Pero a mí, me interesan los verdaderos femicidios y me preocupa la negación
de este Crimen contra la Humanidad, ahora, en un nuevo estilo manipulador concertacionista,
denominando "Femicidio político" a los resultados de su mal
gobierno que ha sido y es machista, racista y neoliberal.
Nacer mujer es un riesgo, sí, pero no una condición que asegure
conciencia política como mujer, y esta última afirmación,
no es sólo una muestra de nula autocrítica, sino que atenta contra
las verdaderas mujeres muertas por femicidio y también contra las activistas
feministas que rechazamos la Violencia hacia las Mujeres. Niega, banaliza, abusa
del concepto, nuevamente.
PLACERES TESTICULARES Y OTRAS YERBAS
Los medios masivos $hilenos que son como uno solo: de unos pocos dueños,
uniformados y amantes de la farándula, se encargaron, en poco tiempo
de reducir el concepto femicidio y reciclarlo como acompañamiento de
algunas de sus reales obsesiones: el combate a la delincuencia, los dramas humanos,
las sectas (que da trabajo a unos "expertos" capacitados por el cine
yanqui de terror), y el fútbol.
El combate a la delincuencia porque les toca su propiedad, rompe sus rejas y
burla sus sistemas de seguridad.
Los dramas humanos en que una comunicadora con cara de circunstancias hace hablar
a una madre con un hijo enfermo que no puede operarse por pobre, porque es como
el diezmo en la Iglesia: redime a los ricos que pueden ser ricos porque hay
pobres.
Las sectas, porque así desprestigian a quien sea que se organice. Y el
fútbol, bueno, ya se sabe que es el placer testicular por antonomasia,
y además, un gran negocio.
Así, el concepto de "femicidio" totalmente vaciado es el acompañante
ideal de matinales y noticieros.
La estrategia es burda, pero logra desteñir el concepto de contenidos
políticos feministas y fragmentarlo del fenómeno de la Violencia
contra las Mujeres que es el que realmente descansa a la base de cualquier femicidio
y que constituye una política patriarcal sistemática de control
y dominio sobre las mujeres, sus ideas, sus rebeldías, sus resistencias,
sus autonomías.
No reconocen que prostitutas asesinadas por prostituyentes o cafiches, que mujeres
en el tráfico de mafias masculinas, que mujeres abusadas y asesinadas
por extraños, que lesbianas asesinadas por ser lesbianas, son femicidios
también. No reconocen que la prohibición de abortar y la flexibilidad
laboral que nos arrebata cualquier derecho laboral, son Violencia estructural
contra las mujeres.
RESULTADOS ESOTÉRICOS
Ahora el gobierno maniobra el concepto para minimizar el impacto de sus responsabilidades
y contrarrestar la guerra hipócrita de la derecha, que saca a los pobres
a colación cada vez que ve provecho desalojante en ello.
Las mujeres y niñas asesinadas por femicidas no son culpables de haber sido asesinadas, pero la Concertación y su representante máxima en el Gobierno hoy, digamos que, esotéricamente hablando, sí: sufre las consecuencias de aquella ley energética de que todo lo malo se te devuelve.
¿Qué es lo malo? ¡Son 17 años (igual que los de
dictadura) es mucho!...
Pero a modo de ejemplos, ¿Derechos Humanos y Justicia?: además
de no hacer justicia, y por nombrar un hecho solamente, haber engañado
a la gente de Londres 38 y querer montar una maquinaria de negación de
las violaciones a los derechos humanos en esa antigua dependencia de torturas.
¿En jóvenes y sus movimientos sociales? Detenciones ilegales de
okupas, hostigamientos constantes, comisiones demagógicas para acallar
el movimiento secundario.
¿Pueblos originarios?: persecución, torturas, detenciones ilegales
y prisión política a l@s mapuche en esta supuesta democracia plena.
¿Pobladores? Pregúntenle a l@s deudores habitacionales, a las
mujeres que tienen que arreglárselas con las casas chubi sin puertas
y a l@s poblador@s que cada invierno se inundan igual que el anterior.
¿Mujeres? ¡Uf! Colapso de los Juzgados de Familias y Fiscalías,
ordenes de alejamiento que se niegan con dictámenes de visitas paternas,
femicidios en que las víctimas hicieron todo lo que había que
hacer, legalmente, y el estado no las protegió, uso y abuso de los femicidios
por sus candidatos políticos (la lista es larguísima)
Y la guinda de la torta: ¡Toque de queda!
Sí, como dice Sandra Lidid*, Toque de queda de la Concertación
para las poblaciones, como en plena dictadura ochentera, pero soterrado.
En la semana, filas que dan vuelta a la manzana, de trabajadores y trabajadoras
que quieren volver a su casa luego del trabajo, pero que se demoran hasta 4
horas más que antes del brillante sistema ideado impuesto por Lagos,
porque como máximo hay dos recorridos hacia cada población periférica.
Y los fines de semana: todas y todos encerrados en la casa, viendo tele -lo
que asegura un pueblo idiotizado- porque hay todavía menos buses que
en la semana.
¿Fue a propósito, no? ¿Una táctica más de
inmovilización social?
Bueno, en definitiva, no es "femicidio político", si no "esoteria política": todo lo que han hecho se les devuelve, luego de 17 agotadores años con tres hombres y una mujer en las presidencias, todos hechos del mismo barro concertacionista.
Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Feministas Autónomas
*"El toque de queda de la Concertación", Sandra Lidid, página
web Piel de Leopardo, http://www.pieldeleopardo.com/modules.php?name=News&file=article&sid=3936