Sobre el compromiso
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“Lograr la igualdad y
la equidad entre el hombre y la mujer”
situación en ESPAÑA
A nivel Nacional :
LOS DÉFICITS
• El enfoque de género en el desarrollo social significa la necesidad de tener en cuenta de qué forma la pertenencia a uno u otro sexo puede suponer una desventaja en la satisfacción de las necesidades humanas fundamentales, que van más allá de la subsistencia: protección, afecto, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad y libertad.
• En políticas de género son indudables los esfuerzo realizados en las distintas comunidades autónomas, pese a lo cual se evidencian las desigualdades en los distintos espacios de la vida social. Así por ejemplo en el terreno de la educación solo el 32,59% del profesorado son mujeres, aunque el 58,76% de los titulados son mujeres. Estas últimas continúan recibiendo un salario inferior al del hombre de hasta un 30% de diferencia, desempeñando el mismo trabajo y las mismas horas. Así mismo es muy inferior el nº de mujeres que ocupan puestos de responsabilidad en empresas públicas y privadas y siguen siendo minoría las mujeres en la vida política, constituyendo el 28,29% las mujeres en el Congreso y 25,96% en el senado. Unicamente el 12,05% de mujeres ocupa altos cargos en la administración y en cuanto al poder judicial no existe ni una sola magistrada en el Tribunal Supremo, aunque el 55% de los jueces son mujeres.
• Las distintas comunidades autónomas adolecen de guarderías públicas suficientes en relación a las mujeres que las necesitan para ubicar a sus hijos e hijas, repercutiendo esto de forma negativa sobre las mujeres, que son aún las que soportan la mayor parte de la crianza y cuidado de los niños y niñas. Del mismo modo las situaciones de marginalidad son mas severas cualitativa y cuantitativamente que las de los hombres, no ejerciendo los servicios sociales la cobertura necesaria.
• El cuidado informal
de personas dependientes (entre 700.000 y 900.000 según las fuentes)
recae de forma mayoritaria en las mujeres, 83%, con una atención
media de 35 horas semanales. Un 61 % desarrollan esta tarea sin ayuda.
Un 28% llevan más de 10 años ocupándose de
los cuidados. Sólo
el 18,5 desarrolla un trabajo remunerado. Las investigaciones muestran
la carga que la situación de dependencia genera en las cuidadoras
y sus efectos sobre la situación laboral, el estado de salud, el
tiempo de ocio y la vida relacional de estas personas.
• En lo que respecta a la violencia hacia las mujeres, continúa tratándose como un problema privado, siendo insuficientes los medios para la atención a las víctimas y la prevención del delito. En lo que va de año se han cursado 1.650 denuncias mensuales.
• El tráfico de mujeres continua siendo una realidad en la vida española, recibiendo las distintas comunidades autónomas mujeres inmigrantes obligadas a ejercer la prostitución, mientras las redes de traficantes continúan operando impunemente
• Los estereotipos de género se siguen reproduciendo a través de los canales públicos y privados de televisión, visibilizando una imagen de las mujeres que no se ajusta a la realidad y que en muchos casos atenta contra la dignidad de las mujeres
LAS PROPUESTAS
1.- Establecimientos de medidas de acción positiva que complementen la legislación en materia de consecución de logros de igualdad y equidad entre hombres y mujeres, mediante el establecimiento de estrategias de promoción y/o compensación, que vengan a cubrir un déficit individual y colectivo sufrido por las mujeres en cualquier ámbito de la vida social .
2.- Apoyar las estrategias de empoderamiento “género-desarrollo social”.
3.- Aplicación de medidas que eliminen las desigualdades laborales en la percepción de salarios y en la ocupación de puestos de trabajo de inferior categoría, aplicando indicadores de capacidad y no cuestionando el género
4.- Puesta en marcha inmediata de servicios comunitarios que palien la problemática especial de las madres trabajadoras, construyendo mas guarderías públicas con una franja horaria coincidente con las jornadas laborales.
5.- Promoción de la participación de las mujeres en la toma de decisiones, desde la familia, la empresa y el estado.
6.- Establecimiento por comunidades autónomas de centros especializados de atención a dependientes (ancianos, enfermos crónicos).
7.- Establecimiento de canales públicos de atención a las víctimas de delitos en razón del género, articulando un procedimiento de protección, control y seguimiento de cada uno de los casos, y aportando alternativas laborales a la situación de desamparo económico en la que suele quedar la víctima
8.-Articular mecanismos para la erradicación de las redes establecidas de Tráfico de Mujeres, estableciendo canales de reinserción sociolaboral para las víctimas
9.-Utilizar los medios de comunicación como fuerza impulsora en el proceso de participación activa e igualitaria de la mujer en el desarrollo social.
