Hoy es:
 
 
 
 
 

Carlos Alberto Ospina Ovalle

 

 
 
 

La Escuela de las AmÉricas: Inicio de su carrera militar bajo la doctrina gringa

Ingresó a los 17 años a la Escuela Militar de Cadetes “General José María Córdova”. En diciembre de 1967, estuvo en la Escuela de las Américas asistiendo al curso de “Orientación para Cadetes”. Posteriormente sería invitado en varias oportunidades como instructor a la Escuela de las Américas.

A los 36 años, y teniendo el grado de Mayor, se desempeñó como Comandante de la Agrupación de Fuerzas Especiales. En diciembre 11 de 1985, fue ascendido a Teniente Coronel y el 15 del mismo mes fue trasladado del Cuartel General del Comando General de las Fuerzas Militares, al Batallón de Infantería Nº 33 Junín, con sede en Montería, como Comandante.

En 1987, se desempeñó como Comandante del Batallón de Policía Militar Nº 13. En este mismo año, fue condecorado con la Orden del Mérito Militar “José María Córdova". En 1988, estuvo al frente de la Escuela de Lanceros como Comandante.

 

Condecorado por el dictador de Chile, Augusto Pinochet

Entre 1989 y 1990, estuvo en Chile, donde se desempeñó como profesor de táctica en la Academia de Guerra del Ejército Chileno. En abril de 1990, y según los méritos a los ojos del Comandante en Jefe del Ejército de la República de Chile, el dictador Augusto Pinochet fue condecorado con la Medalla Diosa Minerva.

 

Jefe del Estado Mayor de la Brigada MÓvil Nº 2: Época de asesinatos y desapariciones en el Nordeste AntioqueÑo y Magdalena Medio

En diciembre 11 de 1990, fue ascendido a Coronel. Entre diciembre de 1990 y junio de 1992, se desempeñó como Oficial de Operaciones de la Cuarta División. En julio 29 de 1991, fue condecorado con la Orden del Mérito Militar “Antonio Nariño”. Posteriormente fue nombrado Jefe del Estado Mayor de la Brigada Móvil Nº 2. Esta Brigada estuvo en el Magdalena Medio y en el Nordeste Antioqueño entre octubre de 1991 y los primeros meses de 1993. En el primer semestre de 1992, esta unidad militar estuvo involucrada en los siguientes hechos:

  • El 9 de enero, en la vereda Belén de Remedios (Antioquia), fueron detenidos, torturados y amenazados, por militares de esta brigada, los pobladores Jesús Iván Palacio Restrepo, Sergio Zapata, Luis Enrique Caro, Jorge Edison Viana, Roberto Viana y Gonzalo Tamayo Fernández (Presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda). Los militares introdujeron material bélico en sus viviendas, para justificar la detención.
  • El 19 de febrero, miembros de esta unidad, estando en servicio y portando sus armas de dotación, irrumpieron en un bar de la zona de tolerancia de Remedios, donde maltrataron y violaron a varias mujeres. Al retirarse dejaron en el lugar dos granadas de fragmentación.
  • El 2 de abril, Edison de Jesús Ruiz Mora, poblador de Segovia (Antioquia), fue detenido y torturado por miembros de esta unidad militar.
  • El 10 de mayo, tropas de la Brigada Móvil Nº 2 torturaron al campesino Julio Henao, quien vivía en la vereda Lejanías de Yondó (Antioquia), le ataron una piedra al cuello y lo sumergieron repetidas veces en un pozo, hasta casi ahogarlo.
  • El 29 de mayo, tropas de la misma Brigada detuvieron, en la vereda La Concha Yondó (Antioquia), a los campesinos Gustavo Berrío Berrío, David Giraldo Lázaro y Edgar Granada Pavas (de 16 años), los hicieron tender en el piso y procedieron a golpearlos. Gustavo salió corriendo para escapar de las torturas, le dispararon y herido se tiró a un río, allí fue alcanzado por los militares a quienes les suplicó que no lo mataran, pero ahí mismo lo hicieron. El cadáver de Gustavo fue desaparecido y posteriormente encontrado enterrado en San Pablo (Bolívar), los otros dos campesinos fueron recluidos en la cárcel de Barrancabermeja (Santander). Voceros de la Brigada Móvil Nº 2 afirmaron ante los medios de comunicación que los hechos se habían dado durante un enfrentamiento con guerrilleros del Frente XXIV de las FARC.
  • Todos estos hechos fueron denunciados a nivel nacional e internacional, por organismos de derechos humanos y por la población, pero los miembros de la unidad militar responsable nunca fueron investigados. Ospina Ovalle continuó su carrera sin tropiezos, siendo nombrado como director de la Escuela de Armas y Servicios, el 30 de junio de 1992.

