POLÍTICA

Jornada popular
contra OXY y TLC

Cada día que el Estado se retrasa en declarar la caducidad del Contrato con la Occidental el país deja de percibir 112 000 barriles diarios de petróleo. La caducidad de este contrato significa un ingreso para el país de aproximadamente 1 200 millones de dólares anuales. En otras palabras, los ingresos potenciales para el Estado serían muy superiores a los que el Banco Mundial prevé entregar al Estado en estos 5 años.

 
Por: Lenin Rodríguez

Occidental Exploration and Production Company ha violado gravemente la Constitución ecuatoriana y las leyes del país: a pesar que el contrato suscrito con el Ecuador lo prohíbe expresamente, ha traspasado parte de sus derechos y obligaciones a CITY INVESTING COMPANY LIMITED; ha operado en Áreas Protegidas (Limoncocha, Añacocha, Yasuní, Cuyabeno); ha engañado y humillado a comunidades locales con ofrecimientos incumplidos; ha provocado la expropiación de territorios indígenas; ha contaminado el río Napo con desechos tóxicos; y sin ningún tipo de vergüenza, utiliza mano de obra infantil para sus trabajos de limpieza de materiales tóxicos, etc.

Éstas son las razones que congregaron a casi 10 mil personas frente al palacio de Carondelet. Diferentes frentes se han unido a esta iniciativa: la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (FESE), el Frente de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), la Unión General de Trabajadores del Ecuador (UGTE), el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), Unión Nacional de Educadores (UNE), Asociación de trabajadores autónomos de San Blas, la Asociación José Martí, la Federación de Comerciantes Minoristas de Pichincha (FEDECOMIP), entre otras.

Para el pueblo ecuatoriano la cuestión es simple: es un problema de dignidad. Como lo comenta Andrea Molina, estudiante la Facultad de Filosofía de la Universidad Central del Ecuador: “la petrolera Oxy está acabando con nuestro país, ¿hasta cuando las autoridades se harán de la vista gorda y permitirán que intereses internacionales maten a nuestra gente, contaminen nuestros ríos, acaben con nuestro ecosistema y enfermen a nuestra gente? Por todo eso el movimiento estudiantil debe hacerse sentir”.

Durante la jornada de movilización podía observarse gente de diferentes edades. Para Cristina Poveda, de 14 años de edad y estudiante del Colegio Gran Bretaña, no es posible que el Gobierno se burle de los estudiantes: “dos años de espera y no nos quieren dar nuestro carné estudiantil, tanto cambio de Ministro de Educación es una nueva traba, un nuevo cuento y un nuevo engaño”.

Paola Pacheco, de 17 años, estudiante del Colegio Consejo Provincial, advierte que la jornada del 12 de enero, la toma de las calles y la movilización es solo el inicio y es una muestra del poder que los estudiantes del Ecuador pueden lograr. Y como era de esperar, el Instituto Nacional Mejía estaba entre las filas, sus compañeros en la lucha, Juan Montalvo, Montúfar, Vicente Rocafuerte, Gran Bretaña, Consejo Provincial y muchos otros dijeron ¡Presente! Marisol López, de cuarto curso, manifestó:“en este momento somos uno solo, un solo frente de jóvenes conscientes, que luchamos por la vida, que estamos hartos de que las empresas transnacionales saqueen el país, lo contaminen, no podemos permitir que nuestros hermanos ecuatorianos sufran de enfermedades, de sarnas, que beban agua contaminada, ya sabemos por quien...”

El movimiento se mantuvo unido y se mezclaron colores, uniformes, gritos, consignas de hombres y mujeres, a pesar de que los grandes medios intentaron hacer ver que al interior había diferencias.

Al caminar entre los manifestantes encontramos a diferentes personalidades y, al conversar con ellos, muchos hablaban sobre los peligros del TLC; por ejemplo el Ing. Mariano Santos, representante del Comité de Empresa de Trabajadores de Petroproducción, puso de manifiesto que firmarlo será como ponernos grilletes, como declararnos esclavos, pues desaparecerán los medianos empresarios, empobrecerá nuestra agricultura, de tal manera que desaparecerán trabajadores en los campos, el precio de las medicinas estará por las nubes, en definitiva el país será un lugar donde no se pueda vivir.

