| ENTREVISTA
A SAMIA NASER "NO SE PUEDE SEPARAR LA SITUACIÓN DE LA MINORÍA ÁRABE DE ISRAEL DE LA CUESTIÓN PALESTINA" |
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Art. de Ignacio Álvarez-Ossorio, publicado en Nación Árabe, nº 37, otoño 1998 |
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Samia Naser es candidata por la Lista de izquierda Da`m a las elecciones municipales israelíes
Las elecciones municipales israelíes se celebran en noviembre de 1998. Con motivo de estos comicios, se está registrando una considerable actividad entre los árabes de Israel - que representan un 20% de la población israelí- para formar las distintas candidaturas que competirán ese día. El Movimiento Da`m fue formado por judíos no sionistas y en la actualidad su comité central lo componen tres árabes y cinco judíos. La minoritaria Lista de izquierda Da`m presenta candidaturas en algunas localidades de Galilea. En esta entrevista con Nación Árabe, Samia Naser, candidata a la alcaldía de Majd al-Kurum, pasa revista a la situación de la minoría árabe en Israel y subraya: "En nuestra opinión no se puede separar la situación de la minoría árabe de Israel de la cuestión palestina. Los árabes de Israel formamos una parte inseparable del pueblo palestino y, por lo tanto, la solución de su problema tendrá que afectar necesariamente a nuestra situación. En algunas cuestiones, como la política de expropiaciones de territorios árabes o el obstáculo a la educación, no encontramos diferencias sustanciales entre Cisjordania o Galilea".
Nación Árabe. ¿Cuál es el programa electoral que defiende la Lista Da`m?
Samia Naser. Al igual que el resto de las organizaciones palestinas reclamamos la creación de un Estado palestino cuya capital sea Jerusalén. Nuestro programa coincide con el que defendía la OLP antes de la firma de los Acuerdos de Oslo. Nos oponemos rotundamente a Oslo, que ha fracasado por culpa de su violación permanente por parte de Israel. Las expropiaciones de tierras, el aumento del desempleo, el encarcelamiento de miles de prisioneros y, en definitiva, el incremento del sufrimiento del pueblo palestino prueban que Oslo legitima la ocupación y únicamente beneficia a Israel que pretende ocupar el mundo árabe por medio de la economía. Gracias a los Acuerdos de Oslo, Israel ha conseguido proyectar una imagen de pueblo deseoso de alcanzar la paz y ha podido iniciar el proceso de normalización de relaciones con el mundo árabe.
N.Á. ¿De qué manera ha afectado el Acuerdo de Oslo a la situación de los árabes de Israel?
S.N. La consecuencia más importante es que ha provocado el desmoronamiento de todas las organizaciones nacionalistas y sociales. Cuando el Primer Ministro Isaac Rabin fue asesinato en octubre de 1995, los niños árabes salieron de sus escuelas llorando en señal de duelo como si quieran mostrar que eran un componente más del Estado israelí. En términos generales podemos decir que los árabes de Israel consideran que el Partido Laborista es mejor que el Likud, y Peres mejor que Netanyahu.
N.Á. ¿Cuáles son las diferencias más importantes que separan a estos dos partidos?
S.N. Nosotros pensamos que existe un consenso entre las dos principales fuerzas políticas israelíes en torno al proceso de paz. El Acuerdo Gaza-Jericó Primero [u Oslo I, de 1993] fue firmado con el beneplácito del pueblo israelí, pero el asesinato de Rabin convenció a Peres de la necesidad de dar un giro a su política y de acortar las distancias con el Likud. En realidad, no existen diferencias sustanciales entre ambos partidos. Hay un consenso evidente en todo lo relativo a los asentamientos, Jerusalén, los puntos fronterizos, el agua, los refugiados, etc. Hasta el Meretz, de tendencia izquierdista, apoya una Jerusalén unida y no está dispuesta a presentar ninguna concesión en torno a este aspecto.
N.Á. ¿Existe una alternativa a Oslo?
S.N. En nuestra opinión se debe crear una nueva organización nacionalista que se oponga a Oslo, se han de anular los acuerdos firmados hasta el momento y se ha de iniciar una campaña propagandística para informar sobre los efectos negativos que están teniendo entre los palestinos. La futura organización no debe ser monopolizada ni por los islamistas ni por los sectores izquierdistas dado que la situación actual requiere la unidad de todas las fuerzas nacionalistas.
N.Á. ¿Cuál es la situación de la minoría árabe en Israel?
S.N. En Israel hay democracia únicamente para los judíos, pero no para los árabes. Podemos decir que existe la discriminación racial dentro de Israel, mientras que a un inmigrante procedente de las ex repúblicas soviéticas se le proporciona todo tipo de comodidades cuando llega a Israel, los árabes deben pasar en algunas zonas rurales y urbanas sin agua ni electricidad ni teléfono y vivir en condiciones infrahumanas, algunas veces en chabolas. Además los árabes debemos enfrentarnos a la permanente expropiación de nuestros territorios.
