Miles de manifestantes ante el rumor de que se instalará en la zona
EL CORREO DE ANDALUCIA, 9 MARZO 1998
EFE. Torrecampo (Córdoba)
Unas 20.000 personas, según la organización
y 14.000, según la Guardia Civil, se concentraron ayer en Torrecampo
(Córdoba) para protestar por la supuesta construcción de
un cementerio de residuos radiactivos de alta actividad en el norte de
la provincia. Fuentes de la Guardia Civil indicaron que hasta Torrecampo
se desplazaron unos cien autobuses y mas de dos mil vehículos particulares.
El
portavoz de la Coordinadora Anticementerio Nuclear en el Norte de Córdoba,
Miguel Aparició, indicó que la concentración ha demostrado
que todos los movimientos sociales y partidos políticos "tienen
claro el daño que podría suponer" la instalación de
un almacenamiento geológico profundo (AGP), "que sería el
punto y final para la comarca".
La portavoz de IU en el Congreso, Rosa Aguilar,
dijo que "cada año se pone de manifiesto que las manifestaciones
son un éxito, que son una movilización total de la gente
de la comarca porque sa ben que si se construye el cementerio sería
la muerte para la comarca segura y definitivamente".
El presidente provincial del PP, Liborio Cabello,
afirmó que esta manifestación "es un movimiento lúdico"
porque el Gobierno "ha dicho dos veces que ni ha habido ni habrá
un cementerio nuclear".
Por su parte, el secretario del PA en Córdoba,
Pedro Rodríguez Rovi, aseguró que su partido se opone "frontalmente"
a la supuesta construcción del cementerio de residuos en Los Pedroches,
o en otra comarca andaluza, porque "hemos contribuido con creces con la
energía nuclear" al contar en Hornachuelos con el almacenamiento
de residuos de El Cabril.
«Más jamones y menos bidones»
9 Marzo 98 Diario
El Mundo, Andalucía
RAFAEL RUIZ
TORRECAMPO (CORDOBA).- Alrededor de 5.000 personas (15.000 según la organización) se concentraron ayer en la ermita de Gracia de Torrecampo en la tercera edición de una concentración contra la instalación de un almacenamiento geológico profundo (AGP) para residuos de alta a actividad.
Autobuses llegados de toda la zona norte de Córdoba
inundaron la pequeña explanada del templo que sirvió como
punto de concentración de la plataforma reivindicativa conservacionista
más importante de la provincia de Córdoba.
Pese a los llamamientos de Enresa (la empresa
pública dedicada a vigilar los residuos radioactivos españoles),
los vecinos del Valle de los Pedroches no están dispuestos a bajar
la guardia frente a lo que consideran un peligro real.
«Más jamones y menos bidones»,
fue uno de los eslóganes más coreados en una zona productora
de espléndidos productos cárnicos, situada entre un mar de
encinas. Entre la instituciones locales, se aduce el daño que puede
hacer a la economía local, basada en la producción de productos
alimenticios, los rumores que unen el futuro emplazamiento de residuos
nucleares altamente radioactivos.
Enresa ha desplegado una continua labor de contrainformación
a los mensajes de la plataforma, amparada en su fuerte presencia económica
en la provincia. Tanto el director de relaciones externas de Enresa, Jorge
Lang Lenton, cómo el propio presidente, Antonio Colino, han aparecido
ante los medios de comunicación cordobeses negando más de
tres veces que haya nada decidido. De hecho, se afirma que será
el Congreso de los Diputados quien tome la decisión final, y que
la decisión en sí misma no se tomará hasta el año
2010. Mientras, los portavoces oficiales de Enresa aseguran que se están
trabajando en otras opciones que no son la construcción de un enorme
hueco en el suelo para los restos que arroja la industria nuclear.
Tal ha sido el énfasis que, desde Enresa,
se aseguraba que ningún municipio de España que no lo quiera
tendrá en su término una instalación de este tipo.
Se afirmaba que ya hay municipios que se han ofrecido para albergar una
futura instalación de este tipo.
