Periódico La Revuelta; Valparaíso, 24 de octubre 1903.
"La Ley.
"La ley es el prejuicio mas arraigado,
y a la vez mas dañino que existe entre los hombres."
Es creencia general que sin leyes la Sociedad no podría existir. De la bondad de las leyes y de su estricto cumplimiento, se hace depender su bienestar se llegará a admitir en ciertos momentos que las leyes pueden y aun deben ni puedan anularse. La labor primera de las asociaciones sean estas amplias o restringidas, es darse leyes. No se considera constituida una sociedad hasta cuando han sido aprobadas sus leyes y nombrados los correspondientes ejecutores Sociedad y Ley son cosas indispensablemente coexistentes; no puede existir la una sin la otra. La Sociedad hace la Ley; la Ley sostiene la Sociedad. La Ley llega a ser la Sociedad. Este es hoy el prejuicio fundamental que rige a los hombres.
Sin embargo, la Ley ha sido, es y será siempre la negación de la Sociedad. En recto sentido, Sociedad es todo agrupamiento voluntario de un indeterminado número de individuos que se han unido para la consecución de un fin dado. Por consecuencia la cooperación voluntaria debe ser el principio fundamental, único de toda Sociedad. Las necesidades, no los mandatos, son los estímulos que deben reunir y agrupar a los individuos, y las ventajas que el agrupamiento reporte, los lazos que los estrechen y fortlezcan. Nada de cláusulas impositivas, nada de reglas penales, nada de leyes que cuando no niegan al menos desvirtúan el hermoso principio de asociación, haciendo aparecer como forzado lo que debería ser siempre esencialmente voluntario. Sol mediante el conjunto homogéneo, un agregado voluntario, puede formarse un todo compacto, una sociedad."