POLÍTICA

La refundación
corrupta de ‘Pa-lucio’

En menos seis meses, Alfredo ‘Pa-lucio’ enfrenta varios problemas al interior del Gobierno. El último: los actos de corrupción provocados por su círculo de asesores y hasta funcionarios de Estado, lo cual evidencia, una vez más, la deshonestidad del los círculos de poder.

 
Por: Edison Solís Vargas

Por muchos años, los actos de corrupción han rondado los pasillos de varias instituciones del Estado, entre ellas el Palacio de Gobierno. Si recordamos la gestión del defenestrado Lucio Gutiérrez, en menos de 26 días de haber sido posesionado, su ministro de Vivienda, Nelson Álvarez, fue acusado por estafa y falsificación de documentos. A pocos días de haber renunciado este funcionario, el coronel Patricio Acosta, en ese entonces Secretario de la Administración Pública, fue denunciado por haber adquirido equipos de espionaje con sobreprecio de 300 mil dólares. Éstas, entre otras, fueron las primeras denuncias de actos de corrupción que empezaron a desenmascarar el régimen de Gutiérrez a menos de 6 meses de haber sido elegido por los sectores sociales y populares del Ecuador. Ahora su sucesor, Alfredo ‘Pa-lucio’, quien con un discurso fogoso prometió “refundar la nación”, lo cual implicaba indudablemente no solo hacer una administración honesta, sino fiscalizar y sancionar al anterior régimen, reproduce esta historia: ha terminado por rodearse de un círculo oscuro, conformado por asesores, que constituyeron una red de falsificadores de firmas y de venta de cargos públicos al interior del Gobierno.

La corrupción heredada de ‘Pa-lucio’

Una vez superado el primer gran escándalo que generó la información de que varios de los ministros del régimen adeudaban a los bancos privados, lo cual según las leyes no les permitía ocupar sus cargos, vino el escándalo de que esos ministros ya habían sido nombrados antes de que Lucio Gutiérrez fuera destituido, y así lo confirmó el mismo Mauricio Gándara, ministro de Gobierno, que hablaba libremente de que algunas violaciones constitucionales eran inevitables en medio de esa crisis, y evidentemente eso incluía, según parece, los planes golpistas que se tejían por detrás, mientras los pueblos del Ecuador ponían su lucha en las calles para derrocar al traidor Gutiérrez.

‘Pa-lucio’ apenas lleva seis meses en el sillón presidencial y ya se ha metido en grandes escándalos de corrupción, protagonizados por la plana de colaboradores de la que se hizo rodear.

Es el caso de Marcelo Arcos, ex presidente del Fondo de Solidaridad, quien realizó una contratación fraudulenta de la empresa VATADUR S.A. ASTILLEROS, firmada el 31 de marzo del 2004 por Arcos, en calidad de Gerente, con el Proyecto MODERSA, en la cual habría existido un perjuicio al Estado por un monto de 462 348,92 dólares. Y lo último, que le está generando más de un problema, es la más grande red de asesores corruptos descubiertos en Carondelet, cuando el pasado 25 de agosto José Velásquez, un dirigente ‘cívico’ de la ciudad de Esmeraldas y que tendría tres procesos penales por hurto y estafa, fue el primero en denunciar el círculo de poder corrupto que rodeaba a ‘Pa-lucio’.

Velásquez, quien fue entrevistado en un noticiero de TV matutino, culpó a varios asesores cercanos al Jefe de Estado de haberse beneficiado de los 15 mil dólares que esta persona habría pagado para adquirir nombramientos públicos. La denuncia se hizo efectiva una vez que este supuesto acuerdo con los asesores presidenciales no se concretaba. “Como ya había una negociación de por medio, una parte de los 15 mil dólares fue entregada en el Palacio Arzobispal (Café Friday). Un día yo también me reuní con ellos, Gaspar (Yuri Baque), Juan Antonio López, Jaime Portalupi y Carlos Portalupi, hermano de Jaime Portalupi. En esa reunión hablamos de finiquitar la negociación para César Godoy”, indicó Velásquez respecto a la adquisición del nombramiento definitivo de César Godoy Rosero como Gerente del Agua Potable de Esmeraldas.

A esto se sumarían nombramientos en el Proyecto de Salud MODERSA y un Consulado en Malasia, lo cual sumaría un total de 21 mil dólares para ocupar estos tres cargos públicos. La denuncia fue más contundente cuando Velásquez descubrió que esos ‘nombramientos’ contenían la firma falsificada del Jefe de Estado. A pesar de estas denuncias, Yuri Baque, uno de los aludidos, aseguró que está dispuesto a abrir sus cuentas bancarias para que se lo investigue: “Estoy dispuesto a abrir mis cuentas bancarias, una corriente y otra de ahorros depositados en el Banco de Guayaquil, que son de mis sueldos y salarios ganados en la Presidencia de la República” aseguró. Entre estos posibles falsificadores se encuentran, además: Homero Cervantes, Julio Cisneros, Damián Velasco, Raúl Ledesma, Andrés Falquez, Enrique Ponce, José Modesto Apolo y hasta la hermana del Presidente, Cecilia Palacio, quien habría pretendido negociar puestos públicos para Esmeraldas por 500 000 dólares. La mayoría de estos habrían pertenecido a la Secretaría Privada del Presidente, donde el sueldo sobrepasaba los 1 200 dólares.

