EL ORIGEN DEL TEJIDO: CECILIA VICUÑA Y LA POÉTICA PRECARIA 

Por Montse Barderi y Anna Pujadas

Comunicación presentada en el 10 Simposium Internacional de la Asociación Internacional de Mujeres Filósofas celebrado en Barcelona del 2 al 5 de octubre del 2002.

Nota de Mujeres en Red. Agradecemos a Montse Barderi y Anna Pujadas su trabajo para descubrirnos a una mujer como Cecilia Vicuña que conecta desde otros aspectos con algo que desde esta red nos resulta fundamental: la comunicación y las diversas perspectivas de la misma.

"Según Cecilia Vicuña la amenaza de la destrucción de la vida en la tierra, nace de la división, todos y todas estamos divididos porque no estamos conectados."

"(...)el tejido no es otra cosa que un texto, como nos indica el origen etimológico de las dos palabras: tejido y texto, que los dos derivan del vocablo latín texere. Además en Quechua se utiliza la misma palabra para referirse a hilo y para referirse a lenguaje."
 
Cecilia Vicuña es poeta, directora de cortometrajes, artista preformativa, pintora y escultora. Cecilia Vicuña nació el 1948 en Santiago de Chile. El asesinato de Allende por parte de Pinochet la sorprendió en Londres y desde entonces vive exiliada en Nueva York.

Hablaremos rapidamente del concepto de semilla, arte precario y pérdida de la tradición

Vicuña dice "mi trabajo es el de la germinación. Las semillas están involucradas en el tejido, es un tejido de semillas. El tejido vital de la tierra está amenazado por la destrucción de la biodiversidad. Todas las semillas locales están en peligro de extinción. Semillas que han tardado miles de millones de años en adaptarse al lugar están desapareciendo día a día. Aquello importante es la relación de la semilla con el lugar y el lugar con la semilla, una interacción, con un cambio permanente que conforma la vida, puesto que la vida es transformación".

Cecilia Vicuña es la gestora del arte precario, término que está relacionado con lo frágil, inseguro y escaso pero también está relacionado con la plegaria. Sus comentaristas no tienen en cuenta que "precario" proviene del latín "precarium" que tiene la misma raíz etimológica que "precatio" que quiere decir plegaria.

Vicuña se halla delante de la pérdida de una tradición, una tradición que Arendt entiende como la ruptura del pensamiento tradicional y la experiencia contemporánea y que Vicuña simboliza a través de un antiguo instrumento de comunicación originario de Los Andes que se llama QUIPU.

El QUIPU fue el método comunicativo con el que los Incas consolidaron su territorio hacia todas las direcciones. Los mensajes se podían transportar por corredores y permitían saber exactamente a los gobernadores saber exactamente las condiciones económicas y prever catástrofes como el hambre y las malas cosechas. Es un método de comunicación de tiras de nudos multicolores. Todo en él tiene un significado: la longitud, los nudos, los colores. A pesar de no ser un método de escritura servía de recordatorio, mensajes, escritura de leyes y albergaba el destino de los territorios conquistados.

Pizarro en 1532 conquistó Perú, consideró los QUIPUS trabajos del diablo, prácticas paganas y los destruyó juntamente con la civilización inca.
 
 Vicuña elabora entre otras cosas, QUIPUS, no puede heredar ni una tradición, ni un testamento que como dice Fina Birulés "seleccione y nombre, transmita y preserve e indique donde están los tesoros y cual es su valor. No hay continuidad legada en el tiempo y, por tanto, ni pasado ni presente, sólo un sempiterno cambio". Definiré este sempiterno cambio en palabras de la propia Vicuña:
"aquello que está en proceso de aparecer y desaparecer y que se va sin patrón fijo que lo mantenga... Cosas que se van pero que están quedándose porque están en proceso de transformación".

Esta idea de irse quedándose porque está en proceso de transformación nos parece muy interesante vinculada con la tradición que no puede heredcar de una manera lineal (se han ido pero se mantienen transformadas). Vicuña no puede heredar la tradición de una manera lineal pero recibe el ritmo, la forma y el compás -así es como ella define la cultura - de su madre, de su abuela a través del antiguo lenguaje andino llamado Quechua que le llega por tradición oral.

QUIPU

A partir de aquí se puede situar, si no justo detrás para continuar la tradición, si delante para seguirla tejiendo a pesar de la rotura de la trama y el urdimbre. En este caso, cogiendo la misma idea que Fina Birulés elabora para comentar a Arendt, la ruptura repentina del genocidio cultural del pueblo Inca se puede vivir más allá del mero lamento cultural y también ofrece la posibilidad de mirar el pasado con ojos nuevos: Cecilia Vicuña dispone de mucho material en sucio y, al mismo tiempo, no tiene prescripciones que le indiquen cómo ha de operar necesariamente con este pasado.

El tejido también se va quedándose porque en él la trama y el urdimbre en el momento que se encuentran se alejan.

La trama son los hilos que en un tejido tienen dirección horizontal. La urdimbre son los hilos que en un tejido tienen dirección vertical. Horizontal y vertical, sostenidas por una línea que les hace de horizonte se encuentrn, se curzan y de este encuentro surge alguna cosa.

El tejido es la metáfora del nacimiento, de hecho dicen que el tejido posiblemente lo inventaron las mujeres construyendo cunas imitando los nidos de los pájaros. Por ello, como muy bien ha dicho Montse Barderi, tejido y vida, tejido y semilla están unidos en el pensamiento y la obra de Cecilia Vicuña.

Según Cecilia Vicuña la amenaza de la destrucción de la vida en la tierra, nace de la división, todos y todas estamos divididos porque no estamos conectados. Cecilia Vicuña teje y cuando lo hace vuelve a conectar trama y urdimbre, y haciendo esto genera, es decir, da a luz.

Utilizo esta metáfora porque en el antiguo lenguaje de los Andes en Quechua, tejer quiere decir iluminar, palabra que en religión significa conocer la verdad. Podemos concer la verdad, la verdad está escrita nos dice Cecilia Vicuña: está escrita en el tejido pues el tejido no es otra cosa que un texto, como nos indica el origen etimológico de las dos palabras: tejido y texto, que los dos derivan del vocablo latín texere. Además en Quechua se utiliza la misma palabra para referirse a hilo y para referirse a lenguaje.

El tejido es un texto que nos habla en un lenguaje de conexión con el cual hemos perdido, la única manera que tenemos de recuperar estos jeroglíficos, dice Cecilia Vicuña, es establecer de nuevo las conexiones a través, en parte de nuestra propia intervención, en parte de nuestra investigación y en parte siguiendo el eco de una memoria.

Esto último es o que intenta Cecilia Vicuña con sus objetos precarios, objetos que vienen del pasado, que han sido alguna cosa y que dejaran de ser para convertirse en otra. Los objetos precarios son como nosotras, están enu nestado de transformación al cual han llegado desde algún lugar que ya no está y con el cual probamos de tejer nuestra identidad. Religamos (y cuando digo esta palabra claramente pienso en la idea de religión) como religare. Recordar es esto, re-conectar, es musicar con el corazón.

En esta intervención hemos eludido explícitamente el universo cultural que nos es propio, rehuyendo conexiones con Hegel, Galileo o tantas otras posibles, par dejarnos huerfanas de algunos símbolos y poder comprender mejor el pensamiento y la obra de Cecilia Vicuña.
 
 

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