SOBRE EL DIVORCIO....
Texto extraido de la revista Las Capullanas – Octubre 99
Luego de amplios debates
y una larga lista de invitados que manifestaron sus puntos de vista, la
Comisión de Justicia del Congreso aprobó el día 20
de este mes, la separación de hecho como causal de divorcio por
un periodo de tres años Parece que finalmente, se atenderá
el problema de unas 800 mil personas que estando casadas, ya no viven juntas
pero se encuentran atadas a
un compromiso que sólo
existe en el papel.
Sin embargo, pese al largo camino andado, y a los constantes esfuerzos de información y explicación de motivos que realiza sobre todo el Grupo de Apoyo Pro Divorcio Unilateral (GADU), a favor de la aprobación definitiva del Proyecto - antes de su posible aprobación final -, ésta será estudiada por el presidente de la República, A. Fujimori, quien hará las consultas pertinentes sobre éste, al arzobispo de Lima, monseñor Cipriani.
El divorcio como derecho ciudadano, se dio en 1930. El Perú, país archi católico, fue uno de los primeros de América latina en tener esta ley civil.
En el presente, quienes se oponen a esta propuesta señalan que, primero, los hijos, y mayormente la esposa, quedarían desamparados; y segundo, que el infiel, que abandonó el hogar, no tiene derecho a pedir el divorcio.
Respecto a estos argumentos en contra, estamos de acuerdo con el primero. La alta tasa de paternidad irresponsable es preocupante. Creyentes y no creyentes la practican. Además, este comportamiento, es moldeado por la estructura patriarcal y androcéntrica de nuestra sociedad.
Sobre el segundo argumento,
se abona ideas de quiebra de la unidad familiar. Si no vivimos en
una sociedad esquizofrénica, ¿de que unidad se trata? La
solución no está en "amarrar" al cónyuge irresponsable,
ni propiciar la mala imagen de la mujer minusválida e indefensa,
que sufre, y que sin la presencia del varón caerá en la indigencia.
Consciente o inconscientemente, los defensores de la familia desecha
le dan una imagen de víctima.
Hace algunos días,
en un debate radial entre dos congresistas sobre el tema, una mujer llamó
para opinar que "si el marido se va con la otra, pues que se vaya". Esta
opinión, aunque radical, en el fondo lleva esa cuota esencial de
auto estima que toda persona debe tener.
GRUPO DE APOYO A DIVORICIO UNILATERAL