CASTIGO POR DECIRLES NO, A LOS PRECUSORES DEL "NO"
La Concertación sufre paranoia dictatorial grave, sostiene un estado
de derecho que parte presumiendo culpables de delitos terroristas a quienes
han mostrado desacuerdo con sus políticas, arrastra por décadas
procesos antiterroristas abiertos, acusa falsamente a ex presos políticos
y así castiga las vidas de la gente que se atrevió a decirles
que "NO"
¡A ellos!: Los precursores del "Vamos a
decir que NO" el año 1989.
A Flora Pavez Tobar, como a muchas y muchos, la Alegría que decían que venía, ni siquiera la rozó y, ciertamente, dice más de esta "Democracia" que de Flora, el que ella, que fue detenida en dictadura, sea presa política en "democracia". Es decir presa política no reconocida como tal, pero "¡Dime de algún gobierno que reconozca a sus presos políticos!", desafía el abogado de derechos humanos de FASIC, Fundación de Iglesias Cristianas, Alberto Espinoza Pino.
Está claro, esta demosgracia hace lo que cualquiera de estas falacias, por eso a esta presa política chilena en un gobierno "femenino", no le han prestado ayuda médica ante malestares de salud, la han allanado y hasta han taladrado las paredes de su celda "para ver si planeo alguna escapatoria o escondo algo, no sé ", declara Flora, molesta.
Ella es presa política por segunda vez por culpa de un proceso del año 92 (¡de hace 15 años!), y aún no sale de su asombro por la manera en que la detuvieron, totalmente fuera de contexto: "4 autos y 12 hombres para mí sola en San Vicente de Tagua Tagua (su pueblo en la 4ª región), que me esposaron y me metieron violentamente a uno de los autos sin explicarme absolutamente nada, me llevaron a Santiago, al Cuartel de Investigaciones de Chile, departamento 5º en Borgoño, no me informaron nada nuevamente, y recién al otro día, esposada y con grilletes, en la Fiscalía 4ª me dijeron que era por los procesos del 92".
"NOS SIGUEN CASTIGANDO"
Flora se encuentra actualmente en el SEAS, Sección Especial de Alta Seguridad
de la Cárcel de Mujeres donde conversamos con ella hasta que las gendarmes
nos echaron. Hablamos de su vida y hasta nos reímos, compartimos relatos
y la esperanza de que salga pronto.
"Luchamos por un Chile distinto", relató "y nos siguen castigando porque tuvimos la rebeldía de luchar por eso. Soy de las mujeres de los años 80, que a diferencia de las que hoy están en el poder, continuamos buscando un Chile justo. Los que están ahora en La Moneda, en el Parlamento, en los Ministerios, son los mismos que en el gobierno de la Unidad Popular apoyaron el golpe. Cuando yo vi que quedaba inconclusa esa lucha, que todos empezaron a irse pa' la casa, yo no podía y no quería hacer lo mismo. En verdad, nada había cambiado, era sólo maquillaje, y eso lo sabíamos todos, y yo no iba a autoengañarme con lo de La Alegría que ya venía Me tomaron en el 92 y estuve con otros compañeros 42 días en huelga de hambre, cumplí 5 años y medio adentro, y me parece suficiente. Ahora quería hacer trabajo social en poblaciones, talleres y organizaciones de mejoramiento de la calidad de vida, trabajar, mantenerme, desarrollar mi relación de pareja, pero estoy acá, por algo de hace 15 años"
El abogado de FASIC, explica -aunque para ser sincera, esta comunicadora no entiende y no es que él no sea claro o mis neuronas no me acompañen, sino que los paradigmas legales me indigestan- que Flora a pesar de haber estado 5 años y medio tras las rejas y otros 8 años y medio firmando en la Fiscalía, legalmente "no ha cumplido condena aún". "Ella tiene 3 penas, pero es una gran injusticia que esté en la cárcel de nuevo, porque resulta que en Chile, en los años 90, se arbitraron medidas para que no hubiera presos políticos. Además estamos hablando de una mujer reinsertada, con una vida de trabajo y esfuerzo".
