Lucían las lucecitas de Navidades.. y de repente estalla el escándalo:
los medios de comunicación se hacen eco de la noticia, terrible,
de las mujeres muertas y unas mujeres al grito de "ésto es equivalente
al terrorismo político", tiran de la cuerda y se destapa nuevamente
el
asunto de las Agresiones a las mujeres.
Con fuerza, con ganas, con rabia... nos quedamos indignadas claro,
pero también perplejas. ¿Qué pasa?, siempre
ha habido muertas por agresiones, ya sabemos lo que es la violencia machista..
nos decíamos.
Pero veamos.
El movimiento feminista del que tradicionalmente se reclama la Asamblea
de Mueres, es decir el M.F. de la Coordinadora Estatal de Organizaciones
Feministas, tiene ya mas de 20 y 25 años a sus espaldas. El tema
sale con tal fuerza que parece que es novedoso. Que nada se supiera de
su
anterior existencia. Todo el mundo se rasga las vestiduras, todo el
mundo sabe de qué se esta hablando.. pero casi todo el mundo calla.
Allá por los principios de los 80, finales de los 70 nos empecinamos
en acabar con muchas situaciones discriminatorias, igual no viene mal hacer
un poco de historia.
La despenalización del adulterio fue una de las primeras peleas,
el derecho a una sexualidad satisfactoria, el derecho al divorcio y tantos
más ... Todas llevaban implícito y explícito el asunto
de los malos tratos a las mujeres. En cada una de aquellas campañas,
que duraron sus añitos denunciamos y bien alto que se maltrataba,
que se agredía, que se mataba... Quizá por ser el nuestro
un feminismo muy vinculado a la defensa de una sexualidad libre cargamos
mas las tintas en la violencia sexual, y mas en concreto en la lucha contra
las violaciones: pidiendo sucesivas reformas de códigos penales,
denunciando la violación como LA mayor agresión, sin
que por ello, ya decimos, desconociéramos la existencia de otras.
Pero no sólo. En el año 88 celebramos en Santiago de
Compostela unas jornadas específicas “Contra las Agresiones Machistas",
a las que asistimos unas 3.000 mujeres, en donde analizamos, debatimos
y propusimos cosas para hacer sobre temas tan variados como: el por
qué
de la violencia sexista, qué respuestas dar, los vacíos
legales existentes para combatir las agresiones, el papel de las administraciones
publicas y de las instituciones en el tema del
maltrato, hasta la fecha absolutamente deficiente, el acoso sexual
en los centros de trabajo, las agresiones en la calle y en la familia a
mujeres jóvenes, las agresiones a mujeres que aman a otras mujeres.
Las enseñantes presentaron sus reflexiones sobre una educación
contra la violencia, denunciando a su vez el papel a veces agresor de la
escuela, el sexismo, se presentó el proyecto del libro lila del
cole, se denunciaron las agresiones y maltratos que sufrían las
prostitutas, las mujeres en las cárceles.... Se presionó
y exigió a las instituciones que hicieran algo: la asistencia a
las agredidas debía ser atendida desde éstas, a pesar de
que por aquel entonces casi toda Asamblea contaba en
su seno con una comisión antiagresiones que recibía,
acompañaba, denunciaba etc. a mujeres maltratadas.
Siempre hablamos de que las mujeres morían a mano de sus agresores.
Asistimos a juicios, nos desesperamos ante el miedo a la denuncia, lo comprendimos...
Hicimos pintadas en las casas y los trabajos de agresores, les denunciamos
con nombres y apellidos.... Tomamos pueblos
donde conocíamos asesinatos (Laredo)... Pusimos en marcha talleres
de autodefensa, con gran escándalo por cierto y gran utilidad y
diversión de las mujeres cuando nos dábamos cuenta que
la fuerza del agresor era combatible. Asistimos aquí y allá
a casos trágicos y desesperante inoperatividad de la justicia. Recordad
el asesino y violador de 16 ancianas en Santander. Recortábamos
de los medios de comunicación escrita, cuanta sentencia, cuanta
agresión
aparecía, que por aquel entonces, y gracias a nuestras presiones
sí se hacían eco de estas noticias.
