ASOCIACIÓN
NACIONAL POR LA SALVACIÓN AGROPECUARIA
Presidencia. Tel. y Fax. 098-2658058, Ibagué.
Secretaría
General. Tel. 096-890736, Fax. 096-8893103 Manizales
GRAN
TRIUNFO DE LA RESISTENCIA CIVIL AGROPECUARIA
La
más grande lucha que se haya librado en Colombia en defensa de la producción
agropecuaria está concluyendo con un resonante éxito. Porque destapó la
pavorosa crisis de cafeteros, paperos, arroceros, lecheros, algodoneros,
paneleros y el resto del agro y porque probó el gran avance de la resistencia
civil de campesinos, jornaleros, empresarios e indígenas, quienes protestaron
unidos en torno a unos objetivos mínimos para la salvación del sector
agropecuario y a una organización de envergadura nacional que los representa.
En
actos de ejemplar valor civil y patriotismo, miles y miles de colombianos de 250
municipios, de 16 departamentos, se manifestaron en vías y plazas de la república
y se pararon en 30 puntos de las carreteras de Colombia, exigiéndole al
gobierno de Andrés Pastrana Arango la profunda revisión del modelo neoliberal
que ha sumido al agro y al país en un desastre de proporciones incalculables.
El
Paro Nacional Agropecuario se desarrolló cobijado por un gran respaldo
nacional. Agremiaciones, personalidades, sindicatos, asambleas departamentales,
concejos municipales, gobernadores, alcaldes, jerarcas de la iglesia y medios de
comunicación, de una u otra manera, expresaron su simpatía o respaldo a la
protesta.
Aislado
como nunca quedó el gobierno de Andrés Pastrana, fiel continuador de las políticas
de apertura, privatización y neoliberalismo dictadas desde hace una década por
el gobierno norteamericano, a través del Fondo Monetario Internacional. De nada
le valió al pastranismo su tentativa de confundir a los colombianos con medidas
y afirmaciones que nunca pasaron de ser burdas cortinas de humo diseñadas para
ocultar que sus políticas conducen a la definitiva destrucción del aparato
agropecuario nacional.
Y
los colombianos llegaron hasta la indignación ante la orden dada por la
presidencia de la república -pasando por encima de gobernadores y alcaldes- de
reprimir con toda brutalidad y saña a unos labriegos que protestaban a pecho
descubierto e inermes, represión que produjo la muerte de los campesinos
huilenses Victor Mauricio Carvajal y José Guzmán y decenas de contusos y
presos.
Lo
que sigue es propiciar la más grande unidad nacional que pueda concebirse en
torno a la lucha por conseguir que el Estado les dé a agricultores y ganaderos
las garantías que requieren para poder producir y prosperar. Que los
neoliberales sepan que la Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria no
cejará en sus empeños y que los días en que podían actuar impunemente contra
el interés nacional en el campo han terminado para siempre.
Angel
María Caballero Presidente
Jorge
Enrique Robledo Castillo Secretario
Ibagué,
5 de agosto de 2001.