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EL JUEZ MILITAR IMPIDE A UN INSUMISO ACUDIR A UNA
CONFERENCIA PACIFISTA INTERNACIONAL
El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria militar no
permite acudir a una conferencia pacifista internacional a un insumiso-desertor
preso en la cárcel militar de Alcalá por riesgo de desadaptación
al régimen militar
El insumiso-desertor Carlos Pérez, preso en la cárcel
militar de Alcalá de Henares en régimen de semilibertad desde junio
del año pasado, no podrá responder a la invitación dirigida por
la organización pacifista "Internacional de Resistentes a la
Guerra" (WRI-IRG) para asistir en calidad de ponente a la conferencia
sobre "Noviolencia y Fortalecimiento Social" que comienza
hoy en Puri, Orissa (India). En respuesta a una solicitud de permiso
formulada por el insumiso, y que ya previamente había denegado el
coronel-director de la prisión militar, el Juez de Vigilancia argumenta
que la salida al extranjero impediría "el control del interno"
y que su participación en la citada "conferencia de la Internacional
de Resistentes a la Guerra no parece una actividad aconsejable"
para el interno, teniendo en cuenta que "el centro de Alcalá
de Henares no deja de ser una Unidad de las Fuerzas Armadas".
En la conferencia sobre "Noviolencia y Fortalecimiento
Social" participan personas de movimientos sociales de distintos
lugares del mundo con el objetivo primero de poner en común su experiencia
en diferentes luchas noviolentas de resistencia a la guerra y el
militarismo, por la paz, la justicia y la emancipación social. Carlos
Pérez había sido invitado como miembro del Movimiento de Objeción
de Conciencia (MOC) del Estado español y participante en la actual
campaña de desobediencia civil por la abolición del Ejército, denominada
"insumisión en los cuarteles".
Con sede en Londres y fundada en 1921, la Internacional
de Resistentes a la Guerra (www.gn.apc.org/warresisters/es/index.html)
es una federación multinacional e independiente de organizaciones
y personas por la paz y el cambio social, agrupadas en torno a métodos
noviolentos de acción colectiva y a una sencilla declaración: "la
guerra es un crimen contra la humanidad; estamos decididos a no
colaborar con ningún tipo de guerra y a luchar por la abolición
de todas sus causas".
Antimilitaristas presos en la cárcel de Alcalá han
venido denunciando públicamente en los últimos meses situaciones
represivas como ésta, "en la que se revela, no solamente lo
falso y manipulador de la propaganda de imágenes democráticas, igualitarias
y pacifistas con la que el ejército quiere salvar el rechazo social
que provoca, sino también lo profundamente incompatible que son
los esquemas militares con los principios que deberían orientar
a una sociedad activa y comprometida en la lucha contra las guerras,
la violencia y la opresión". Algunas de estas situaciones han
sido la denegación de la libertad condicional por seguir afirmando
la vigencia y legitimidad de la desobediencia civil noviolenta,
la instalación de chapas metálicas agujereadas en las celdas de
segundo grado, la prohibición de disponer de materiales antimilitaristas,
que expresen oposición al ejército o sean favorecedores de la insumisión
(susceptibles de "afectar el buen orden del Establecimiento
y la reeducación de los internos de cara a su reincorporación a
las Fuerzas Armadas,) y los privilegios de que gozan algunos presos
en razón a su rango.
Hasta el momento, han sido 18 los insumisos desertores
que han pasado por la prisión militar. Doce se encuentran allí encarcelados
actualmente, 8 en tercer grado y 4 en segundo grado. La "insumisión
en los cuarteles" es la campaña de desobediencia civil en la
que estos antimilitaristas han participado, impulsada por el MOC
desde 1997, como medio "sacar del secretismo de las políticas
de defensa cuestiones como los 6.000 millones diarios que devora
la maquinaria militar, que el Estado español es el quinto traficante
mundial de armas hacia países empobrecidos, o las funciones de mantenimiento
de la opresión económica y política Norte/Sur de la OTAN y el futuro
Euroejército". Treinta y tres antimilitaristas han seguido
hasta hoy esta forma de desobediencia para la denuncia.
Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC)
moc.caraba@nodo50.org
insupiso@teleline.es
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