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UN POCO DE HISTORIA
La noviolencia y como parte de ella la desobediencia
civil no son una actitud política nueva. Muchos filósofos
han argumentado a lo largo de la historia la desobediencia civil,
entre ellos David Hume o Habermas, Erich Fromm, además del
propio Sócrates o Platón.
Desde la antigüedad ha sido defendida y utilizada
frente a la tiranía y la opresión o contra las leyes
y normas que legitiman cualquier tipo de poder abusivo. Podría
calificarse como el primer pensador de la desobediencia civil de
la historia a Sócrates al afirmar que no es preciso obedecer
las leyes contrarias a la conciencia individual. Los primitivos
cristianos practicaron, hasta llegar al martirio, la desobediencia
civil, a pesar de que, una vez encaramados en el poder, hicieron
de la obediencia su principal arma, lo que, curiosamente, les hizo
pasar de la condición de oprimidos a la de opresores.
Francisco de Vitoria, en el siglo XVI fue también
precursor de la desobediencia civil y la objeción de conciencia
al afirmar que "si el súbdito está convencido de la
injusticia de la guerra no debe servir en ella, aunque lo mande
el Príncipe".
Pero no será hasta el siglo XVIII cuando se
"inventa" el término de desobediencia civil, gracias a la
obra del norteamericano David Thoreau en su obra "Sobre la Desobediencia
Civil". Originariamente aplicaba esta definición a un hecho
concreto: la negativa a pagar impuestos federales para sufragar
la guerra contra México al considerarla injusta. Para Thoreau,
cuya valiente actitud le valió persecución y cárcel,
"servir a una causa injusta significa convertirse en agentes de
la injusticia". Es en este siglo cuando se hace doctrina también
del derecho de resistencia al tirano. Estas tésis serán
la base de la Desobediencia Civil, aplicada en la resistencia pasiva,
que fue el eje de acción de Gandhi.
Otros ejemplos tempranos de desobediencia civil los
encontramos por ejemplo en Hungría a mediados del siglo XIX.
Negándose, entre otras acciones, a pagar impuestos o a enrolarse
en el ejército, la resistencia noviolenta a cumplir las imposiciones
de la ley austríaca que anulaba la Constitución húngara
de 1847 consiguió la restitución de su Constitución.
En Finlandia la resistencia civil contra la dominación rusa
de Nicolás III iniciada en 1898, muy bien expresada en el
movimiento de prófugos, culmina en 1905 con una huelga obrera
que termina por arrancar los derechos finlandeses abolidos por el
zar.
Con Ghandi, fuertemente influido por Leon Tolstoi
y por el propio Thoreau, la desobediencia civil toma cuerpo en la
Satyagraha, que es como los hindúes definen la no cooperación
pacífica con las autoridades británicas e inician
una desobediencia sistemática a todas las leyes que lesionaban
sus intereses. La campaña más destacada fue la de
la Sal en 1906 que duró un año y durante la cual fueron
encarcelados 100.000 hindus.
La campaña para conseguir el sugragio de las
mujeres en Gran Bretaña, también a principios del
siglo XX, incluyó un gran variedad de tácticas noviolentas,
como boicoteos, no cooperación, destrucción de la
propiedad limitada, desobediencia civil, demostraciones y marchas
de seguimiento masivo. Aunque tristemente algunas líderes
rompieron con el movimiento pacifista de mujeres y acabaron canjeando
el derecho natural al voto femenino por la colaboración en
la industria armamentística, imprescindible para el gobierno
de Gran Bretaña durante la Gran Guerra.
La huelga general alemana en marzo de 1920 contra
el golpe militar del general Von Luttwitz para llevar al poder al
político Kapp forzó la dimisión de éste
y su huída a Suecia. Del mismo modo la no cooperación
con el golpe de los generales de 1961 y el Estado de Sitio en Argel
impidió su triunfo en pocos días.
El movimiento sindicalista en los Estados Unidos
ha empleado la noviolencia masiva también con eficacia en
muchas ocasiones, tales como las confrontaciones de los Trabajadores
Industriales del Mundo (IWW), las huelgas de ocupación en
las plantas de autos entre 1935 y 1937 del Congreso de Organizaciones
Industriales (CIO), y los boicoteos de uvas y lechuga de los trabajadores
Unidos del Campo (UFW).
En 1944 también la huelga y la no cooperación
condujeron a la caída del dictador Martínez en El
Salvador. Entre 1943 y 1944 la combinación de formas noviolentas
(medidas simbólicas y huelgas principalmente) y sabotaje
industrial contra la ocupación nazi o la no cooperación
con la detención de personas judías (sólo un
5% fueron finalmente detenidas) convirtieron a Dinamarca en otro
ejemplo histórico de resistencia noviolenta contra una invasión.
También en Noruega una tela de araña formada por el
boicot de la sociedad civil, profesorado, iglesias, prensa, etc,
impidió la penetración ideológica del nazismo
en 1942.La noviolencia fue el factor decisivo para crear la unidad
de la población que hizo posible la expulsión final
del ejército alemán. Y más allá de la
victoria militar, la resistencia noviolenta creo a los nazis toda
clase de dificultades para el ejercicio de un poder real en los
países ocupados.
