Cuando aún no ha pasado la resaca del bombardeo
de un
convoy por la aviación de la OTAN, la agencia
oficial de
noticias yugoslava "Tanjug" ha denunciado que
tres misiles
de la Alianza han impactado contra un campo de
refugiados serbios procedentes de Croacia y Bosnia
en la
ciudad yugoslava de Paracin, a 110 kilómetros
al sur de
Belgrado. Los tres misiles de la OTAN no han causado
víctimas. Poco antes la OTAN había
lamentado el
"dramático" accidente provocado por "un
error" del piloto
del caza F-16 aliado que atacó en Djakovica
(Kosovo) a
un convoy de vehículos civiles ocasionando
la pérdida de
más de 70 vidas civiles. El piloto "creía
que eran
vehículos militares" responsables de haber
incendiado numerosas
casas en la zona.