16/01/2002 PALMA MALLORCA Agresión policial tras una manifestación anticárceles en Palma


Valencia.Radio Klara. 16\|01\02. El grupo pro-presos de CNT organizó el pasado 31 de diciembre,como años atrás,una marcha hacia la cárcel, con el fin de apoyar a los presos del centro de exterminio de Palma, no solo para que ellos vean que la gente de fuera se interesa por ellos, sino para mostrar a la gente de la calle una realidad muy distinta de la que vemos en los medios de comunicación.
La marcha partió de la plaza del Escorxador y ya en la prisión les esperaba tres furgones y más de una decena de antidisturbios armados con escudos y escopetas, todo ello para controlar a una treintena de manifestantes cuya única intención era lanzar unos cohetes y petardos a fin de que los presos sintieses que hay gente fuera de los muros que aun se acuerda de ellos. Durante el acto, sufrieron constante intimidación, amenazas de cargas y algún pequeño roce.
Una vez concluido todo, se regresó entre un ambiente ciertamente hostil a la plaza desde donde partimos.
Más tarde, como preámbulo de la celebración del nuevo año, unos diez militantes de este sindicato, fuerona un bar cercano a tomar unas copas. Transcurridos ya unos veinte minutos irrumpieron en el mismo bar los antidisturbios y con actitud procaz tomaron asiento y uniformados comenzaron beber cervezas. La aversión que que sintieron los manifestantes les llevó a abandonar el bar, lográndolo entre entre codazos, empujones. Una vez fuera y bromenado sobre la acera, tres de esos nazionales salieron corriendo y porra en mano tras ellos. Su primera reacción, lógica aunque equivocada, fué echar a correr. La mala suerte acompañó a un compañero que corrió hacie el interior de la plaza, oscura e intransitada, allá le dieron caza esos tres individuos uniformados y se cebaron con él a porrazo limpio. Otro compañero fue a intentar impedirlo y lo único que consiguió fue poco más de lo mismo.
Así pues, como balance final tenemos la impunidad policial frente a una agresión de dicha magnitud, y un compañero con un esguince en la pierna, hematomas por la zona del torso, y la cabeza destrozada a porrazos. A todo ello, apuntar que el violento agresor uniformado, a su regreso al bar, declaro entre las risas de sus compañeros: "...ya estoy viejo para estas cosas...".