Velásquez aseguró que la falsificación de documentos y recomendaciones fue comunicada al almirante Marcelo Salvador, jefe Militar de la Casa Presidencial, y al mayor de Policía Juan Carlos Iza Marcillo, y no se hizo nada. A pesar de las contundentes denuncias, en un informe de investigación de la Policía Nacional no se involucra a ninguna de las personas mencionadas por José Velásquez. y más bien acusan al Crnl. Fausto Bravo, ex edecán de ‘Pa-lucio’, como uno de los autores intelectuales de esta red. Este último habría participado en la entrega de recomendaciones para que ocupen estos puestos: es el caso de Miguel Robalino, quién habría pretendido ocupar el puesto de gerente en MODERSA.

Fausto Bravo: “También se suplantaron identidades”

Luego de ser acusado por la policía como uno de los autores de la red de falsificación, el coronel Fausto Bravo entregó un informe al Comandante del Ejército, en el cual denunció que incluso habría la suplantación de identidades. “El 23 de julio, en Guayaquil, la primera dama recibió la llamada del Abogado José Nebot, y le habló él a ella del asunto del ingeniero Miguel Robalino para el cargo en MODERSA”. Esta carta agrega que el ex edecán sospechó y dice que: “devolvió la llamada al número registrado de José Nebot y contestaron de una importadora Wong, y dijeron que no conocían a José Nebot”. Además, el informe determina que quien suplantó la identidad del Ab. José Nebot era Carlos Portalupi, hermano de Jaime Portalupi, ex asesor de Luis Herrería Bonnet, Secretario de la Administración Pública, uno de los más reaccionarios personajes del círculo oscuro de Carondelet.

Ahora el caso se encuentra en manos de la doctora Cecilia Armas, ministra Fiscal de la Nación, quien aseguró que ha ordenado una instrucción fiscal para poder identificar a los culpables. Sin embargo, la historia es clara respecto a la corrupción existente en las instituciones Justicia que, de seguro, en este caso no hallarán culpables. Lo importante es que deja en claro que la corrupción existente en los gobiernos de la derecha ecuatoriana y de los grupos de poder, que ahora se sienten un tanto descubiertos ante el pueblo ecuatoriano con su “Refundación Corrupta de Pa-lucio”. (ESV)


Reforma Política y autonomías para
dejar al país como un rompecabezas...

La propuesta de reforma que intenta ser legitimada a través de la consulta popular del gobierno, no es más que una nueva estrategia de acumulación capitalista de los monopolios nacionales y mundiales, a condición de la destrucción del desarrollo soberano del país, así como del incremento de la pobreza y las desigualdades en la distribución de la riqueza.

 
Por: Adriana Puruncajas

La consulta popular en que está empeñado el gobierno de Alfredo Palacio, para su oferta de “refundar la república”, ha tomado un giro distinto en la última semana. Hasta hace poco enfrentaba un bloqueo del cual parecía que no iba a salir. El ex ministro de Gobierno, Mauricio Gándara, se justificaba diciendo que el proceso de reforma política no avanzaba porque él había pasado encerrado en “Rancho San Vicente” en conversaciones con los delegados del último paro biprovincial de Orellana y Sucumbíos. Pero el país sabía que el principal obstáculo era la falta de apoyo a su propuesta de reforma, que fue presentada en una torpe movida política por parte del presidente Alfredo Palacio, y que generó más de un malestar en sus aliados políticos en el Congreso, pero que dejó en evidencia la concepción reaccionaria de Gándara y del actual régimen.

Las cosas hoy han dado un giro radical. Antes el Congreso no quería saber nada de aprobar la propuesta del gobierno, los legisladores más bien hablaban de hacer sus propias reformas a la Constitución, para lo cual requerían del ejecútese del primer mandatario, que era casi imposible de lograr, así que la posibilidad de que se produzcan reformas era casi nula, tanto de un lado como de otro. Ahora, con el nombramiento de Oswaldo Molestina como nuevo ministro de Gobierno, el apoyo a la propuesta del Ejecutivo está casi asegurado.

En todo caso, las siete preguntas que el gobierno planteó mientras Gándara era Ministro, en el fondo serán las mismas que las que ahora se planteen, pues convienen a los intereses de los partidos de la mayoría legislativa a quien Palacio responde: PSC, ID y Pachakutik; una de ellas es la que tiene que ver con las autonomías como supuesto mecanismo para impulsar el desarrollo de las provincias. Pero ¿qué hay realmente detrás de esta propuesta de reforma?

