Anarquismo: una problema con las palabras.

Daniel Guerin: http://flag.blackned.net/liberty/guerin-anarchism1-1.html

De dónde vienen las palabras "Anarquismo" y "Libertario"

Del capítulo 1, parte 1 del Libro Anarquismo de Daniel Guerin.

La palabra Anarquía es tan antigua como el mundo. Deriva de las antiguas palabras griegas, "an" y "arkhe" que significan algo como ausencia de autoridad o gobierno. Durante cientos de años la conjetura de que el hombre no puede sobrevivir sin la una o sin el otro ha sido aceptada, por lo tanto el término anarquía ha tenido un sentido negativo, como sinónimo de desorden, caos y desorganización.

Pierre Joseph Proudhon fue famoso por sus sarcasmos (por ejemplo "la propiedad es un robo") e hizo suya la palabra anarquía; en el contexto de escandalizar tanto como fuera posible, tuvo este diálogo con un "inculto".

" Tú eres un republicano."

" Republicano, sí; aunque eso no significa nada. Res publica es "el Estado". Por lo tanto los Reyes también son republicanos."

" ¡Ah!, bueno, entonces ¿eres un demócrata?"

" No"

" ¿Cómo? ¿Quizás eres un partidario de la monarquía?"

" No"

" Entonces, ¿un constitucionalista?"

" Ni Dios lo quiera"

" ¿Eres un aristócrata?"

" No precisamente"

" ¿Quieres una forma de gobierno mixta?"

" Nada de eso"

" Entonces ¿qué eres?"

" Un anarquista"

Proudhon aveces se permitía la licencia de escribir anarquía como "an-arquía" para despistar a sus adversarios, porque él no entendía estos términos como desorden. Como veremos, a pesar de las apariencias, era más constructivo que destructivo. Culpaba al gobierno por el desorden y creía que solo una sociedad sin gobierno podría restituir el orden natural y la armonía social. Argumentaba que el lenguaje no tenía otros términos así es que prefería devolverle a la palabra anarquía su sentido etimológico original. Aunque paradójica y obstinadamente, en el fervor de la polémica, también utilizó la palabra anarquía en un sentido peyorativo, como desorden, generando confusión. Mijail Bakunin, su discípulo lo secundó también en este sentido.

Proudhon y Bakunin llevaron esto aún mas lejos, jugando con la confusión que se generaba con esto dos significados opuestos: para ellos la anarquía era el más colosal desorden, la más completa desorganización de la sociedad, que daría paso a un gigantesco cambio revolucionario que traería la construcción de un nuevo orden, estable y racional, sobre la base de la libertad y la solidaridad. Los seguidores de estos dos padres del anarquismo dudaron en usar una palabra tan infamemente flexible, que transmitía una idea negativa a los no iniciados, y llevaba a la ambigüedad. El mismo Proudhon, al final de su vida, se volvió más cauteloso y se contentaba con llamarse a sí mismo "federalista". Sus descendientes pequeño-burgueses prefirieron el término "mutualismo" antes que "anarquismo" y la línea socialista adoptó el término "colectivismo", que luego sería reemplazado por el de "comunismo". A fines del siglo (XIX) en Francia, Sebastien Faure, rescató, como título de un periódico, una palabra que había dicho en 1856 Joseph Dejacque: El Libertario. Hoy en día el término "anarquismo" es intercambiable por el de "libertario".

Muchos de estos términos tienen aún una desventaja más grande: no expresan las características básicas de la doctrina que intentan describir. El anarquismo es en la práctica un sinónimo de socialismo. El anarquista es en principio un socialista que persigue la abolición de la explotación del hombre por el hombre. El anarquismo es solo una de las vertientes del pensamiento socialista, una corriente a cuyos partidarios les interesa la libertad y persiguen abolir el Estado.

Adolph Fischer, uno de los mártires de Chicago, afirmaba que "todo anarquista es un socialista, pero no todo socialista es necesariamente un anarquista."

Algunos anarquistas se consideran a sí mismos como los más perfectos y cabales socialistas pero han hecho suya - o han permitido que otros se la cuelguen - una etiqueta que también se les atribuye a los terroristas. Esto ha originado que muchas veces se les confunda con algún tipo de "infiltrado" en la familia socialista; lo cual ha llevado a una sarta de equivocaciones y discusiones -en general sin ningún destino-. Algunos anarquistas contemporáneos han intentado aclarar esta confusión adoptando un término más explícito: se alinean en el socialismo o comunismo libertario.