| |
Desde el 11 de septiembre de 2001, los EEUU han puesto
en marcha una escala belicista que parece no tener fin. Con la excusa
de combatir el terrorismo y de luchar por la seguridad
se limitan derechos y libertados y se justifican ataques militares
indiscriminados. En el marco de esta escalada militar, lanzan la
amenaza de atacar Iraq bajo tres grandes acusaciones: no respetar
las resoluciones de Naciones Unidas; poseer armas de destrucción
masiva y constituir una amenaza para la población mundial.
Pero Iraq no es ni el único país
que no respeta las resoluciones de NNUU (Pakistán e Israel
sueno dos claros ejemplos), ni el único que dispone de armas
de destrucción masiva (EEUU, Corea del Norte, Pakistán,
India o Arabia Saudí son algunos ejemplos). Y por lo tanto
no es el único que supone una amenaza para la población
mundial. Todos aquellos estados que no respetan los derechos humanos
y que promueven y/o amparan la injusticia, las desigualdades, la
destrucción del medio ambiente, etc. suponen una amenaza
para la población mundial. A estas alturas todo el mundo
sabe que la principal razón por atacar Iraq es apropiarse
de las segundas reservas mundiales de petróleo, ahora en
manos del gobierno iraquí, controlando así la producción
y el precio del petróleo, para mantener su ritmo de consumo
energético. Además, el control del territorio iraquí
consolidaría una presencia permanente de los EE.UU. en el
Oriente Medio, protegiendo y apoyando así la posición
(política y comercial) de Israel en la zona, y permitiendo
la continuidad de la agresión al pueblo palestino.
La movilización ciudadana
Ante esta situación, decenas de millones de
personas salieron a la calle el pasado día 15 de febrero
para gritar NO A LA GUERRA. El éxito de las movilizaciones,
que por primera vez en la historia coincidieron en un mismo día
y con un mismo objetivo (parar la guerra), demuestra que la ciudadanía
en cualquier parte del mundo está en contra de la política
belicista de los EEUU y sus aliados, que cree que la guerra no es
la solución, que quiere un mundo de paz y de justicia. La
reacción de los gobernantes ha sido hacerse el sordo ante
la voz de la ciudadanía, apelando a una supuesta legitimidad
democrática ganada en las urnas. Ante la nula reacción
gubernamental los ciudadanos y ciudadanas nos mantenemos en Pie
de Paz, luchando para parar esta invasión. Seguimos creyendo
que la invasión de Iraq que el gobierno de los EEUU y sus
aliados preparan:
Es ILEGÍTIMA,
puesto que su objetivo es la voluntad de apropiarse de los recursos
de la zona, como el petróleo, y avanzar en la ocupación
militar y el dominio político y comercial de Oriente Medio.
Es ILEGAL, porque
va en contra de la carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional
que califica las guerras preventivas como invasiones.
Es INMORAL, porque
causaría miles y miles de muertes, víctimas inocentes,
además de padecimiento, odio, y destrucción durante
muchos años. Sí tiran adelante con sus planes, será
una guerra, no sólo contra el pueblo de Iraq, sino también
una guerra contra la humanidad y los valores de la paz y la justicia.
|
|