Es por aquellos años que nacen las Asociaciones de Mujeres Separadas
y Divorciadas y las Asociaciones de Asistencia a mujeres maltratadas. Lo
vivimos como un alivio, como un logro, como un avance. Y en cierta medida
dejamos el peso de esta pelea mas en sus manos y retomamos otras cuestiones
pendientes: el derecho al aborto, el reconocimiento de la homosexualidad
femenina, el derecho al trabajo... Diversificamos bastante nuestro trabajo,
sabiendo que otras mujeres estaban dando cierto apoyo a las mujeres maltratadas
y derivábamos a las que acudían a
nosotras a que se pusieran en contacto con ellas, por estar más
especializadas, por contar con recursos financieros y de personal etc.
En nuestra ciudad vivimos así unos años un tanto “relajadas”,
aunque nunca dejamos de ignorar el tema. Les recriminábamos a estas
asociaciones el que no hicieran campañas públicas de denuncia,
y ellas pues algo debían recriminarnos también, lógicamente.
Colaboramos en confecciones de protocolos de asistencia sanitaria de las
víctimas, pero el peso asistencial recayó lógicamente
sobre éllas.
En nosotras se da por ese entonces una gran diversificación
de frentes en los que trabajamos. Al hojear ahora el libro de las ponencias
presentadas a las ultimas Jornadas estatales, vemos que no había
ninguna ponencia sobre maltrato o agresiones. Nos dejamos un poco, limitándonos
a montar talleres de autodefensa para mujeres jóvenes, a derivar
a las asociaciones mencionadas los casos que nos llegaban de agresiones.
No se podía con todo la verdad y los primeros 20 años de
peleas a las espaldas se empezaban a notar.
Después llego Pekín. Vimos que aun desde nuestra afirmación
de "diversificar los trabajos militantes de las mujeres" algunas, particularmente
las Latinoamericanas, sacaban de este encuentro una
cierta línea de trabajo común: "el activismo contra la
violencia domestica", y comprobamos con cierta expectativa, como este objetivo
era compartido en este estado por las mujeres de las Asociaciones de Separadas
y Asistencia a Malos tratos. Desde Miradas animamos a la
campaña "16 días de activismo contra la violencia
a la mujer" en Noviembre-Diciembre 96 impulsada a nivel mundial. Sabíamos
que esto era seguido de cerca por compañeras en nuestra ciudad.
Pero a veces la vida te da sorpresas. Como las lucecitas de estas Navidades.
Y lo que estaba un tanto aparcado, renace con fuerza y vuelve a ponerse
en primer plano.
Nunca olvidamos las agresiones a las mujeres, gracias a las exigencias
y peleas del M.F, se crearon asociaciones, casas de acogida, servicios
etc.
Y ahora nos reencontramos, al pasar de los años, con discursos
y realidades que no conocemos bien unas de otras. Quizá la unidad
hasta ahora se sustentase en lo que hasta ahora fueron nuestros papeles
tradicionales: asistencia y trabajo cotidiano por parte de ellas, denuncia
social y pública por nuestra. Son los papeles donde más y
mejor nos hemos movido. Pero desde esta Navidad la cosa parece haber cambiado.
Nos hemos acercado con la rabia en los estómagos. Con esa rabia
buena, que te hace mover y te hace olvidar roles un tanto encasquillados..
Creemos que lo que quede de aquí en adelante habría que recorrerlo
lo mas juntas posible. Porque siempre dijimos y diremos : NI UNA AGRESIÓN
SIN RESPUESTA. Contra la violencia machista ¿Nos lanzamos?
Pilar. ASAMBLEA DE MUJERES DE CANTABRIA