El Sr. Clinton y yo no
entendemos lo mismo sobre las mismas palabras, él dice en un artículo
publicado en el mundo que a su vez lo publicó en el Sunday
Times que “Si deseamos para nuestros hijos un siglo diferente, no debemos
permitir que este siglo termine con una victoria de la tiranía sobre
la democracia, del odio sobre la tolerancia, del derramamiento de sangre
sobre la convivencia. Debemos hacer, continúa diciendo, todo lo
necesario por echar atrás a la fuerza de la violencia racial y por
construir un futuro en paz.”
Y sus palabras: tiranía,
democracia, odio, tolerancia, derramamiento de sangre, convivencia, futuro,
y paz, él las utiliza para justificar la masacre que está
dirigiendo, ahora en la guerra de los Balcanes y en su país alimentando
a sus generaciones de odio, de racismo, de violencia televisiva, diariamente
en Estados Unidos los niños y las niñas se engullen horas
y horas de violencia a través de la televisión y si en el
pensamiento de los pequeños/as metemos violencia de qué nos
vamos a extrañar cuando se les va de las manos y grupos de jóvenes
entran disparando, alimentados por las semillas del odio y del rencor,
de la venganza y de ese afán de supremacía de su raza, a
personas de su misma edad que tienen distinto color. Entonces nos alarmamos,
sin embargo nos deberíamos de alarmar diariamente e impedir que
se alimente la violencia, que nos alimenten la crueldad a través
de esos telediarios que nos confunden y nos presentan las noticias de la
guerra con la insensibilidad que supone el decir que los refugiados comen
muy bien y que incluso no les ponen en el menú cerdo, porque respetan
su religión. Es cinismo puro y duro, y nosotras/os mientras nos
comemos nuestras lentejas nos vamos tragando también la crueldad
que se esconde bajo las palabras de la locutora y así, lentamente,
las semillas del disfraz de las palabras nos van paralizando la acción
de decir un no rotundo a sus mentiras. La gente está muriendo y
con ellos y ellas la humanidad muere. Están venciendo los valores
y las ideas autoritarias, excluyentes, abusivas, mentirosas, crueles, insensibles,
están venciendo y nos seguirán venciendo.
El Sr. Clinton no puede
utilizar esas palabras en el mismo sentido que yo, las manipula y tras
su mensaje está mintiendo a la humanidad.
No nos sirve su diseño,
los organismos internacionales se han quedado vacíos también
de contenido, no podemos decidir, ni participar en sus decisiones, deciden
ellos solos sobre lo que nos afecta a todo el planeta, la erosión
de las ideas que se produce ahora en los Balcanes y en cada punto
del planeta nos afecta a todas las personas que pretendemos llevar juntos
la razón y los sentimientos, que pretendemos construir espacios
no violentos, que pretendemos ofrecer ofertas diferentes, como tranquilamente
ofrecen los insumisos, no quieren armas, no quieren tocarlas, no quieren
aprender a usarlas y sin embargo, esa postura tan pacífica, se condena
y encarcela. La paz se condena, la verdadera paz, porque la guerra vence,
tiene sencillamente más fuerza que la razón y los sentimientos.
Con todos los refugiados/as, los excluidos/as vamos muriendo también
lentamente todos y todas. ¡Paremos la guerra! YA.
Encarnación
Garrido Montero, 22-4-99.