Delitos
por MARUJA TORRES
El País- Octubre 99
Se impone una urgente revisión
del Código Penal, con el fin de evitar sufrimientos morales a cierto
número
de jueces y juezas (cada
día más seguros de su impunidad como para mostrarse al descubierto)
en su
abnegada labor en pro de
la injusticia, el disparate, la mofa, la befa y el absurdo más sangriento.
Propongo
que, a partir de ahora y
por lo menos durante el milenio que viene, no sean considerados como delito,
en
nuestra sociedad, las siguientes
fruslerías:
Violación del hijo
o hija por el padre, cualquiera que sea la edad de los primeros, considerándose
incluso
que, a menor edad de los
hijos mayor prueba de amor se da en la violación practicada por
el padre, en su
ansia de que tengan de todo;
la violación (que pasaría a llamarse "canción de cuna
new age") contemplaría
tanto la penetración
frontal como la sodomización. Queda legalizada la felatio a practicar
con los bebés
desde la cuna: al fin y
al cabo, parece que está legalizada la falacia, y no nos vamos a
cabrear por un par de
letras.
Las mujeres con falda corta,
falda larga, pantalón ceñido, pantalón bombacho y
traje de punto evasé podrán
ser asaltadas sexualmente
en los espacios públicos y privados, y allá ellas. Es más,
podrán ser asaltadas
todas aquellas que tengan
orificios en su cuerpo, las muy putas. Asimismo, la paliza a la propia
esposa o ex
esposa, el apuñalamiento
repetido, el lanzamiento de cónyuge desde lo alto de un edificio,
la persecución
sañuda y el disparo
a bocajarro practicado a la novia esquiva serán declarados deportes
nacionales, con la
su Liga, la su Copa del
King y lo que haga puñetera falta.
De este modo, aquellos jueces
y juezas que, con insistencia y tesón, vienen luchando desde hace
años por
los derechos de violadores,
maltratadores, asesinos de mujeres y escarnecedores de niños podrán
echar los
pelillos a la mar y dedicarse
a lo que verdaderamente les gusta, que sin duda es perseguir a quienes
aporrean escaparates, siempre
que previamente se les haya conseguido catalogar como antifascistas. Los
escaparates son importantes,
dentro de la paz social y familiar generales en cuya defensa se han
encarnizado: los niños
y las mujeres, no.
Vaya mierda de país
que nos está saliendo, amigos.