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El
9 de Marzo de 1997
unas 15.000 personas manifestaron su rechazo unánime en Villanueva de Córdoba, Los Pedroches, Córdoba. |
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| AYUNTAMIENTO
DE VILLANUEVA DE CÓRDOBA (Córdoba)
Los Alcaldes de la Mancomunidad de Los Pedroches y del Alto Guadiato reunidos en Asamblea el día de hoy en el Salón de Plenos del Excmo. Ayuntamiento. de Villanueva de Córdoba acuerdan: lº.. - Presentar
mociones en todos y cada uno de los Ayuntamientos en los que se adquiera
el compromiso de no ceder a ninguna oferta proveniente de Instituciones,
Organismos o Empresas para adquirir terrenos donde situar en el
2º.- En caso
de producirse algún intento de acercamiento por parte de Instituciones,
Organismos, Empresas..., encaminadas a la instalación de A.T.C.,
A.G.P. o similar en cualquiera de nuestros municipios, poner tal situación,
3º.- La renuncia
expresa y contundente de todos los Alcaldes a ceder a cualquier tipo de
presión venga de donde venga y en la forma que venga: posibles subvenciones,
ayudas, inversiones,... que, con el intento de vencer voluntades,
Firmado:
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| Diario
Córdoba
10 Mar 97 |
LA REBELIÓN DEL VALLE. | |
![]() La jornada contaba con todas las bendiciones, las políticas de parte de los alcaldes de la zona y hasta las divinas, administradas por los curas párrocos de la comarca, también presentes en la convocatoria aunque para ello hubiera que reformar el horario de misas del domingo. La misma unión, por encima de particularismos, llevó a compartir escenario en la plaza de Villanueva de Córdoba a un grupo de danza local, el coro rociero de Nuestra Señora de la Luz y el grupo folclórico Jara y granito que llegó a componer para la ocasión un Himno de solidaridad de los valles que levantó las pasiones de los asistentes. Pancartas había de todos los colores y con todas las consignas imaginables, lo mismo que las rimas coreadas. Desde la socorrida «Queremos pan, queremos vino, queremos a Enresa colgada de un pino» a las de calibre más grueso. Pero la gran triunfadora de la jornada fue la singular «El Valle unido, jamás será vencido». Los alcaldes de la
zona también se vieron imbuidos de la hermandad que flotaba en el
ambiente. Y en el propio Ayuntamiento de Villanueva, que preside la plaza
donde se concentraban los manifestantes antinucleares, suscribieron un
documento antinuclear.
Nada de permisos,
nada de acuerdos, nada de dejar vía libre al cementerio nuclear.
Todos a una en la comarca para cerrar la puerta a las basuras radiactivas.
«Córdoba ya ha pagado su cuota de solidaridad con el país por tener en su suelo a El Cabril», manifestaba Liborio Cabello, presidente provincial del Partido Popular, quien animaba a los restantes líderes a mantener los compromisos adquiridos hasta el final: «Hasta que llegue el momento de votar en el Senado o en el Congreso cualquier decisión». Por su parte, el coordinador general de IU-CA, Antonio Romero, insistió en que «este consenso es el que debe existir cuando se tenga que decidir en las Cortes dónde se construirá el cementerio nuclear». Mientras, los ecologistas alertaban sobre el modo de proceder de Enresa: primero un laboratorio de prospección sobre el terreno y más tarde, las obras. Para Carlos Bravo, de Greenpeace, los riesgos son enormes «porque pueden producirse explosiones o escapes de gases que afecten muchísimo al entorno». |
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| Diario Córdoba
16 Marzo 1997 Juana Castro |
Eran las once de la mañana. | ||
Daban el primer toque de misa las campanas. Muchachas y muchachos con viseras se apostaban en las entradas. Había un cielo azul, sin una nube, y a la sombra corría un vientecillo fresco. Las cigüeñas iban y venían del nido a la plaza y de la plaza al nido. Autocares paraban en el Calvario, y la carretera de Pozoblanco era una entera caravana. Avanzaban masas de gentes con pancartas, con alegría, con el sol en los dientes. Mañana de domingo: Villanueva de Córdoba era una fiesta el día 9 de marzo. Volvían a repicar
las campanas como si recibieran a los visitantes. Brazos anónimos
enarbolaban muñecas desdentadas y muñecos tuertos, recordando
la catástrofe de Chernóbil. A un lado de la plaza un "marmoto"
colgaba de la cabeza, símbolo del posible cementerio. Habia una plataforma, un escenario para la música brava de Jara y Granito y para los bailes. Y en los balcones del ayuntamiento se preparaban las voces. En la historia de Villanueva, como en la de otros pueblos cercanos, el día 9 de marzo fue un día histórico: grande. Personas de ochenta y tantos aguantaban al borde del colapso junto a parejas jóvenes, junto a madres y niñas de primária del C.P. María Moreno y del Moreno de Pedrajas. Como en las romerías, los padres colocaban a su hijo menor en columbrillos. Y tocaban las campanas. Y volaban las cigüeñas. Y ardía el sol en mitad de la frente y en la plaza. Allí arriba, en el ayuntamiento, los fotógrafos se aprestaban a inmortalizar los gestos y la conversación de los políticos. Suelen equivocarse las noticias de los diarios tanto como las fotografías: se empeñan en sacar una y otra vez a los políticos cuando la verdad está en la calle. La verdad y la vida y el sol y los cantos y el aguante. Sólo los héroes saben aguantar tres horas a pleno sol para ver a alguien salir dos minutos al balcón y confirmar lo que ya allí fuera estaba confirmado. Pero así es la vida y así es el rito diario de la información. Tampoco sabíamos, los niños de los cincuenta, si el gobernador o el obispo nos bendecía desde el altar o desde el palio, si nos prometía la salvación o la llegada del agua, pero él era la autoridad y la plebe nosotros, iguales y aguardando. Ahora, en los noventa y al final del milenio, el gobernador o el obispo se han multiplicado por ciento, y a todos hay que agradecerles su presencia y a todos aplaudirles porque se han dignado armarnos caballeros o asistir a nuestros votos. Los Pedroches, como el Alto Guadiato, se unieron el pasado domingo porque no quieren ser pasto de un cementerio de residuos nucleares. Los cordobeses pénsamos que con las instalaciones de Hornachuelos ya hemos pagado suficientemente nuestra cuota de solidaridad con la industria, de la que tan poco nos hemos beneficiado hasta ahora esta parte norte de la provincia. Europa tiene otros lugares además de Andalucía, y ya soportamos bastante el paro, la reducción de cereales y de aceite, el envejecimiento de la población, la falta de institutos, los emigrantes que nos visitan y nos faltan. Entre la plebe siempre
se aprenden. cosas, y allí entre la plebe, Allí, en la plaza de España de Villanueva de Córdoba eran ya las dos y media de la tarde. Jara y Granito ponía fin a la fiesta. Todos sudábamos. Y el sol estaba arriba. Y de arriba, como un maná, caían las palabras que la plebe esperaba recibir. Tan sólo la confirmación de lo que ya sabía. Y el sudor. Y no cabía un garbanzo. Mientras, la asociación de mujeres vendía bocadillos por la calle Real. Para sus gastos. Era la hora del almuerzo. Encinas, madres nuestras, centenarias, dadnos hoy el jamón de cada día. Sin, contaminación y sin peligro. De bellota , amén y pata negra. Por los siglos de los siglos. |
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¡¡ Mi Pueblo no es un Cementerio Nuclear !!