La semana pasada el gobierno municipal dio la orden de ejecutar la tala de
35 árboles de gran porte en las calles Santa Katalina y Camino, donde se
pretende construir un aparcamiento subterráneo.
Como es sabido, esta intervención generó un gran malestar entre la
ciudadanía. Muchos viandantes que transitaban por la céntrica calle
intentaron paralizar la tala, e incluso, cursaron una denuncia en el
Juzgado.
El alcalde de la ciudad ha hecho saber que las empresas ejecutoras del
arboricidio serán sancionadas únicamente por la tala del abedul ornamental
(Betula pendula) que embellecía el estanque circular de los jardines. Al
parecer, este ejemplar, al contrario que los otros 34 árboles también
talados, debía de haberse respetado. De esta forma, el alcalde y, por
extensión su equipo de técnicos y concejales, aparecen ante la opinión
pública como veladores del arbolado. No es así.
El gobierno municipal se apoya en un acuerdo carente de base jurídica
denominado "Protocolo sobre el arbolado" que viene a decir que si se va a
ejecutar una obra en un lugar donde hay arbolado, éste puede ser talado sin
firmas ni permisos administrativos y que únicamente el conocimiento por
parte de los técnicos o responsables hormigonadores es suficiente para
realizar la tala. Este protocolo no se ajusta a la legalidad.
Por contra, la Ordenanza Municipal de Civismo vigente, que sí tiene base
legal, sanciona con multas de hasta 3000 euros a todo aquél que dañe o tale
un árbol sin permiso, acción que el gobierno municipal obligó a ejecutar a
las empresas contratadas.
En HARITZALDE, solicitamos por enésima vez que se tenga en cuenta el
arbolado a la hora de ejecutar grandes obras y, sobre todo, que la normativa
se aplique a todos y cada uno de los ciudadanos, incluidos todos los
miembros del gobierno municipal y, en especial, su máximo mandatario.
Además de plantar 10 árboles por cada uno talado, en HARITZALDE proponemos
que no sólo se sancionen a las empresas encargadas de la tala del abedul
ornamental, sino también a los responsables políticos, por ser éstos los
impulsores de la tala de los 34 árboles de gran porte como plátanos de
sombra, magnolios, olmos de Siberia y tamarices.
Por todo ello, ante la hipocresía de su propuesta sancionadora de cara a la
opinión pública, preguntamos: ¿Y al gobierno municipal, quién le sanciona,
Señor alcalde?
HARITZALDE
En Donostia, a 27 de junio de 2007