Si una vez más hacemos historia (*)
será en "los días de marzo", nuevos días
en que recordaremos que unos pocos capitalistas, los militares
y policías archiarmados que les defienden aprendieron a
temblar, a escuchar el poder de nuestros cuerpos armados de desobediencia
y de nuestra voz disparando futuro. Y nadie podrá ocultar
más que aquí nadie se calla ante la barbarie, que
Zaragoza no se rinde.
Porque mientras el Mal de la guerra capitalista
recorre la galaxia algo se mueve en nuestro pequeño mundo.
Estrategas, generales y ministros de la guerra de la Unión
Europea preparan para nuestra ciudad su próxima Reunión
de Defensa, de defensa exclusiva del capitalismo y del negocio
sangrante de la guerra. Pero mientras tanto en Zaragoza cocinamos
una particular pócima de desobediencia al militarismo imperial.
Los lacayos europeos de la OTAN, del imperio mundial
de EE UU, la presidencia española de la Unión Europea
quieren hacernos creer a la opinión pública que
el objetivo de esta cumbre es garantizar la paz europea y mundial,
nuestra seguridad internacional. La verdad es todo lo contrario:
están conspirando la continuidad de la guerra global. Más
muerte, más destrucción, más pobreza amenaza
el planeta.
Trás la puertas cerradas de la Academia
General Militar de Zaragoza, a escondidas del mundo que quieren
violar y poseer inventarán nuevos enemigos, proyectarán
planes militares para sus hipócritas intervenciones "humanitarias"
y hablarán de cómo mantener la psicosis de guerra
terrorista para unificar nuestro pensamiento y prepararnos para
más guerra. Estudiarán más censura, la invasión
de tu privacidad, la ocupación militar de las ciudades
si es preciso, la europersecución de la disidencia y de
la emigración, la violación de los derechos individuales,
de la asistencia jurídica, de la vida pública...
Más militarización interna, por un lado y más
garrote internacional por otro. Todo un despilfarro económico
que atenta contra las necesidades humanas y la seguridad del planeta.
Auténtico terrorismo de estado, terrorismo imperial.
Las multinacionales de EE UU y de la UE se ven
como los dueños del mundo otorgándose el derecho
de libre acceso a todos los mercados y expoliando por la fuerza
todas las materias primas de la Tierra. Y pretenden imponer sus
intereses económicos a todo el mundo haciéndonos
la Guerra Global. La explotación capitalista y su defensa
militar a escala planetaria son las dos caras de un sistema sin
escrúpulos basado en el lucro de una minoria y nuestra
sumisión.
La época que estrenamos es la de la estrategia
militar, la globalización del militarismo: la liquidación
de libertades por adentro, y la guerra global "sin cuartel" por
afuera. No basta tener los controles financieros y económicos,
gracias al FMI y a la OMC, ni los controles políticos,
a través de la ONU y los gobiernos que sirven sus intereses.
Necesitan tener el control total. Colocar bajo control directo
las fuentes de Petróleo y áreas geopolíticas
estratégicas. Para los EEUU y la Unión Europea,
epicentros del capitalismo mundial, es imprescindible la guerra
porque les abre posibilidades políticas y económicas,
a través de legislaciones de castigo, la industria de armamentos,
la industria de la "seguridad" ciudadana, la industria carcelaria,
la energética, la de comunicación... Porque no pueden
ni consiguen dominar los pueblos del mundo de otra forma no limitarán
más su acción a los territorios que están
bajo la OTAN. Tienen necesidad de proyectarla internacionalmente
englobando países árabes, asiáticos y de
América Latina. Precisan ejercer el control directo, en
el sitio y de la mano militar, sobre la producción de materias
primas de todo el mundo, imprescindibles para su opulencia insensata,
para su crecimiento ciego y destructivo.
Necesitamos entonces que entre todos los movimientos
sociales propiciemos una acción mundial por la desmilitarización
y abolición de los ejércitos, y una cultura de paz
que facilite un cambio radical para poder recuperar el rumbo de
nuestros destinos. El horror de la guerra debe hacer comprender
que la dictadura del beneficio absoluto conduce inevitablemente
al desastre. La inquietud mundial por la guerra hay que transformarla
en una acción decidida que cuestione los sistemas de opresión
y dominación que la causa (capitalismo, imperialismo, fundamentalismo
religioso, patriarcado, etc). Y si el gobierno de la injusticia
está mundializado nosotr@s podemos estarlo también.
Urge entender que la globalización de nuestra cooperación
y solidaridad, el apoyo mútuo representa una esperanza
de futuro y una gran oportunidad para transformar esta situación.
Nuestra existencia y crecimiento mundial como movimiento de movimientos
de resistencia al capitalismo hace posible otro mundo, y tenemos
la ocasión de que este nuevo mundo crezca sin ejércitos,
en nuestros corazones y en nuestras vidas.
Queremos romper el supuesto "consenso" prefabricado
e impuesto mediáticamente sobre los orígenes y las
soluciones a la violencia y sobre las divisiones entre "buenos
demócratas" y "bárbaros fanáticos". Queremos
crear espacios para el debate público y la acción
común entre movimientos antimilitaristas, anticapitalistas
y las demás luchas contra distintas formas de opresión.
Para que podamos unir nuestras voces en un grito planetario de
respuesta a la ofensiva de la guerra global que se nos viene encima.
Proponemos abrir en Zaragoza, por ejemplo, un proceso
de convergencia internacional sobre la base de la emancipación
autogestionada de TODAS las personas, el rechazo del capitalismo
y todas las demás formas de dominación. Un proceso
que nos permita mayor fuerza y visibilidad, manteniendo y alimentando
nuestra sinceridad y coherencia política. Deseamos, necesitamos
intercambiar experiencias, información, preguntas, posiciones,
objetivos, acciones, alternativas... para facilitarnos análisis
y soluciones globales.
La Reunión de Ministros de la Guerra de
la Unión Europea en Zaragoza no es un acontecimiento local
o sectorial más, es la próxima cumbre de la Guerra
Global en Europa. Una guerra que es característica estructural
de la construcción de la europa del capital y del Imperio
neoliberal. Una guerra ya permanente imprescindible para reproducir
su poder en la era de la globalización capitalista.
Por eso os invitamos a participar aquí o
a movilizaros allá donde estéis, a que no os quedéis
callados durante los próximos "días de marzo", durante
el tiempo que haga falta. Llamamos mundialmente a la protesta
internacionalista y solidaria, a crear Poder Popular, a la deserción
del Imperio Global... para que esta reunión, para que la
preparación de los próximos crímenes del
capitalismo no pase inadvertida.
Esta no es la lucha de los y las antimilitaristas
de Zaragoza, es la lucha por cuidar la Tierra y salvaguardarnos
toda la humanidad. Te esperamos.
18 AL 21 DE MARZO, 2002: FORO GLOBAL.
22 Y 23 DE MARZO: ACCIÓN
GLOBAL.