No es posible que una empresa que utiliza el potencial humano del Ecuador, técnicos ecuatorianos, mano de obra ecuatoriana, petróleo -con el cual se enriquecen- ecuatoriano y que den al fisco el 20% y se cojan para ellos el 80%. “Sabemos que es una batalla dura, es más, no sabemos cuánto tiempo durará, pero vale la pena, continuaremos aquí en pie de lucha a pesar de la brutal represión policial”, nos comentó Manuel Diego Pachacama, estudiante del Mejía.

Por otro lado, trabajadores, personas que transitaban por el sitio dieron también su comentario, así Manuel Calderón, quiteño de 65 años de edad, nos comentó emocionado:“esto es pueblo, una manifestación verdaderamente popular, de otra manera el pueblo no tiene voz, ahí tenemos a Palacio, igual que Lucio, vigilando los intereses norteamericanos, si no ¿por qué vemos que Palacio cambia a todos los ministros? Pero el ministro de energía, Iván Rodríguez, como defiende los intereses norteamericanos, obvio que se queda”.

Por último, como lo aseguró María Palma, secretaria general de Osumtransa: a partir del 16 de enero los trabajadores de la salud se sumarán a la lucha. Del mismo modo, diferentes movimientos se sumarán a esta jornada nacional en la que participan estudiantes, indígenas, trabajadores y todos los ecuatorianos, en busca de una reivindicación de la soberanía nacional.

 


Preferimos perder minutos o días de clases, que perder en minutos o en días nuestro país

 

 
Andrés Quishpe
PRESIDENTE
DE LA FESE

En estos momentos se nota a un movimiento estudiantil con solvencia política al momento de exponer y defender sus reivindicaciones específicas, como el carné estudiantil, pero también en cuanto a incorporar temas de la política más general, como el TLC y la OXY ¿el movimiento estudiantil está en su mejor momento?

Uno de los aspectos más importantes es que en medio de la lucha callejera, de las asambleas estudiantiles, de un sinnúmero de acciones que hemos impulsado, los estudiantes secundarios hemos madurado, hemos ido ganando espacios importantes, demostramos que tenemos una voz, que tenemos propuestas, que podemos desarrollar alternativas a la crisis que el Ecuador atraviesa.

¿Cuáles son los temas prioritarios para ustedes en estos momentos?

El carné es una bandera de lucha bastante sentida en el movimiento estudiantil, porque nació para aliviar en una pequeña parte el bolsillo de nuestros padres; servirá para que nos cobren la mitad del pasaje y un sinnúmero de beneficios más, como descuentos en las listas de útiles, en los espectáculos públicos, etc., pero los estudiantes también nos hemos dado cuenta, en varios foros y asambleas que hemos realizado, que otros temas también son trascendentes. Por ejemplo, la dolarización tiene seis años de haberse aplicado y no ha servido de nada para solucionar los problemas de nuestro país; fue una medida orientada por el Fondo Monetario Internacional y acatada por Jamil Mahuad, que lo único que ha traído es mayor pobreza y desempleo, ha sido la causa de que los estudiantes no tengamos pan en nuestras mesas, que nuestros padres no tengan para los aportes “voluntarios” a la hora de las matrículas. Los estudiantes se interesen cada vez más por la vida política y económica del país. Por ello hemos tomado la decisión de ser lo que dice la consigna del último Congreso de la JRE: “somos la generación que hará la revolución”.

¿Y qué implica esa consigna?

Es ir desde el aula hasta la lucha callejera, desde esa lucha hasta cambiar este sistema.

Y en los hogares ¿los apoyan sus padres, sus familias? ¿no ha afectado ahí la campaña negativa que han hecho de ustedes los grandes medios y el Gobierno?

Creo que no, porque ¿quién de los ecuatorianos pobres no se opuso al alza de los pasajes? Incluso un Comité de Padres de un colegio nos reclamaba por no convocar a los padres de familia para que también salgan a la lucha por el carné estudiantil, porque quienes sufren la crisis en los hogares son los padres, no solo el hijo que estudia. Creo que las acciones que hemos desarrollado nos han hecho ganar razón en nuestros padres.

¿El tema de los pasajes quedó resuelto? ¿En esto se puede hablar ya de una victoria, o todavía ustedes no están seguros al respecto?