En 1968 la oposición noviolenta a la guerra
del Vietnam junto con la evidencia de lo que pasaba allí
generó una presión social que contribuyó decididamente
a terminar con la intervención norteamericana. Una de las
mejores instantáneas de esta movilización popular
sucede en 1969, cuando la “marcha de la muerte” culmina con una
ocupación masiva de los jardines de la Casa Blanca desafiando
al despliegue policial y llamando a la deserción y la desobediencia
civil contra la guerra.
En 1960 los seis días de resistencia civil
noviolenta contra las tropas del Pacto de Varsovia que penetraron
en Checoslovaquia para aplastar la Primavera de Praga, el movimiento
aperturista checo, contuvo la invasión militar hasta que
la capitulación de los dirigentes checos secuestrados en
Moscú y la confianza puesta en ellos quebró la resistencia.
Empleando la acción noviolenta de masas, el
movimiento para los derechos civiles supuso un gran cambio en el
Sur de Estados Unidos. Entre los años cuarenta y sesenta,
fundamentalmente, se suceden Caravanas de Libertad al sur organizadas
por el Congreso de la Igualdad Racial (CORE); el exitoso boicoteo
del autobús de Montgomery, ocupaciones en los “Lunch counters”
y otras organizadas por el Comité de Coordinación
de los Estudiantes Noviolentos (SNCC); las luchas noviolentas contra
la segregación en Birmingham, Alabama, por la Conferencia
de Liderazgo de los Cristianos del Sur (SCLC); y la marcha de 1963
en Washington D.C. con 13.000 personas arrestadas. Luther King,
quien retoma los métodos de Ghandi para luchar contra la
segregación racial y por los derechos civiles de la población
afroamericana fue uno más de sus históricos protagonistas.
Desde los años setenta y durante los ochenta
se propaga la acción noviolenta en contra de la carrera de
armamentos nucleares y la industria de energía nuclear. Acciones
masivas de desobediencia civil tienen lugar en las plantas de energía
nuclear de Seabrook, New Hampshire, en el reactor de Diablo Canyon
en California y en muchas otras centrales del mundo, en la zona
de pruebas nucleares de Nevada, etc. Las acciones internacionales
para el desarme lograron cambiar la opinión mundial sobre
las armas nucleares.
En los años ochenta también, mujeres
preocupadas por la destrucción de la tierra e interesadas
en la exploración de vínculos entre el feminismo y
la noviolencia empezaron a unirse. En noviembre de 1980 y 1981,
se llevaron a cabo las “Women´s Pentagon Actions” (Acciones
de Mujeres en contra del Pentágono). A raíz de este
movimiento surgieron los campamentos de paz de mujeres en las bases
militares alrededor del mundo, desde Greenham Common en Inglaterra,
los de Italia o Japón, al de Puget Sound en el estado de
Washington de EE.UU.
Otro movimiento de desobediencia que arranca con
fuerza en los ochenta es el movimiento anti-apartheid en Sudafrica
basado en el movimiento americano por los derechos civiles de los
sesenta.
También se incorpora la desobediencia civil
como una táctica clave en el movimiento contra la intevención
en Centro América. Desde mediados de los ochenta tienen lugar
acciones en la Casa Blanca y el Departamento de Estado norteamericano
guiadas por la Declaración de Resistencia. Numerosas personas
violan la ley para dar cobertura a los refugiad@s centroamericanos.
También se suceden acciones en contra del reclutamiento de
la CIA en las ciudades universitarias.
La acción noviolenta contra el patriarcado
y la violencia homófoba ha sido una parte integral de la
renovación del activismo en la comunidad lesbiana y gay desde
1987, cuando se formó ACT UP (la Coalición de SIDA
para Soltar el Poder). El 13 de octubre de ese mismo año,
la Corte Suprema fue el lugar de la primera acción norteamericana
lesbiana y gay de desobediencia civil, donde unas seiscientas personas
fueron arrestadas manifestándose en contra de la decisión
Hardwick contra Bowers, que confirmó las leyes de sodomia.
Más recientemente y reconociendo nuestra propia
experiencia, la Insumisión al ejército o los llamamientos
a la deserción en zonas de conflicto impulsada en nuestros
días por el movimiento antimilitarista y de resistencia internacional
a la guerra representan un ejemplo vivo y cercano de los postulados
teóricos y prácticos de la desobediencia civil. Como
las interrupciones de los bombardeos de la base de la Marina de
Guerra Estadounidense impuesta en Vieques (Puerto Rico), conseguidas
por activistas pacifistas que a modo de “minas humanas” ocupan la
zona de tiro. O como los bloqueos noviolentos en las bases de submarinos
britanicos Trident, donde se fabrican sus cabezas atómicas,
para interrumpir su funcionamiento y los sabotajes producidos en
los mismos submarinos por las buceadoras feministas y antimilitaristas,
conocidas como “mujeres martillo”.
También en los últimos años
un nuevo fenómeno de resistencia civil irrumpe con fuerza
en el panorama actual de experiencias desobedientes: el movimiento
mundial contra la globalización económica capitalista
con sus imaginativas ocupaciones de la vía pública,
sus populares bloqueos, asedios y “arietes humanos” noviolentos
que han “catapultado” internacionalmente entre nuevas generaciones
de activistas políticos esta “arma incruenta” llamada noviolencia
que demuestra día a día su eficacia y aceptación
social.
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