Varias organizaciones de Quichuas,
Záparos, Huaoranis, Shiviar, Achuar, de Pastaza,
y Shuar y Anduas de Morona Santiago, pertenecientes
a los bloques 23 y 24, respectivamente, se reunieron
en el Puyo con el objetivo de formar una alianza
estratégica para defender el territorio de
cada comunidad de las nocivas transnacionales petroleras.
La iniciativa tomada por los dirigentes de Sarayaku
pretende sensibilizar y socializar a los pueblos
indígenas de estas nacionalidades sobre temas
como desarrollo comunitario, política petrolera,
políticas de Estado, derechos colectivos
y los recursos jurídicos internacionales
como son las Naciones Unidas, la OIT y las declaraciones
internacionales.
Esta alianza planteada y aceptada
por varias federaciones indígenas de las
provincias de Pastaza y Morona es el resultado de
la campaña CAPARI (Campaña de Resistencia
de los pueblos quichuas de la amazonía),
que trata de llegar a todos los pueblos del norte,
centro y sur de la amazonía que están
en resistencia a las petroleras, para formar comités
de alianzas en cada sector y así planificar
estrategias y acciones conjuntas.
En el norte de Sucumbíos,
Orellana y el Napo el tratamiento es diferente,
ya que la gran parte del territorio lo ocupan las
petroleras, pero en la actualidad existen comunidades
que ya no quieren más explotación
de oro negro, más enfermedades y miseria;
quieren conservar un poco del territorio que les
queda sin contaminación; “es ahí
donde Sarayaku aporta con sus experiencias, con
la solidaridad y la información necesaria
a esas comunidades”, comenta Mario Santi,
representante de Sarayaku.
La lucha en defensa del territorio
no es fácil, por eso urge la unidad de los
pueblos de los bloques 23 y 24 en contra de la CGC
y la Burlington principalmente, pues las otras compañías
son subsidiarias de estas dos compañías
que por todos los medios pretenden ingresar al centro
y sur de la amazonía, muchas veces comprando
conciencias, como ya ocurrió con los Huaoranis.
Mario Santi, coordinador de
la reunión de varios representantes de las
dos provincias, aclara que el trabajo para la unidad
no es solamente por la resistencia sino también
para conocer y dar un pronunciamiento sobre el TLC,
porque esa temática involucra a todos los
sectores sociales.
Además se habla de un
trabajo conjunto de las bases de las comunidades
que se encuentran en estos dos bloques, en la elaboración
de proyectos de desarrollo comunitario a corto,
mediano y largo plazo. Estos proyectos primordialmente
tratarían sobre educación y salud
propias del sector, formas de conservación
y manejo natural del territorio, enfocando la recuperación
y cuidado de las cuencas hídricas así
como del ecosistema, todo esto en base al estudio
previo cartográfico de cada zona.
Las bases de las comunidades
están concientes que el petróleo es
el principal recurso natural de la región,
pero también es el que más pobreza
y muerte ha generado en estos últimos 30
años, es por ello que su trabajo apunta a
rescatar y conservar los recursos naturales como
tierra, agua, la fauna y flora que en varios casos
tienen especies únicas en el mundo. No olvidan
estos líderes que urge también la
organización política, jurídica
y técnica, lo que proporcionará a
las comunidades mayor autonomía, derechos,
libertad y por ende conocimiento para hacer que
se respeten los derechos que la Constitución
otorga a los pueblos indígenas en sus artículos
84 y 95.
La protección a las generaciones
venideras es otro proyecto que en Sarayaku se está
aplicando; con los resultados obtenidos, otras comunidades
aceptan esta forma de vida, este cuidado se da en
la alimentación de la población que
se basa primordialmente de carne de los animales
de la selva, y al ritmo del crecimiento poblacional
esa carne se terminaría, por esto, en el
plan de manejo territorial se ha planteado conservar
varias especies en semi cautiverio con reglamentaciones
ambientales y adecuadas, educando a la gente. Eso
también es parte de la soberanía,
para el centro y centro sur de la amazonía,
no es sólo el derecho sobre el suelo y el
subsuelo, es también el derecho sobre los
recursos renovables y no renovables.
Los planteamientos en relación
a la defensa territorial y soberanía en los
casos del norte de la amazonía deben ser
encaminados de acuerdo a las necesidades, en donde
se exija ya no solo la famosa remediación
o conformarse con dádivas que resultan ser
las casas comunales o el agua entubada, los planteamientos
deben ser planes de desarrollo de vida para 10 ó
15 años y para eso se requiere de un cambio
de actitud de la población indígena
y el resto de la ciudadanía, se necesita
un cambio radical en el manejo de la política
hidrocarburífera por parte del Gobierno para
que este recurso beneficie a todo el Ecuador y se
necesita una dirección nacionalista de la
empresa nacional y no como lo hizo antes TEXACO
y ahora la OXY, que es quien debe salir del país,
por todas las arbitrariedades cometidas.