13/06/1998 VALÈNCIA Este relato nos ha sido facilitado por el grupo de jóvenes que fueron agredidos, detenidos y testimonios visuales de unos hechos que no aparecieron en ningún medio de comunicación.
Un nombroso grupo de jóvenes celebraba en el SKATE-PARK (situado en el río turia, cerca del Gulliver, Valencia) la bienvenida de un compañero, cuando, estando sentados bebiendo y charlando un coche de policía local apareció a gran velocidad, derrapando y del cual salieron dos agentes: uno se dirigió al problema en cuestión: un futbolín que había sido forzado cien metros mas allá de donde se celebraba la fiesta, y el otro con un gran histerismo se dirigió a los jóvenes que estaban en la hierva, los cuales desconocían el motivo de su aparición. Este último cogió el primer joven que le pareció y lo quiso colocar dentro del coche, el resto, con un gran desconcierto, trató de impedirlo mientras el policía ya esgrimía la porra e iba repartiendo a todo el que se le acercaba. Nada mas ver que los jóvenes se negaban a ceder que se llevaran un compañero, el agente sacó la pistola, la cargó, retiró el seguro y apunto al tumulto; un chico y una chica notaron la el arma en la cabeza, a corta distancia, sin cesar las amenazas. Alguno impactó un monopatín sobre la cabeza del policía, y todos los jóvenes corrieron. Toda la contornada estaba llena de coches de policía local y nacional, y tal y como iban saliendo, eran golpeados, esposados, insultados y extendidos en tierra, todo esto sin saber ni el motivo de la aparición de las fuerzas de seguridad, ni sus derechos, que ha de ser el policía quien se lo diga una vez detenidos.
Había alrededor de 40 jóvenes en tierra, y al no caber todos en los vehículos policiales, los agentes decidieron tirar al azar los que esa noche irían al calabozo: por las pintas se guiaron para hacerlo.
El resultado fue de 18 detenidos que pasaron 14 horas en la comandancia, en distintas celdas y sin saber el motivo de su detención.
Tan al azar fueron las detenciones que una vez dentro, se dieron cuenta que una de las detenidas solo tenia 15 años, por la cual cosa fue ilegal su detención; pero como los agentes no pidieron la identificación de ningun@ de l@s jóvenes, solo se dieron cuenta de su edad una vez dentro de la comisaria.. Este punto remarca mas la aleatoriedad que se tubo en el proceso de detención.
Una vez dentro de la comandancia, los jóvenes fueron víctimas constantes de amenazas y humillaciones (eran desvestidos y obligados a hacer flexiones), hasta uno de los jóvenes resultó con la nariz rota por los golpes que le propinaron en una de las salas de interrogatorios de la policía. (Este por miedo a represalias no quiso denunciar el hecho).
Es también de remarcar cierta incompetencia por parte de la abogada de oficio, la cual no explico bien las posibilidades de sus clientes, ni exigió ningún parte medico.
Los y las 18 jóvenes han sido puestos en libertad condicional, acusados de atentado a la autoridad y a la espera de juicio.
07/06/1996 VALÈNCIA
CONDENADO A 8 AÑOS DE INHABILITACIÓN UN POLICÍA NAZIONAL QUE RETUVO A UNA JOVEN 6 HORAS por detenerla ilegalmente «sin causa legal alguna». La víctima dio una patada al coche particular del agente porque éste se saltó un paso de peatones el 23 de marzo de 1998 por la G.V. Fernando el Católico. El acusado, que iba de paisano, bajó del coche, mostró su placa y la arrastró con una cadena de moto, causándole escoriaciones. Después la llevó a comisaría, donde estuvo retenida seis horas. Miguel Ángel S. M, Policía nazional, ha sido condenado a 8 años de inhabilitación absoluta y al pago de una multa de 120.000 pesetas y a otra multa de 30.000 pesetas como autor de una falta de lesiones. ivil., los agentes salieron del puerto en dirección a vivienda de su compañero, Joaquín J., Allí los detuvo agentes del grupo de investigación fiscal y antidroga (GIFA) de la Guardia Civil. La fiscalía considera a los agentes autores de un delito de contrabando y solicita una pena de tres años de prisión y quince millones de pesetas de multa. el sargento Joaquín J. F. lo detuvo a finales de marzo de 1998 por supuesta implicación en el envío de ocho kilos de cocaína desde Valencia a Bilbao.