 

Afianzando los lazos con el ejÉrcito gringo

Durante toda su carrera Ospina Ovalle ha estado muy vinculado a las fuerzas militares gringas, prueba de ello es que entre junio 21 de 1993 y junio 16 de 1994, estuvo en comisión de estudios en Washington (USA) en la Universidad Nacional de Defensa, donde obtuvo el título de “Master en estrategia”.

Comandante de la Brigada Móvil Nº 2: se traslada la cadena de asesinatos y torturas al departamento del Guaviare.

El 11 de diciembre de 1995, fue ascendido a Brigadier General y nombrado Comandante de la Brigada Móvil Nº 2. Durante 1996, la Brigada Móvil Nº 2 estuvo operando en el departamento de Guaviare, adelantando operaciones antinarcóticos, en el desarrollo de las cuales campesinos de la región fueron víctimas de detenciones arbitrarias, torturas y amenazas; así mismo sufrieron la destrucción de viviendas y cultivos, saqueos a viviendas y negocios de insumos agrícolas, por parte de las tropas. Como consecuencia de los atropellos, en julio de 1996, se realizaron marchas por parte de los pobladores de los municipios de San José del Guaviare, Miraflores, Calamar y el retorno, llegando a movilizar al rededor de 20.000 personas, a las que se sumaron 8.000 pobladores provenientes de los municipios del Meta como Mapiripán y Puerto Alvira.

La represión desplegada por los miembros de la Fuerza Pública no se hizo esperar. Las marchas fueron brutalmente reprimidas y tratadas como acciones promovidas por la insurgencia, lo que les sirvió de justificación ante los ojos del país, para herir a 15 personas y detener-desaparecer a seis más, sin que por ello se abrieran investigaciones o algún tipo de sanción sobre la fuerza pública.

Dos meses después del traslado de Ospina Ovalle hacia la Cuarta Brigada, con sede en Medellín, se presentó la masacre de Mapiripán (Meta). Esta masacre fue perpetrada por paramilitares del Urabá Antioqueño, bajo el auspicio y protección del ejército, entre el 15 y el 20 de julio de 1997.

Comandante de la Cuarta Brigada: Principal impulsor del paramilitarismo en Antioquia.

  • El 20 de mayo de 1997, Ospina Ovalle fue nombrado Comandante de la Cuarta Brigada, al mando de la cual impulsó el paramilitarismo en Antioquia, en coordinación con el entonces gobernador Álvaro Uribe Vélez.
  • A menos de un mes de su posesión, en junio 12 de 1997, fue condecorado con la “Orden de Boyacá” en el grado de "Gran Oficial" y en agosto 6 de 1997, nuevamente fue condecorado con la Orden del Mérito Militar "José María Córdova", seguramente como incentivo a todo lo que sería la cadena de sangre que trazaría este terrorista de Estado sobre el territorio Antioqueño.
  • Entre el 25 y el 29 de octubre de 1997, el corregimiento El Aro de Ituango (Antioquia), fue prácticamente destruido y varios pobladores fueron asesinados durante una operación conjunta entre tropas de la Cuarta Brigada y paramilitares de las ACCU. Los paramilitares sacaron a todos los pobladores de sus casas, los reunieron en el parque, donde asesinaron a Andrés Mendoza, Wilmar Restrepo Torres, Rosa María Barrera y Dora Ángela Areiza, al día siguiente torturaron y asesinaron a Marco Aurelio Areiza (de 64 años). En la zona rural asesinaron a Alberto Correa Sucerquia, Arnulfo Álvarez (de 68 años), Jair Díaz Pérez, Fabio Antonio Zuleta Zabala, Omar de Jesús Ortiz Carmona y un joven de 16 años.

Mientras los paramilitares permanecieron en el corregimiento, un helicóptero del Ejército llegó al lugar llevándoles provisiones y municiones. En el mismo helicóptero traían un presunto guerrillero herido, quien murió allí y fue descuartizado delante de todos los pobladores. Muchas personas trataron de huir hacia la cabecera municipal de Puerto Valdivia, pero el Ejército se los impidió.

Varios de los comandantes de batallones bajo las órdenes del General Ospina Ovalle fueron condenados posteriormente por haber colaborado con los paramilitares en esta masacre. Tras ser acusados y supuestamente detenidos, dos de ellos se “escaparon” de la Cuarta Brigada, bajo la responsabilidad de Ospina Ovalle y se unieron públicamente a grupos paramilitares.