En Gendarmería de Chile, cuyo lema es "Vigilar, atender, rehabilitar" (como si Harboe, subsecretario del interior hubiera sido el filósofo fundador de esa institución) dicen de Flora, tiene una causa por "Delitos, daño y lesiones graves" que ingresó el 4 septiembre y que su condena actual serían 3 años y un día, más uno, más 541 días. O sea, 4 años 1 mes y 25 días aproximadamente, que si los sumamos a los 5 años y medio en la cárcel y a los 8 y medio firmando, nos dan más de 18 años ¡Y ya no queremos contar más las injusticias y falacias de estas democracias tan desgraciadas!
¿CÓMO ES
FLORA?
Una mujer pequeña, pero fuerte, clara en sus planteamientos, sencilla
y afectuosa, que sonríe bastante, incluso ahora. Cuenta que desde sus
18 a sus 29 años, hizo "trabajo social", de ese que se suele
hacer por el placer de empujar a un mundo que no quiere avanzar solo. Era trabajo
y vida comunitaria, talleres, juegos con los niños y niñas, reflexiones
grupales, ollas comunes, con organizaciones de allegados, con mujeres y sus
hijos e hijas, en poblaciones populares. Eran los años 80 que bullían
de represión, pero también de fuerzas para haber cambiado esto
que tenemos ahora
A los 14 años, en
el 77, se dijo: "No voy a ser una mujer más"
Quería decir, explica, que su imagen de los hombres, de cómo trataban
y se portaban con las mujeres, no era de las mejores, entonces ser una de ellas,
sin educación, sin autonomía, con una chorrera de hijos que nacían
tan pobres como ellas, metida en la casa, no era lo que buscaba vivir.
En su pueblo no había Enseñanza Media, para proseguir estudios
luego de la básica, si quería ir a la Media, debería haberse
desplazado todos los días a otra ciudad y no había plata para
eso en su familia con un sueldo de obrero, una madre que se dedicaba al trabajo
impago de la casa, y varios hijos e hijas además de ella. Por eso a los
15 años, emigró a Santiago donde ya se encontraba su hermana mayor,
y buscó trabajo "en lo que fuera". Y lo que fuera, ya se sabe,
para las mujeres pobres en Chile como en toda Latinoamérica, es un abanico
estrecho, así es que comenzó a trabajar como empleada doméstica
y también en talleres de costura. Gracias a su salario, retomó
sus estudios medios en un Liceo nocturno y años más tarde aprendió
digitación en computación.
Así, le llevó la contra, una vez más, a su padre y a todos los padres que a menudo dijeron: "¡Y pa' qué va a estudiar!" -¡Y pa' que va estudiar, si es linda!, ¡y pa' qué va a estudiar, si se va a casar!, ¡y pa' que va estudiar, la suelta!-
Además tampoco, en ese tiempo aceptó casarse ni tuvo hijos, porque fue lo que eligió junto con su postura política. "No porque no tuviera ganas, sino porque tenía más ganas todavía de hacer otras cosas, y no me veía arrastrando hijos o hijas en ese torbellino que era mi vida, una vida que en todo caso, me gustaba y asumía como mi proyecto social y político" ¿Han notado, que a veces los hombres se van a las guerrillas, a la revolución o lo que sea, y dejan hijos regados? Bueno, ella no quiso hacer eso.
TORTURAS Y ABUSOS EN "DEMOCRACIA"
En el año 89, a los 26 años, el 8 de marzo, Flora cayó
detenida haciendo rayados en la calle. Tres años después, en 1992,
fue torturada y abusada. Esto, ya en supuesta democracia, con Aylwin, aquel
ex golpista que lloró por la tele cuando reconoció las violaciones
a los derechos humanos
En la comisaría Las Tranqueras del barrio San Pablo, en Santiago, uno
de los carabineros de civil que la torturaban le gritó: "¿Te
acordai' de mí? ¿Te acordai' de cuando caíste el 89? ¡Te
dije que te iba a costar caro!". Flora en realidad ni se acordaba, pero
ellos sí. Y vendada, esposada, desnuda, amarrada de pies y manos, puesta
en la parrilla eléctrica, abusada sexualmente, "manoseada, humillada",
como todas las mujeres que son doblemente vejadas por el sólo hecho de
ser mujeres, vio violados sus derechos humanos una vez más, tanto o más
de lo que habían sido violados en dictadura.