«Si no tienen previsto la instalación de un AGP para qué quieren ya voluntarios», decía ayer un destacado opositor a los planes de Enresa. «Mienten más que hablan», comentaba.
Efectivamente, los razonamientos públicos de Enresa tienen demasiados puntos blandos, zonas en la que la argumentación se viene abajo. A fuerza de negar sus planes, ha dado carta de oficialidad a las pruebas que realizaron en determinadas fincas de la zona y a ciertos artículos de la revista de Enresa, Estratos.
Además de los tres puntos preseleccionados de Los Pedroches (Belalcázar, Mogábar y Villanueva), Enresa estudió 14 puntos en el mapa nacional como los más propicios geológicamente para la instalación del cementerio radioactivo.
Lo que sí quedó meridianamente claro
es que los partidos políticos andaluces no van a consentir otro
cementerio en la provincia de Córdoba. Bastantes dolores de cabeza
ha proporcionado ya El Cabril, situado en el término de Hornachuelos,
cuya existencia fue hurtada a la opinión pública durante
años y que promovió un movimiento ecologista contra su existencia.
Ayer, Rosa Aguilar, portavoz de IU, afirmaba
en el estrado de oradores que había que posicionarse contra la instalación
del AGP en Los Pedroches y en pro de la clausura del cementerio.
Representantes de todos los partidos democráticos asistieron a la concentración de Torrecampo. El presidente provincial del Partido Popular, Liborio Cabello, fue el que más cancha dio a las afirmaciones del Gobierno y de Enresa, descartando cualquier opción de que se instale en esta zona de Andalucía.
Plataforma Anticementerio de Residuos
Radiactivos de Córdoba
Coordinadora de Pueblos Odra-Pisuerga-Villasandino
(Burgos)
Asoc. Merindades Anticementerio
de Elementos Radiactivos (AMACER) (Burgos)
Coordinadora de Pueblos del Bajo
Duero (Salamanca)
Plataforma Antinudear de Zamora
(PAZ)
Asoc. para la Conservación
y Desarrollo de los Arribes del Duero (Zamora)
Coordinadora Antinudear de Sayago
(Zamora)
Coordinadora Ecoloxista de Vigo
- Biotopo (Galicia)
Plataforma Antinuclear "Cerrar
Almaraz" (Cáceres)
Plataforma Antinuclear de La Serena
(Badajoz)
Asoc. Grus - Castuera (La Serena,
Badajoz)
Adenex (Extremadura)
Greenpeace
COMUNICADO DE PRENSA
8 de marzo de 1998
Estas asociaciones seguirán oponiéndose activamente a la construcción de un cementerio nuclear o almacenamiento de residuos radiactivos mientras no cese la producción de los mismos en las centrales nucleares.
Además rechazan tajantemente los planes de Enresa de construir un cementerio nuclear en profundidad, para cuya ubicación Enresa está considerando varias localidades de dichas comunidades autónomas.
También se opondrán a cualquier posible plan de Enresa de construir un Almacén Temporal Centralizado (ATC) y/o laboratorios radiactivos en profundidad en cualquier punto de la geografia española. Ambos tipos de instalación serían la antesala del cementerio nuclear definitivo.
En concreto, estos colectivos han criticado fuertemente la hipocresía de Enresa que ha puesto en marcha en las últimas semanas una campaña llena de falsedades y contradicciones para intentar desmovilizar a los ciudadanos y evitar el éxito de la III Macroconcentración de Torrecampo.
"Enresa ha demostrado que tiene pánico a las movilizaciones pacíficas de los ciudadanos", declaró Isabel Buenestado, portavoz de la Plataforma Anticementerio de Residuos Radiactivos de Córdoba.
"Si fuera verdad que no piensan construir un cementerio
nuclear, lo que tendrían que hacer es abandonar inmediatamente y
de forma definitiva esta opción, ofreciendo garantías absolutas,
en lugar de dedicarse a difundir falacias", añadió Buenestado.

¡Mi pueblo NO es un basurero Nuclear!