N.Á. ¿Qué repercusiones negativas han tenido los acuerdos palestino-israelíes para los árabes de Israel?
S.N. En las zonas de mayoría árabe como Galilea o el Triángulo no existen complejos industriales por lo que los árabes han tenido que trabajar siempre en las zonas judías. Desde la firma de los Acuerdos de Oslo se han cerrado numerosas pequeñas industrias que empleaban a los árabes y que han sido trasladadas a Jordania donde la mano de obra es cinco veces más barata que en Israel. Además, la agricultura, un sector donde tradicionalmente se ocupaba la mano de obra árabe, es en la actualidad prácticamente irrelevante.
N.Á. ¿Cómo podría mejorar esta situación?
S.N. Nosotros reclamamos la construcción de un Estado palestino sobre Cisjordania y Gaza con capital en Jerusalén Este y la instauración de un Estado laico en Israel en el que exista una verdadera igualdad entre árabes y judíos y no se discrimine a los árabes. No queremos que los judíos continúen siendo ciudadanos de primera categoría y los árabes ciudadanos de segunda o tercera.
N.Á. ¿Qué obstáculos encuentra el movimiento Da`m para desarrollar su actividad política?
S.N. Aunque en teoría existe la libertad de expresión y de asociación, nuestras publicaciones Challenge y Al-Sabbar han sido objeto de múltiples presiones para que dejasen de publicarse y algunos de nuestros simpatizantes han sufrido la presión de la policía secreta y detenciones injustificadas. Además, la población árabe tiene miedo a reclamar sus derechos ante Israel.
N.Á. ¿Cuál ha sido la trayectoria política de Da`m?
S.N. El movimiento fue fundado en un principio por judíos no sionistas. Su historia como partido político es reciente ya que nos presentamos por primera vez a las elecciones a la Knesset en 1996, aunque como movimiento social nuestra experiencia es más dilatada. Durante nuestra existencia nos hemos dirigido siempre a las clases más desfavorecidas de la sociedad. En el terreno educativo, hemos creado escuelas especiales para los niños y para erradicar el analfabetismo, especialmente extendido entre las personas mayores. En el aspecto político, organizamos una serie de conferencias mensuales y cursos de educación socialista. En el terreno asociativo, hemos iniciado en los últimos años cursos de capacitación para los trabajadores.
N.Á. ¿Cómo siendo Da`m un grupo no sionista participa en el juego político israelí?
S.N. Somos conscientes de que nuestra participación en las elecciones israelíes representa una concesión de principio, ya que no es posible mejorar la situación de los árabes desde la Knesset [Parlamento israelí]. No obstante, consideramos más oportuno intervenir en el juego político que mantenernos al margen de éste o reclamar el boicot electoral. El mero hecho de presentar una interpelación parlamentaria o hacer oír nuestra voz justifica esta concesión, aunque tenemos claro que el trabajo principal lo hemos de hacer en las calles de las aldeas y de las ciudades con población árabe.
N.Á. ¿Cuáles son vuestras expectativas para las elecciones municipales de noviembre de 1998?
S.N. Presentaremos en varias localidades de mayoría árabe. Yo seré candidata a la alcaldía en Majd al-Kurum donde tenemos una sólida implantación y contamos con ciertas posibilidades de triunfo, aunque nuestro programa y nuestros proyectos los llevaremos a la práctica tanto si vencemos como si no.
N.Á. ¿Es posible la formación de una gran coalición árabe que defienda los intereses de los palestinos en Israel?
S.N. En la actualidad no existe un movimiento izquierdista árabe en el sentido propio del término y los únicos partidos con representación parlamentaria tienen un peso sumamente limitado ya que no pueden formar parte real de las coaliciones gubernamentales. Nosotros formamos parte del movimiento nacionalista junto a Rakah [comunistas] durante mucho tiempo, aunque desde la firma de los Acuerdos de Oslo la actividad de los partidos árabes parlamentarios es sumamente decepcionante.
N.Á. ¿En qué medida puede modificar la Lista Da`m la situación de la población árabe?
S.N. Intentamos plantear alternativas al sistema patriarcal que rige la sociedad palestina. Por ejemplo, en el caso de Majd al-Kurum vamos a presentar una lista electoral encabezada por una mujer lo que representa una transformación relevante frente a la situación precedente. Es más, el Comité Central del partido lo forman cinco mujeres y tres hombres.
N.Á. ¿Hasta qué punto interviene la mujer en el juego político?
S.N. Aunque se hayan registrado ciertos cambios dentro de la estructura social tradicional palestina, la mujer se sigue dedicando a las labores domésticas y tan sólo un número muy reducido a conseguido salir de este círculo vicioso. Por otra parte, se ha registrado un retorno a la religión y es cada vez mayor el número de mujeres que emplean el velo, aunque hasta ahora este retorno se ha producido a un nivel individual y todavía no ha tratado de imponerse al resto de la sociedad.