo de una parte
muy importante de la misma (parados) y la precarización creciente
de las condiciones laborales, hacen que la toma de conciencia de
clase se produzca en condiciones más difíciles que en la primera
mitad del siglo. Conciencia de clase que es necesario recuperar
para la clase explotada. Es este el gran reto que tenemos delante
en los próximos años; y, al igual que el neoliberalismo nos ha ganado
la batalla a través de una serie de victorias (derrotas nuestras)
durante un largo período de tiempo, nuestra estrategia debe ir encaminada
a convencer a la clase trabajadora allí donde más fácil tengamos
el campo de acción.
Es indudable que en las Medianas y Grandes empresas
existe una mayor concentración de trabajador@s a l@s que nos podemos
dirigir con cierta facilidad. Y no deja de ser cierto que una agrupación
de comunistas bien dirigida y coordinada en esos centros de trabajo
puede ser la referencia de un área de influencia alrededor de este
tipo de empresas que permita elevar el nivel de conciencia de clase
de l@s trabajador@s del entorno.
Es pues necesario que en el próximo período los
órganos de dirección fomenten la creación y consolidación de Agrupaciones
de centro de trabajo en las medianas y grandes empresas.
Desde el comienzo de las transformaciones operadas
en la clase obrera, l@s comunistas debemos hacer de nuestro trabajo
en el movimiento obrero (del que formamos parte) un eje fundamental
de nuestra actividad.
También es fundamental el trabajo de l@s comunistas
en el movimiento sindical -como componente organizado del movimiento
obrero- desde el respeto a la independencia y soberanía de los sindicatos
y también desde el derecho de l@s comunistas a llevar nuestras propuestas
y alternativas allí donde nos encontremos. Esto supone que nuestra
actitud no puede ser pasiva ante prácticas sindicales que, desde
nuestro punto de vista, vayan en detrimento de los derechos sociales
de las/os trabajadoras/es.
Pero este trabajo en el Movimiento Obrero debe
estar orientado por el debate y la reflexión realizado en las diferentes
organizaciones del Partido, a través del cual los órganos de dirección
sintetizan y deciden las líneas de trabajo y propuestas que deberán
ser coordinadas y puestas en marcha por las Comisiones de Movimiento
Obrero.
Así, estas Comisiones deben ser el motor fundamental
de la política de Movimiento Obrero del Partido. En un sentido,
dinamizando el debate y la participación de la militancia y en otro
coordinando las acciones a tomar en los diferentes ámbitos territoriales,
sectoriales y de centro de trabajo para desarrollar y conseguir
hacer realidad nuestras propuestas, haciéndolas llegar allí donde
nos encontremos l@s comunistas; siendo fundamental nuestro trabajo
en el movimiento sindical -como componente organizado de la clase
obrera- desde el respeto a la independencia y soberanía de los sindicatos.
Con independencia de la estructura que quiera dar
cada Federación a sus Comisiones de Movimiento Obrero, al menos
deberá existir una Comisión por cada Federación dependiente del
correspondiente Comité, y que deberá coordinarse necesariamente
con la Comisión de Movimiento Obrero del Comité Federal.
Hay que prestar una especial atención al movimiento
asociativo de desempleados ya que estos forman una parte importante
del movimiento obrero, aunque las políticas neoliberales los obliguen
a ser la parte pasiva del sector productivo.
ORGANIZACIÓN, IMPULSO Y DINAMIZACIÓN DEL TRABAJO
Y LA ACTIVIDAD DE LAS SECRETARÍAS Y COMISIONES DE MOVIMIENTO OBRERO
EN EL CONJUNTO DEL PARTIDO
Desde la necesidad de la unidad, la coordinación
y la cohesión interna, sobre la base de la política aprobada, como
pilares básicos que fortalecen la presencia y capacidad de incidencia
del PCE en el movimiento obrero.
- El debate y el análisis como resortes organizativos
que implican a todos los niveles de las federaciones del PCE.
- Dinamización del trabajo y la actividad en el conjunto del partido
de las comisiones de movimiento obrero, como lugar de encuentro
de debate, de análisis de la realidad del mundo del trabajo desde
lo concreto a lo más global y de coordinación y favorecimiento de
la cohesión real de los comunistas en el movimiento sindical.
- Reuniones habituales de la Comisión Federal del Movimiento Obrero.
- Mantener contactos periódicos con los Responsables del Movimiento
Obrero de las Federaciones y las Comisiones respectivas.
- Celebrar dos Conferencias Federales antes del XVI Congreso.
- Celebrar encuentros de activistas.
- Impulso decidido de las agrupaciones sectoriales desde cada federación,
para favorecer la coordinación estatal tanto en sectores como en
grandes empresas.
- Fortalecimiento de la coordinación y cohesión federal, desde la
diversidad, desde las distintas realidades, pero con confianza interna
y unidad.
- Desarrollar un mayor impulso hacia los colectivos más desfavorecidos,
fortaleciendo nuestra implicación real en los movimientos de respuesta
anticapitalista, en los de solidaridad y defensa de los intereses
de los trabajadores inmigrantes, colectivos de jóvenes contrarios
a las Empresas de Trabajo Temporal y su eliminación legal, etc.
Sirviendo de eslabón entre los nuevos y clásicos movimientos de
respuesta social.
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