En cierta parte hemos logrado aliviar esa angustia que existía en el pueblo ecuatoriano acerca de la elevación de los pasajes. Pero hoy no se puede creer nada de un Gobierno que representa los intereses de la derecha y sus partidos, el PSC y la ID, porque un día dice una cosa y al otro día cambia de opinión. Lo que demandamos es que el Consejo Nacional de Transito nos entregue un documento en el que se garantice que no va a haber alza de pasajes, por más estudios técnicos que se hagan.

El Ministro dice que la FESE no es la organización legítima de la mayoría de estudiantes, que usted como presidente de esa organización no ha sido elegido por la mayoría y por tanto no los representa...

Lo que le respondemos al Ministro es que la FESE es la que ha logrado el carné estudiantil en este país, y es la FESE la que ha logrado echar abajo la pretendida alza de pasajes.Y ahora vamos contra otras políticas que atentan contra nuestra soberanía. El Ministro lo que ha querido es dividir al movimiento estudiantil, pero nosotros no se lo vamos a permitir. Si es necesario, nos declararemos en rebeldía.

En el Municipio de Quito se hablaba de elaborar una ordenanza que sancione y cobre a los estudiantes por los daños causados a la ciudad por las manifestaciones. El Ministro de Educación ha dicho incluso que quien tendría que pagar es la FESE... ¿Es otra forma de represión?

El alcalde de Quito se ha preocupado por las paradas del trole bus, por las aceras del centro histórico, pero no se ha preocupado por ejemplo por los tres estudiantes que se encuentran gravemente heridos. El alcalde y los concejales de la ID han dicho que deben ser los estudiantes quienes paguen los daños ocasionados a la propiedad pública y privada, pero ¿no fue acaso la Policía la que lanzó las bombas en exceso y provocó a los estudiantes, no se ha visto que lanzan piedras y violan la autonomía de los colegios y universidad, dañando sus instalaciones? ¿quién va a pagar por eso? ¿Quién va a pagar por los gastos de Santiago Molina, que fue brutalmente atropellado por un vehículo durante las manifestaciones? ¿Qué dice el Alcalde de su gran amigo y militante de su partido, Guillermo Landázuri, que permitió que las instalaciones del Congreso sirvan de retenes y lugares de torturas para los estudiantes secundarios?

¿Cómo fueron esos abusos en el Congreso?

El tercer día de las movilizaciones, cinco compañeros del Colegio Mejía estuvieron retenidos en las instalaciones del Congreso; a ellos no solo se les torturó lanzándoles gases a los ojos, o cubriéndoles las cabezas con fundas de gas, sino que se les quitó celulares, dinero de los bolsillos, y a un compañero de segundo curso incluso se le mandó sin zapatos. El séptimo día de movilización también se prestaron esas instalaciones para este tipo de abusos; los estudiantes atrapados fueron llevados al Regimiento Quito, donde solo se les liberó luego de pagar 50 dólares cada uno. ¿Por qué si ya pagamos cantidades de dinero en el Regimiento Quito, en el CDP, el Alcalde quiere que paguemos más? ¿Por qué a la Policía nadie le cobra nada por estas arbitrariedades?

Ahora hemos visto a algunos medios de comunicación y periodistas, alarmados por el nivel de violencia de las protestas, las califican como actos vandálicos, delincuenciales, los mismos que calificaban a los actos de abril como cívicos ¿se acuerda usted del incendio del Ministerio de Bienestar Social por ejemplo?

Cuando la juventud sale a las calles, se la trata de terrorista; recordemos que a los compañeros de la FEUE se los ha acusado antes de terroristas organizados. Ahora para los medios somos vándalos, somos delincuentes, pero como usted dice, cuando la ID convocó a sus movilizaciones, a un paro, ahí estaban dentro de la ley, eran expresiones cívicas, era todo el pueblo ecuatoriano, y se condenaba a la represión policial de ese tiempo como expresión de un gobierno dictador.

¿Qué les dirías a las autoridades de los colegios que también sufren presiones del Gobierno?

Les diría a ellos y a los padres de familia que en nuestro país existen demasiados motivos para luchar. No solo está la afectación grave de nuestra soberanía y el robo de nuestros recursos por parte de tratados como el TLC y contratos como el de la OXY, sino también las medidas cada vez más prepotentes y antipopulares que se toman diario contra los pueblos.Y los estudiantes preferimos mil veces perder minutos o días de clases, antes que ver cómo en minutos o en días se roban nuestros recursos y siguen sumiendo en una crisis cada vez más grave a nuestro país.