Por: Colectivo: compañeros Gonzalo y Ernesto
Comandante Manuel Pérez, naces el 9 de Mayo 1943 en el seno de una humilde familia campesina, viviendo en carne propia las necesidades que durante años han aquejado a nuestros pueblos Latinoamericanos. Entendiste desde muy joven que el amor no puede ser visto como la caridad de dar las migajas de lo que nos sobra.
Junto al pueblo libraste la batalla contra el hambre y con las armas elevaste tu consciencia y espíritu. Sentiste la crueldad y la frialdad del Capitalismo y ante sus abusos propinados al pueblo te revelaste y te mantuviste en pie de lucha. Entendiste que la esperanza de una nueva sociedad se arraiga en Colombia y en América Latina, pueblos que se resisten a la opresión Imperialista y que por nuestras propias condiciones buscamos la reconquista de lo que nos han arrebatado.
Llegaste por Cartagena a Colombia en el mes de Noviembre de 1967, viviste en un barrio de invasión trabajando hombro a hombro con los coteros, lo que generó una gran molestia a las altas jerarquías eclesiásticas, que no entendían porque tú y Domingo Laín y José Antonio Jiménez vivían como mendigos frente a las comodidades que una parroquia les ofrecía.
Fuiste expulsado de estas tierras y entendiste que hay que combatir desde la lucha política y armada a los que ostentan el poder y viven de la explotación del hombre por el hombre. Tu interés por el destino del pueblo te encaminó en un proyecto que le pudiera ofrecer mejores condiciones la vida.
Sentiste un natural temor a lo desconocido, un temor a la violencia de la que muchos hablaban pero que tu padeciste. Caminaste y caminas hoy años después de tu partida física en los caminos de la memoria intangible del pueblo.
Tu sonrisa iluminará por siempre el camino que habrá de cruzar el hombre nuevo. Tu gusto por La agricultura nos enseñó a sembrar las tierras de gloria donde socialista será el porvenir. Siempre recalcaste la importancia de la unidad como parte de victoria en la construcción del poder popular, entendiendo que no somos los únicos encargados de la Revolución sino que todos hacemos parte de este gran proyecto de emancipación y que la victoria debemos pelearla en unidad.
Comandante y jefe siempre recordaremos tu consecuencia para mantenerte hasta el fin de tus días en la lucha por la liberación. Jamás abandonaste a oprimidos y explotados y comprendiste que no debíamos preguntarnos si el alma es mortal o inmortal, cuando tan cerca de ti el hambre si mataba.
Al dejar tu tierra y pelear por otra supiste como el CHE el sentido de la lucha internacionalista y la vigencia del socialismo. Lo que no hiciste y que está por hacer lo haremos en tu memoria los hombres y mujeres que dignamente hacemos parte del proyecto de Liberación Nacional, prestos para los momentos difíciles y de confrontación.
Sólo nos resta decirte que descanses en guerra Compañero, que la pelea es peleando y que todo aquel que se oponga a los intereses del pueblo sentirá la fuerza del brazo libertario que hoy se levanta y nos reúne a todos Comandante Manuel Pérez
Hasta la victoria siempre