Muchos sueñan con la conformación de pequeños estados regionales, principalmente los partidos de derecha que son auspiciados por los grandes grupos monopólicos del país y que han venido impulsando el proceso de descentralización desde finales de la década de los noventa; a ellos se suman los capitales extranjeros que, al lograr debilitar al estado nacional, verían un camino fácil para el TLC y demás procesos de liberación comercial. El papel del gobierno quedaría relegado a manejar las relaciones internacionales y la asunción de algunas responsabilidades administrativas y de coordinación en el plano local.

De llegarse a un posible sistema de autonomías, las provincias con mayor probabilidad de desarrollo serían Guayas y Pichincha, pero el resto de provincias que no viven de sus impuestos sino del presupuesto del Gobierno Central y de los recursos petroleros, no podrían cubrir sus gastos y se quedarían de lado, aumentado la regionalización ya existente y generando más pobreza y atraso.

Por otro lado, las propuestas de autonomía se impulsan sobre bases irreales. Acriterio del analista Luis Verdesoto, estos procesos no se están viviendo de manera homogénea en las regiones. “En la Costa es posible vislumbrar la formación de una mancomunidad de autonomías en torno a un fuerte eje económico, la cuenca del Guayas, y que agruparía a las provincias de Guayas, Los Ríos y El Oro (de dominio socialcristiano). Manabí tiene su propia versión de los hechos y apunta por un proceso autonómico a nivel nacional, en lo que está coincidiendo con Azuay. De ese modo, las dos provincias mayores entre las medianas, Manabí y Azuay, podrían influir en el proceso. En la Sierra y Amazonía se está integrando el llamado 'Grupo de los seis' -Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo, Bolívar, Napo y Pastaza- que se pronuncian por enfrentar en bloque la descentralización. En el sur está el eje histórico Azuay-Cañar y otro aislado, Loja-Zamora. Curiosamente, las dos provincias fronterizas del norte que resumen, en su drama, todas las carencias y los conflictos del Ecuador, Esmeraldas y Sucumbíos, caminan solas hacia la autonomía”.

Lo cierto es que esta propuesta de reforma, que intenta ser legitimada a través de la consulta popular del gobierno, no es más que una nueva estrategia de acumulación capitalista de los grandes monopolios nacionales y mundiales, a condición de la destrucción del desarrollo soberano de los países y naciones, así como del incremento de la pobreza y las desigualdades en la distribución de la riqueza desde las potencias hacia los países dependientes y de las clases explotadoras hacia las clases trabajadoras en los países.

Al capital extranjero le conviene negociar con pequeñas regiones autónomas
Por: Guido Proaño


“No se comprenderían plenamente los intereses económicos y políticos que hoy se juegan tras las propuestas descentralizadoras, y particularmente con las que llegan al nivel de las autonomías, si no se toma en cuenta el escenario mundial y concretamente la denominada globalización alentada por las potencias imperialistas.

La globalización apunta a afirmar la dominación del capital financiero imperialista y a superar la crisis económica que afecta a las superpotencias, crisis de la que no escapa país alguno en el planeta, para lo cual se han planteado una serie de lineamientos tendientes al funcionamiento de la economía mundial, y que han sido acogidos con entusiasmo por las oligarquías criollas.

Nos hablan de superar la soberanía nacional para dar paso a la “soberanía funcional”; de la necesidad de liquidar las barreras aduaneras y las “trabas” arancelarias; de equiparar las legislaciones comerciales, industriales, financieras, a la lógica del mercado mundial manejado por los monopolios internacionales; de abrir las puertas de los países para que se asiente -sin condición alguna- el capital internacional. En fin, todo aquello que beneficie a los intereses de las grandes potencias es considerado como beneficioso y necesario para la afirmación de un mundo globalizado.

En realidad las autonomías tienen el propósito de debilitar al estado nacional, de fragmentarlo para que el capital internacional pueda negociar, en mejores condiciones que las actuales, con estados y gobiernos pequeños, débiles y de esta manera aumentar sus utilidades, pues más o menos desde hace dos décadas toma más fuerza la contradicción entre la creciente internacionalización de la economía y la existencia de los estados nacionales. Qué mejor entonces que negociar con pequeñas regiones autónomas. Por ello decimos que, actualmente, la esencia del planteamiento de las autonomías hay que buscarlo en el marco de la política imperialista de la globalización.

No necesariamente se busca acabar con el Ecuador como Estado, sino que necesitan encontrar mecanismos para garantizar y profundizar su dependencia, ya que el quebrantamiento del estado nacional presupone el acoplamiento de sus instituciones dispersas a la estructura de la economía globalizada, capitaneada por las superpotencias”.