  • El 27 de febrero de 1998, el abogado y defensor de derechos humanos Jesús María Valle, fue asesinado en Medellín, por varios hombres armados que ingresaron a su oficina. El Doctor Valle había denunciado los vínculos entre la Policía, el Ejército y los paramilitares en el municipio de Ituango; por lo cual había recibido amenazas y había sido denunciado penalmente por calumnia por el General Ospina Ovalle.
  • Francisco Enrique Villalba Hernández, un ex paramilitar que participó en la masacre de El Aro, confirmó en declaración ante la Fiscalía General, el 30 de abril de 1998, que la operación había sido cuidadosamente planeada y ejecutada por una fuerza conjunta de miembros del Ejército y paramilitares. Villalba dijo que pertenecía al Grupo Toledo dentro del Frente Metropolitano de las ACCU; que "Junior" y Salvatore Mancuso, alías "El Mono Mancuso" lo llevaron junto con un centenar de paramilitares a Puerto Valdivia para preparar la entrada en El Aro; que en Puerto Valdivia fue testigo de un encuentro entre Mancuso, un teniente del Ejército y otros dos militares que estaban allí con las tropas. Villalba también testificó sobre las comunicaciones de radio que pudo escuchar entre Mancuso y el coronel al mando del batallón que estaba participando en la operación combinada. Según Villalba, "estaban planeando la entrada al Aro y como se iba a operar abajo, para que el ejército no dejara pasar a personas o no fuera a pasar comiciones (sic), ni periodismo”. Durante la operación, la fuerza combinada del Ejército y los paramilitares fue atacada por las FARC y, según Villada, "Al momentico de tener contacto que duramos tres horas llegó un helicóptero del ejército, ahí nos bajo lo que fue elementos de salud y munición”.
  • El día 28 de abril de 1998, a las 05:30 p.m., miembros de la IV Brigada secuestraron y asesinaron a 8 habitantes del barrio El Pinal de Bello (Antioquia), en su totalidad desplazados de la región de Urabá. Ocho días atrás la alcaldía de Bello en coordinación con el ejército había desalojado los predios invadidos por los desplazados para construir sus humildes viviendas. En esta oportunidad el ejército fotografió y reseñó a muchos de los habitantes de este sector. Antes del secuestro masivo el ejército había acordonado el área y realizado unas maniobras de retirada de la seguridad posibilitando la penetración de un grupo de aproximadamente 20 encapuchados, en un camión 3½ sin placas que pasó sin ningún tropiezo a escasas 2 cuadras de la base militar.

En octubre de 1998, tropas de la base militar de Rancho de Lata adscritas al batallón Héroes de Barbacoas disfrazados de paramilitares, siguiendo instrucciones del entonces comandante de la IV Brigada, General Ospina Ovalle, perpetraron la masacre de 7 campesinos en las veredas El Ingenio, El Topacio, San Julián y Agua Bonita, del municipio de San Rafael (Antioquia). Después de la masacre se presentó un éxodo masivo, quedando 13 veredas vacías en San Rafael: El Topacio, Puente Tierra, El Diamante, El Ingenio, Las Flores, Florida, Golgota, Agua Bonita, La Iraca, Las Divisas, La Mesa, El Chico y San Julián.

La Fiscalía y la Procuraduría recopilaron considerables pruebas sobre las estrechas relaciones, durante 1997 y 1998, entre la Cuarta Brigada y los paramilitares bajo el mando de Carlos Castaño. Sin embargo, Ospina Ovalle nunca fue vinculado formalmente a ningún proceso, a pesar de las continuas denuncias hechas por diversos organismos sobre los crímenes ejecutados por tropas bajo su mando.

 

MÁs ascensos y condecoraciones a pesar de las denuncias

  • El 11 de diciembre de 1999, fue ascendido a Mayor General y el 20 del mismo mes fue nombrado Comandante de la Cuarta División del Ejército, con sede en Villavicencio.
  • En septiembre 11 de 2000, nuevamente fue condecorado con la Orden del Mérito Militar "Antonio Nariño". En el año 2001 se desempeñó como Jefe de Operaciones del Comando General de las Fuerzas Militares. Durante los primeros meses del 2002, se desempeñó como Inspector General de las Fuerzas Militares.
  • El 9 de agosto de 2002, fue nombrado Comandante del Ejército Nacional y El 16 de diciembre de 2002, fue ascendido a General.
  • En agosto 4 de 2003, nuevamente fue condecorado con la "Orden de Boyacá" Grado de "Gran Cruz".
  • En noviembre 19 de 2003, fue nombrado como Comandante General de las Fuerzas Militares, por el Presidente Alvaro Uribe Vélez (su antiguo jefe en Antioquia), pese a que organizaciones estadounidenses como Human Rigths Watch y WOLA denunciaran su participación en diferentes violaciones a los derechos humanos, lo que presionó al Departamento de Estado de los Estados Unidos, a señalarlo como uno de los militares implicados con graves violaciones a los Derechos Humanos y auspicio al paramilitarismo.
  • Carlos Alberto Ospina Ovalle, como fiel representante del terrorismo de Estado en Colombia y de las directrices estratégicas gringas, ha recibido en siete oportunidades la condecoración por Servicios Distinguidos en Orden Público y la Army Commandation Meidol otorgada por el Ejército de los Estados Unidos. Esta es la prueba reina de su fidelidad ante los designios gringos y de su intervención en la creación y fortalecimiento de grupos paramilitares.

 

 

NI UN PASO ATRÁS, LIBERACIÓN O MUERTE