Si hay algo verdaderamente hiriente y sangrante, es que los defensores
de las grandes infraestructuras para Gipuzkoa como el puerto exterior de
Jaizkibel y el tren de alta velocidad no analicen los problemas en toda
su globalidad y sin contar toda la verdad. Me explico:
Afirman que la red de carreteras de Gipuzkoa está desbordada. Es cierto,
pero también lo es que es muy densa y que por ello, nuestro medio
ambiente se encuentra muy degradado. Soluciones de las que ni hablan:
potenciar los transportes públicos y no construir viviendas en los
alrede- dores de las variantes, desarrollando políticas que faciliten la
adquisición del gran número de viviendas vacías que actualmente existen
en nuestras ciudades.
Comentan lo degradadas y obsoletas que están las infraestructuras
actuales. Lo que obvian es que no se las mantiene en condiciones, para
que así se degeneren y luego justificar, ante la ciudadanía, la
construcción de nuevas infraestructuras.
Dicen que estos proyectos ayudan a luchar contra el cambio climático.
Resulta que para construir más carreteras y vías ferroviarias hay que
destruir mucho terreno boscoso o que puede albergar bosque. ¿Saben que
los bosques autóctonos maduros son el mejor sumidero del dióxido de
carbono? ¿Saben que la construcción del superpuerto prevé que el tráfico
de camiones para su funcionamiento se duplique? Ello doblaría la
contaminación, el ruido y la congestión de la circulación. ¿Cómo se
puede hablar de un tren de alta velocidad en un territorio de relieve
tan accidentado como el del País Vasco? Inexplicable que omitan esto.
¿Por qué se dice que realizar estas infraestructuras generará empleo y
riqueza y si no tendremos una sociedad bucólica y pastoril donde los
jóvenes se tengan que ir fuera a trabajar? Parece que no existen
alternativas al desarrollo económico y de empleo. Por ejemplo, los
turistas valoran nuestro patrimonio natural, cultural y paisajístico,
¿queremos destruir esta alternativa, más acorde con la Estrategia
Ambiental Vasca de Desarrollo Sostenible? El progreso también es que las
personas vivan en un entorno limpio, poco ruidoso y paisajísticamente
agradable. Más habitable que el modelo al que nos quieren llevar.
Hablan de audacia. Audacia es tener valor para buscar otras vías de
progreso con soluciones y alternativas como las comentadas. Hay varios
caminos para alcanzar el progreso, no uno, como nos quieren hacer creer.
Alberto de Castro - Asociación naturalista Haritzalde