19/10/2001 VALLADOLID
Así reprime la policia del sucesor de Franco
Toño Ocampo, Paulino Reyero, Rocío Mielgo y otra persona han sido detenidos
en la mañana del 16 de octubre por policías españoles uniformados tras sacar
una bandera republicana en presencia del rey Juan Carlos I. Los hechos
ocurrieron con motivo de la inauguración del “II Congreso Internacional de
la Lengua Española” que se celebra del 16 al 19 de octubre en Valladolid. Al
acto asisitían otros cuatro jefes de Estado, además del monarca español:
Vicente Fox (México), Andrés Pastrana (Colombia), Fernando de la Rúa
(Argentina).
El evento está organizado por la Real Academia de la Lengua y el Instituto
Cervantes. Goza de un generoso presupuesto que asciende a 700 millones de
pesetas, parte del cual ha sido sufragado por fondos públicos y otra parte
por empresas multinacionales españolas de las que están participando el
saqueo de América Latina en estos momentos, como Telefónica.
Pese a lo que pudiera sugerir el título, el congreso no es una acto cultural
ni científico sino un instrumento para hacer que el “español”, como suelen
denominar los españolazos al castellano, se convierta, después del inglés,
en uno de los idiomas importantes de la globalización capitalista.
Paralelo al congreso oficial se ha constituido un foro alternativo con el
nombre de Foro contra la Segunda Conquista, el cual está denunciando el
carácter imperialista del evento, así como la nefasta actuación de las
multinacionales españolas en América Latina, que están aprovechándose de los
procesos privatizadores y están dejando a aquellos pueblos literalmente sin
camisa. Este Foro contra la Segunda Conquista no sólo denuncia la
instrumentalización del castellano como vehículo de aniquilamiento de las
lenguas indígenas americanas, sino que igualmente se opone a la utilización
del castellano contra los idiomas propios de otros pueblos de la península
ibérica: catalán, euskara, gallego, bable, aragonés, etc.
Los fastos del congreso han ido acompañado de un gran aparato mediático (400
medios de comunicación acreditados) y represivo (miles de policías de todo
tipo desplegados por toda la ciudad). Una de las personas participantes en
la acción de protesta dijo que aquello “parecía Afganistán, a juzgar por la
cantidad de gente armada que había allí”. La mera aparición de la bandera
tricolor republicana fue suficiente para que una nube de “maderos” se
lanzara como lobos sobre los manifestantes, a los cuales han causado
contusiones y torceduras durante la detención como consecuencia de las
llaves de yudo que les hicieron para impedir que siguieran gritando
“libertad de expresión”, consigna que también cantaron al unísono varias
decenas de personas participantes en la manifestación contra el “heredero de
Franco”. Todas estas personas han sido debidamente identificadas por los
agentes de las brigadas móviles destacados en el lugar y han sido retenidas
en la calle durante más de una hora.
Según las últimas noticias que hemos recibido, las personas detenidas, entre
las que se encuentra la madre de un niño de corta edad, están denunciadas
por atentado. A la policía de Juan Carlos I no le basta con reprimir la
libertad de expresión, como hacía en tiempos de Franco, sino que se
“inventan películas” para que los jueces puedan reprimir el republicanismo
bajo otras tipificaciones distintas perseguidas por la ley.