También en esa ocasión, los torturadores le echaban en cara que
no se hubiera casado ni tuviera marido: "Que si hubiera tenido hijos y
hombre, no habría andado hueveando, como ellos decían. Así
es que yo me inventé un pololo para que me dejaran tranquila de una vez",
explica Flora.
Bajo torturas reconoció ser integrante del Movimiento Juvenil Lautaro,
y quedó presa por 5 años y medio. El proceso en algún momento
de su latigudo desarrollo, llegó a fojas 0 por falta de pruebas y porque
no hubo ni siquiera reconocimiento de testigos, pero, "misteriosamente,
volvieron a abrirlo, y quedé firmando, hasta el 3 de septiembre recién
pasado en que llegaron con todo su circo a buscarme a mi pueblo, y me sacaron
de allí, delante de todos mis vecinos, mostrándome como si fuera
alguien muy peligrosa".
IMPRESENTABLES
En los últimos años, Flora, ahora en pareja con Jorge, también
ex preso político de la "democracia", consiguió una
vivienda propia, y si bien, ella y su pareja, por sus antecedentes políticos
carcelarios, no han podido elegir los trabajos asalariados que han encontrado
(¿pero quién puede hacer eso en el $hile neoliberal?) igual han
trabajado para mantenerse y pagar un subsidio habitacional, como temporeros
en la fruta, y ella además como empleada doméstica. Jamás
han podido acceder a atención en salud más que como indigentes,
ni a algún beneficio de los que tienen los ex pres@s polític@s
y exonerados de la dictadura.
Para ellos y ellas, nada,
sólo más persecución, lo que parece, otra estrategia concertacionista
para mostrar su complacencia a los dueños de $hile y también una
manera de minimizar la impunidad, comparando a personas actuantes a partir de
sus ideas con agentes de un Estado dictatorial, el de Pinochet, que cometió
crímenes contra la humanidad.
El último año, habiendo descripciones atroces de procedimientos
de exterminio a las víctimas y habiéndose probado la participación
directa de criminales procesados como Freddy Enrique Ruz Bunger, Carlos Arturo
Madrid Hayden, Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla y Sergio
Antonio Díaz López, en el caso del detenido desaparecido Juan
Luis Rivera Matus, la sala Penal de la Corte Suprema resolvió anular
la sentencia que los había condenado a 10 años de presidio mayor
por una de 3 años de presidio menor en su grado medio para Ruz Bunger
y Madrid Hayden (con remisión condicional) y de 4 años de presidio
menor en su grado mínimo a Díaz López con libertad vigilada,
lo mismo que a Corbalán Castilla. En el caso de la desaparición
de Luis Vidal Riquelme y los homicidios calificados de Cesáreo Soto y
Rubén Acevedo, la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema aplicó
prescripción por tres votos contra dos y absolvió al criminal
condenado por sus muertes, José Basilio Muñoz*
Es decir, los mayores criminales, torturadores y violadores, con penas de 3
años y en definitiva sueltos, mientras Flora está encerrada habiendo
cumplido ya 5 años y medio adentro y otros 8 y medio fuera de la cárcel:
¡Esta democracia es un desgracia!, como decimos las feministas autónomas
desde los 90, sí, y además ¡impresentable!
Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Feministas Autónomas
memoriafeminista2004@yahoo.es
feministautonoma.blogspot.com
*Juan Luis Rivera Matus, Electricista, ex dirigente sindical de Chilectra y
militante del PC, detenido el 6 de noviembre de 1975. Luis Vidal Riquelme, detenido
desaparecido que iba en la misma patrulla militar con Cesáreo Soto González
y Rubén Acevedo Gutiérrez, cuyos cuerpos fueron encontrados en
los días posteriores al golpe del 73 en el río Loncomilla.