“El Diario Vasco” / 3 de mayo de 2005 / ERIC SAN JUAN
El Protocolo de Kioto aporta beneficios a empresas ya existentes y permite la aparición de nuevas oportunidades empresariales
SAN SEBASTIÁN. El Protocolo de Kioto no es sólo un acuerdo entre países para reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera y salvaguardar la salud del planeta. Ése es el motivo por el que se firmó el acuerdo que ha hecho remodelar sus instalaciones o comprar derechos de emisión de dióxido de carbono a 29 instalaciones de 22 compañías o grupos empresariales de seis actividades (energía, cemento, cal, pasta y papel, siderurgia y tejas y ladrillos) instalados en Gipuzkoa. Esto supone un gasto para estas empresas, pero a la vez se está convirtiendo en un negocio para compañías que han visto una oportunidad para prosperar o cuya actividad se ha visto favorecida por las nuevas circunstancias.
Por el momento son pocas las empresas guipuzcoanas que se puedan ver directamente beneficiadas por Kioto. Las que se dedican a fabricar o instalar aparatos que reduzcan las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera están teóricamente favorecidas. Es el caso de la compañía de Zarautz Daisa Ecologic, que fabrica aspiradoras de humos, vahos y neblinas en la industria. «Aspiramos y abatimos vahos, neblinas o humos para que no los respire el operario y con unos filtros evitamos devolverlo a la atmósfera», explica Luciano Busollo, gerente de Daisa.
Aunque todavía no ha notado un aumento de clientes, Busollo indica que en los últimos tres meses ha aumentado la oferta de productos para Daisa un «20 ó 30%». «Evidentemente que nos favorece el Protocolo de Kioto, hemos prestado servicios a empresas españolas directamente relacionadas con Kioto que hasta ahora contaminaban sin ningún problema y han tenido que reducir sus emisiones», añade.
Pese a este beneficio, Kioto no va a suponer un auge espectacular para la industria guipuzcoana del medio ambiente. Mercedes, de la empresa de la localidad de Ezkio-Itxaso Construcciones Metálicas Santa Lucía, que fabrica aparatos para filtrar y depurar aire, sostiene que «ninguna empresa dedicada al tema del medio ambiente en Gipuzkoa somos los más beneficiados por Kioto».
«Somos algo así como la cola del ratón y desde un punto de vista teórico nos va a beneficiar porque las grandes industrias tendrán que hacer inversiones y siempre quedarán colas por ahí. Aunque no podemos ofertar instalaciones a empresas directamente afectadas por Kioto, al final de la cola habrá algo que nos llegue a caer», explica Mercedes.
Mercado de emisiones
Todo indica que las mayores oportunidades de negocio serán las relacionadas con el mercado continuo de derechos de emisión de CO2. Las industrias que no puedan reducir sus emisiones a corto plazo tienen la opción de comprar derechos de emisión en un mercado continuo al estilo de la Bolsa, en el que las empresas que cumplen con Kioto y a las que les sobran derechos los ponen a la venta.
También se pueden conseguir derechos invirtiendo en proyectos de energía limpia en países en vías de desarrollo. La compraventa de derechos de gases contaminantes está moviendo ya en Europa 30.000 millones de euros anuales y se calcula que moverá 200.000 millones en 2010. Al igual que en la Bolsa, la especulación tendrá un papel importante.
Esto hace que al calor del CO2 estén floreciendo nuevas empresas especializadas en asesorar a las industrias sobre estas dos alternativas que ofrece el Protocolo de Kioto. En Gipuzkoa no hay ninguna pero ya ha surgido una empresa vasca especializada en cambio climático y derechos de emisión: Factor C02, que tiene su sede en Bilbao y que ha asesorado en mayor o menor medida a todas las empresas guipuzcoanas a las que ha afectado la primera fase del Protocolo de Kioto.
«Hemos prestado asesoramiento a todas las instalaciones guipuzcoanas afectadas por la nueva normativa sobre comercio de derechos de emisión, tanto a lo largo del proceso de autorización de emisión como de asignación de derechos de emisión de gases de efecto invernadero», afirma Josu Martínez, jefe de proyecto de Factor CO2.
«Nos dedicamos exclusivamente al cambio climático, es decir, al comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero, asesoría sobre la nueva normativa que aparece en temas de cambio climático, mecanismos de desarrollo limpio y el desarrollo de los instrumentos económicos y financieros del Protocolo de Kioto», explica.
Peligro de saturación
Uno de los objetivos principales de esta compañía es satisfacer las necesidades de las instalaciones en materia de derechos de emisión. De hecho, varias empresas ya han contratado sus servicios para obtener condiciones preferentes de derechos de emisión que les ayuden a cumplir con sus restricciones de carbono impuestas por el reparto fijado en el Plan de Asignación 2005-2007. Factor CO2 facilitaría a sus clientes toda la información y el asesoramiento necesarios para moverse por este nuevo mercado. Además, presta servicios de asesoramiento sobre cambio climático, formación y tecnologías limpias.
Factor CO2 surgió hace un año por iniciativa del despacho M+A+S abogados, Cimas consultores y el consultor independiente en temas medioambientales Kepa Solaun, y por el momento es la única en su campo en Euskadi. «Somos la única empresa que presta servicios específicamente en materia de cambio climático en Euskadi, aunque creemos que hay alguna consultora medioambiental que está intentando entrar en el mercado de la asesoría y consultoría en el comercio de emisiones», afirma Martínez.
Josu Martínez advierte del peligro de saturación de este mercado en Euskadi ya que por el momento son alrededor de 70 las empresas afectadas por el Protocolo de Kioto. «No es un mercado muy amplio. Además, las empresas en Euskadi son medianas. No es un mercado muy abierto porque hay un número muy limitado de empresas a las que se puede prestar servicios», explica.
Las compañías vascas afectadas por Kioto podrían verse beneficiadas por la creación de una reserva vasca de carbono que está impulsando el Gobierno Vasco con el asesoramiento de Factor C02 para ayudar a las empresas a cumplir con los objetivos de reducción.
Se especula con que el mecanismo consistiría en promover proyectos de energía limpia en países en desarrollo de Latinoamérica o Europa del Este, para obtener derechos de emisión y hacer que sean más baratos para las empresas vascas que en el mercado libre.