10.- Estudio de la implantación
de nuevas medidas en el ámbito de la legislación laboral
a fin de favorecer la compatibilidad del desarrollo
de la actividad laboral
con la prestación de cuidados a las personas dependientes, siguiendo
la línea iniciada por la ley de conciliación de la vida familiar
y laboral 30/1999 de 5 de noviembre.
11.- Ampliación de la oferta de servicios de apoyo a las cuidadoras informales.
12.- Ampliación del
periodo de estancia en centros de acogida para mujeres maltratadas de forma
que permita estabilizar un punto de partida para la autonomía personal.13.-
Discriminación positiva para las mujeres maltratadas en el acceso
a la vivienda y al empleo.
EN EL PLANO INTERNACIONAL
Los déficits:
La necesidad de implantar
la perspectiva de género en la política de cooperación
española es un hecho reconocido desde todas las instancias que desarrollan
programas de cooperación al desarrollo.Tanto en la Ley de Cooperación
como en el Plan Director se incorpora la
igualdad entre mujeres y
hombres como una de las prioridades transversales de la cooperación
española al desarrollo. Pero la ejecución de este nuevo planteamiento
teórico es aún lenta y necesita de un mayor compromiso por
parte de todos los agentes.
• La mujer, además
de sujeto de derecho que debe ser tenido en cuenta en los planes de igualdad
encaminados a la de erradiación de
la pobreza, es un elemento
fundamental para el desarrollo de los países más empobrecidos.
Desde la SECIPI se han incorporado en los últimos años los
planteamiento y doctrinas del CAD a este respecto.
• En la actualidad la incorporación
de la perspectiva de género a la política de cooperación
española no está acompañada de una evaluación
clara de la situación, y no se analizan convenientemente los
efectos que los programas y proyectos concretos ejecutados mediante la
AOD
tienen sobre el colectivo
de mujeres de la población objeto de la ayuda.
• La AECI ha puesto en marcha una Unidad de Género con el propósito de desarrollar dentro de sus políticas de cooperación la igualdad entre mujeres y hombres. Hasta el momento esta unidad cuenta con una sola persona y no existe suficiente personal en las oficinas técnicas con conocimientos en este campo.
• La formación en género del personal encargado de programar y ejecutar la cooperación española al desarrollo es claramente insuficiente. Para que la igualdad entre mujeres y hombres se convierta en la práctica en una prioridad transversal de la AOD, es necesario involucrar en este proyecto a todas las instancias, evitando convertir a la Unidad de Género de la AECI en un gabinete totalmente desvinculado del resto de los organismos encargados de la cooperación.
• La coordinación e implicación de los distintos organismos implicados en la cooperación al desarrollo y la igualdad entre hombres y mujeres, que incluyen al Ministerios de Asuntos Exteriores y al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, es en la actualidad insuficiente.
Las propuestas:
1.- Que la perspectiva de género está presente de forma transversal en la política de cooperación española, debe suponer una incorporación real en la AOD de la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres, con un presupuesto específico. Así mismo es necesario designar responsables de la puesta en marcha de esta prioridad en los programas y proyectos de cooperación al desarrollo dentro de las instituciones.
2.- Elaborar un plan de trabajo con un presupuesto específico que permita la puesta en práctica de las directrices del CAD asumidas por la SECIPI, así como la designación clara de los responsables de laejecución de dichas directrices
3.- Todos los programas y
proyectos de cooperación española deben contar con indicadores
claros de evaluación, desagregados por sexos, que permitan un conocimiento
claro de la situación. Por otra parte es necesario realizar investigaciones
específicas sobre mujer y desarrollo, teniendo en cuenta aspectos
tales como el papel de la mujer en el desarrollo, la influencia de la pobreza
y el aumento de la desigualdad en la
diferencia entre mujeres
y hombres
4.- Dotar a la Unidad de Género y Desarrollo de la AECI de recursos, tanto personales como presupuestarios, que le permitan realizar una labor eficaz en el asesoramiento, puesta en práctica y evaluación de la perspectiva de género en el marco de la AOD española.
5.- Poner en práctica planes de formación en género del personal encargado de la cooperación española, involucrando a los hombres en la promoción de la igualdad de género en los programas de cooperación.
6.- En la lucha por la erradicación
de la pobreza y el desarrollo de los países, así como en
la promoción de la igualdad entre mujeres y
hombres, es imprescindible
la suma de esfuerzos entre todos los organismos implicados. La descoordinación
entre los distintos agentes no sólo supone un menor impacto de las
políticas desarrolladas, sino que puede restar efectividad a las
acciones.
El texto completo de las ONGs españolas puedes encontrarlo en la web de la Coordinadora: