![]() Activistas retenidos en la frontera francesa. Bolognia, 9 de diciembre de 2000 Anteayer jueves 7 de diciembre, mientras los jefes de la UE se reunían en Niza para decidir nuestro futuro sin escuchar nuestra voz, en la calle muchas voces resonaban reclamando los derechos de ciudadanía para todos/as. El telediario de la noche nos mostró la imagen de los mandatarios firmando unos acuerdos que generaran desigualdad y sufrimiento, pero también nos mostró la fuerza de las movilizaciones contra su Europa capitalista y autoritaria. Una vez mas las calles fueron las verdaderas protagonistas de la cumbre. Frente a las movilizaciones, la otra gran protagonista fue la represión, hasta 45 personas detenidas en Niza por haber participado en las movilizaciones encontrándose algunas aun detenidas. Trenes retenidos que venían con manifestantes desde París, Alemania y Italia impidiendo la entrada de los extranjeros mediante una suspensión del tratado de Schengen. El estado francés les considera "indeseable" por pretender ejercer su legitimo derecho de expresión y manifestación. Esta es la concepción que tienen de libertad y esta es su "carta de derechos". En solidaridad con los/las activistas italianos/as, un grupo de 18 activistas del MRG de Madrid y una compañera de Barcelona decidimos acudir a Ventimiglia, pueblo fronterizo italiano donde se encontraba retenido el tren. Cuando éste partió hacia Roma, decidimos volver a Niza pero la policía decidió hacer extensible a nosotros/as la declaración de personas non-gratas (textualmente "amenaza para el orden publico"), prohibiéndonos la entrada en el país pese a que no se nos acusa de ningún delito. La mañana del viernes 8 nos entrevistamos con el cónsul francés en Ventimiglia, quien se comprometió a permitir la entrada de dos personas en una furgoneta para recoger nuestro equipaje que se encontraba en Niza. Este compromiso no se cumplió y la entrada de los dos compañeros fue impedida por la policía. Ante la actitud represiva y autoritaria del gobierno francés decidimos realizar una acción directa no violenta de protesta. Esa misma tarde a las 19:00h. nos dirigimos, junto con unos 40 compañeros italianos del movimiento Tute Bianche (forma de intervención publica basada en la desobediencia civil), al puesto fronterizo de Ponte de San Ludovico. Allí reclamamos nuestro legitimo derecho a la libertad de movimientos y de manifestación, con el acto simbólico de cruzar de forma totalmente pacifica la frontera adentrándonos unos metros en territorio francés, pese a la prohibición explícita de la policía. Frente a nosotros, los "robocops" franceses formaban con sus cascos, escudos... a nuestra espalda los "robocops" italianos esperaban su turno. Frente a nuestra insistencia y el respaldo de los compañeros se persono el prefecto francés (homologo del delegado del gobierno del estado Español)nos ofreció que pasáramos la frontera bajo compromiso de no ir a Niza sin poder participar en mas manifestaciones escoltados por la policía francesa hasta Marsella. Este súbito cambio de términos demuestra que ellos mismos saben que la prohibición de entrar es una flagrante violación de derechos. Consideramos que tales condiciones son inaceptables y reclamamos el derecho de manifestación y de expresar nuestra opinión en cualquier ciudad, incluida Niza. No es justificable que un país que se considera democrático imponga tal represión. Así mismo reclamamos la libre circulación de todas las personas y de las ideas. Esta Europa que están construyendo no tiene fronteras para el capital pero si para las personas, desde la fosa común en que han convertido el estrecho de Gibraltar hasta el nuevo "telón de acero" que están construyendo en el este, pasando por Ventemiglia. Por todo ello hemos decidido rechazar la oferta del prefecto y continuar exigiendo que se nos permita ejercer nuestro derecho a manifestarnos en Niza. Esta tarde a las17h en Bolognia hemos realizado una acción simbólica delante el consulado francés, en cooperación con compañeros italianos. La acción ha consistido en una concentración durante la que se ha colocado en la puerta una bandera francesa con símbolos ultraderechistas y una baya con alambre de espino simbolizando el campo de concentración en que han convertido Niza este fin de semana, y en el que quieren convertir toda Europa. Durante todos estos días la policía italiana y francesa esta acosándonos con continuos controles, exhibición de armas de fuego, pinchazos de ruedas, velado de material fotográfico, seguimiento continuo y retenciones injustificadas. Denunciamos a las autoridades francesas por violar el derecho de reunión y circulación impidiendo a personas el acudir a una manifestación, y gaseando, golpeando y deteniendo a quien consiga acudir. Denunciamos a las autoridades italianas por su cooperación activa en la represión y violación de derechos fundamentales. Denunciamos a las autoridades españolas por su pasividad y su convivencia con esta situación. Activistas retenidos en la frontera francesa Bolognia, 9 de diciembre de 2000 |