Un gran proyecto para Oiangu
Se ha preparado una exposición que se inaugurará el próximo viernes en el palacio Barrena
RAFA ARIZMENDI
ORDIZIA. DV. La Corporación daba su visto bueno en la última sesión plenaria a un ambicioso proyecto a llevar a cabo en el parque de Oiangu, que requiere una inversión de 300 millones de las antiguas pesetas. La iniciativa corría a cargo de la empresa local Ikena, que a cambio solicitaba la concesión de los terrenos para un periodo de 40 años.
Unai Sanz señala que la idea surgió hace dos años, en unas vacaciones de Semana Santa que le llevaban a Biarritz, donde las horas libres facilitaron la opción de acercarse y conocer, por primera vez, lo que era un campo de golf, «y la idea me entusiasmó», subraya.
La iniciativa comenzó a coger velocidad de crucero y pronto acabó enrolando en la misma a su padre, Patxi y a los hermanos Iñaki e Iker Aierbe.
A partir de ahí, fue ir madurando la propuesta y comenzar a mirar posibilidades y ubicaciones por el territorio guipuzcoano. Y esa búsqueda les trajo a los cuatro ordiziarras a su propia localidad, donde tras comentar su propósito con miembros de la Corporación supieron que la anterior concesión de Oiangu finalizaba en el 2004.
«Nos volcamos con esta posibilidad, la analizamos a fondo -dicen- y nos presentamos en el concurso para la adjudicación de la concesión, propuesta a la que el Ayuntamiento acaba de dar su visto bueno».
Los Sanz-Aierbe explican que la propuesta inicial de poner en marcha un campo de golf, a plantearla en Oiangu, les llevó a contemplar el parque en su totalidad y por lo tanto a ampliarla y mejorarla.
Un estudio que finalmente cuajaba en un ambicioso proyecto, que requiere 300 millones de las antiguas pesetas, de inversión y que garantiza la puesta en servicio del parque durante todo el año.
Este proyecto recoge la construcción de un campo de pitch & putt, no es golf en sentido estricto ya que todos los hoyos son de par-3, en un campo de 10 hoyos, cuya longitud o calle va desde los 50 metros del más pequeño a los 150 del mayor.
Campo que se levanta en una parcela situada subiendo al parque a la derecha de su entrada, zona en la que no existe servicio de mesas ni asadores, si bien el campo de fútbol desaparece.
Un segundo campo, de otros 8 hoyos, queda proyectado para ubicar en los terrenos que explota el caserío Oiangu Txiki. Campo cuya construcción queda a la espera de que los promotores del proyecto lleguen a un acuerdo con sus moradores, o bien el Ayuntamiento recupere o rescate esta concesión.
Un hotel en el caserío
El caserío se remodela totalmente para poner en marcha un hotel. Cuenta con restaurante y bar, y en el exterior un porche, de estructura desmontable con el que poder llegar a disponer de un aforo para 225-250 comensales. Sólo la readecuación del caserío conlleva un desembolso de 125 millones de las antiguas pesetas.
Frente a él, donde en su día hubo un chiringuito y ahora se encontraban los contenedores de basura, surge una minipiscina o pileta, de formas redondeadas, que alcanza una longitud máxima de 20 metros y una profundidad de entre 1,20 y 1,50. Al lado se levanta un pequeño edificio para albergar vestuarios, servicios, etcétera.
En la parcela de enfrente, es decir, en este mismo punto, mirando a Oiangu Txiki, a la margen izquierda del camino, en la que ahora había unos pequeños juegos, la caseta de los servicios, etcétera, y un amplio hierbal, surge una cancha de prácticas con 26 salidas.
En dos vaguadas, una a cada lado del camino, cercanas al viejo robledal de arriba, aparecen dos campos de 'paintball', juego en el que se establece una batalla en la que los componentes se eliminan lanzándose pelotas rellenas de pintura. Otra iniciativa a llevar a cabo contempla la rehabilitación de cuatro kilómetros de senderos, la mejora de los aparcamientos, etcétera.
De salida, el plan de trabajo pone la vista en la limpieza del parque, y en la readecuación del caserío, que pondría ya en marcha, para este verano, el bar. El hotel y el restaurante entrarían en servicio tras unas obras que durarán algo más de un año.
El campo de golf o pitch & putt, no es que ofrezca mayor dificultad ni requiera un plazo largo de ejecución. La cuestión reside en que lograr una hierba en condiciones y asentada exige tiempo. Los promotores prevén que para septiembre del año próximo podría entrar en servicio. Con vistas a su mantenimiento, se construye una amplia charca o depósito con el que disponer de recursos propios.
El proyecto contempla la utilización de este campo desde la filosofía de popularizar el deporte del golf. Desde esta perspectiva habrá la posibilidad de ser socio; abonado, hasta un máximo de 400, y entradas para jugar en el día.
Especial interés recae en los más pequeños, con la inclusión de esta actividad en los programas veraniegos UDA, etcétera.
En este sentido, los promotores de la iniciativa han establecido ya un teléfono; 690643208, en el que informar a aquellos que estuvieran interesados en ser abonados.
El proyecto contempla la creación de 30 puestos de trabajo, en función de la época del año, de los que una veintena formarían el nucleo estable, dedicados al hotel y el restaurante.
Dado el interés y la dimensión del proyecto, los promotores han preparado una exposición al respecto, que se inaugurará este viernes, a las 7 en Barrena, donde permanecerá a disposición del público tres semanas.