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  CAMPAÑAS - INSUMISIÓN EN LOS CUARTELES - REPRESIÓN A LOS INSUMISOS
     
 

GRAVES AGRESIONES CONTRA LOS INSUMISOS PRESOS EN ALCALÁ

 
     
 

Muchas gracias a tod@s l@s que habéis participado en la campaña de apoyo solidario a los insumisos presos. Gracias a vuestra colaboración, su situación mejoró sensiblemente pues la dirección de la cárcel se vio obligada a tomar medidas de protección.

 
 
 
 

 

 
  Primeros acontecimientos
Nueva agresión
Informe del equipo Nizkor
Acción en el Ministerior de la Guerra
 
 
 
     
 

Como puede que ya sepáis por la prensa, entre el lunes 8 y el viernes 12 de junio de 1998 los cuatro insumisos presos en la prisión militar de Alcalá de Henares sufrieron varias agresiones por parte de otros presos vinculados a grupos neo-nazis con la connivencia e incluso el apoyo de funcionarios del centro así como de la dirección del mismo.

El viernes 12 de junio se celebró una rueda de prensa con bastante repercusión. También se realizó una  campaña de envío de faxes y llamadas telefónicas a la prisión militar para interesarnos por la situación de los presos y expresar nuestra preocupación por los hechos.

RELATO DE LA SITUACIÓN DE LOS INSUMISOS PRESOS EN LA PRISIÓN MILITAR DE ALCALÁ

Desde el ingreso en la prisión de los primeros insumisos cuarteleros, en Febrero de 1997, hemos puesto en conocimiento a través de diversos escritos, en diversas ocasiones, tanto de los medios de comunicación como de las autoridades militares y civiles (Coronel-Director del EPM, Juzgado Militar de Vigilancia Penitenciaria, Tribunal Militar Territorial 1º y Defensor del Pueblo) una serie de, sospechas al principio, y ahora ya hechos constatados en los que afirmamos que existen, como mínimo, dos celadores vinculados a la extrema derecha (concretamente a la organización de Bases Autónomas) que desde un principio han mantenido una animadversión manifiesta hacia gitanos, árabes, homosexuales e insumisos, aunque solamente los insumisos hemos podido denunciar lo que estaba ocurriendo. Las denuncias se concretan en varios escritos al Coronel, quejas al juzgado de vigilancia y una denuncia ante el tribunal militar territorial 1º por malos tratos, abusos de poder, y amenazas, además de un escrito al defensor del Pueblo.

Durante este periodo hemos recibido, tanto los insumisos presos como algunas de las personas que los visitamos, amenazas de muerte, tanto por carta como por teléfono (hechos denunciados en los juzgados civiles de Alcalá), sin que hasta la fecha y en algunos casos después de transcurridos más de seis meses se hayan tomado medidas de ningún tipo. Esta situación creíamos, inocentemente, que tendríamos que soportarla, con el miedo constante que eso genera, pero que sería raro que fuera a más. Pero de un tiempo para aquí, observamos como progresivamente iba entrando material neonazi y de Bases Autónomas, sin que por parte de la administración se hiciera nada al respecto, todo lo contrario, esta entrada contaba con el beneplácito de la misma y era alentada por los dos celadores antes referidos.

Poco a poco a medida que ese material entraba en la prisión se iba creando un nutrido grupo de presos de cabezas rapadas (unos 6 ó 7 en un pabellón con menos de 30 internos). Este grupo progresivamente se iba consolidando, fortaleciendo y amedrentando  al resto del colectivo de presos, que evidentemente no podían plantarles cara. En varias de las visitas hemos podido observar que algunos ostentaban simbología fascista, y en la prisión, poco a poco se hacía más y más cotidiano los símbolos nazis, como el canto del cara al sol, levantar el brazo,...

Durante todo ese tiempo, pese a que todos los celadores observaban un enrarecimiento del ambiente, la dirección de la prisión no hizo nada al respecto. Incluso uno de los presos está procesado por asesinato  y pertenencia a un grupo de “cabezas rapadas”, encontrándose en situación de preso preventivo, y sin condición de militar, por lo tanto de un modo irregular.

La situación de beligerancia, violencia y amenaza diaria se tornó directa y palpable cuando el pasado día 8 de Junio, , se acercaron a la celda en la que estaban los 4 insumisos presos y, cerrándola desde fuera, y con un spray a través de la mirilla prendieron fuego saliendo una llama por la ventana de la celda (el uso de este tipo de spray como pequeños lanzallamas es algo que por desgracia se empieza a convertir en algo habitual en las agresiones de los cabezas rapadas). Otra vez les abrieron la celda, y cinco minutos más tarde la volvieron a cerrar. Cuando de nuevo la volvieron a abrir, los insumisos salieron a intentar entablar una conversación y tratar de arreglar la cosas, pero sin mediar palabra, a uno de ellos lo agredieron y les hubieran a agredido al resto si no fuera porque de casualidad un celador apareció por el pasillo de la sección.

Acto seguido, y viendo que su integridad física realmente peligraba, solicitaron hablar con el oficial de servicio interior. Expusieron la situación tan grave que existía, y les informó que pondría todos estos hechos en conocimiento del director de la prisión. Ellos, obviamente, solicitaron especiales medidas de seguridad, las cuales no fueron tomadas. Al día siguiente se entrevistaron con el Coronel-Director de la prisión informándole de lo ocurrido, y explicándole que estos hechos, aunque gravísimos, eran la punta del iceberg, y lo que realmente había de fondo era un problema de muchísima más entidad. La sorpresa vino cuando no se  tomaron medidas  de ningún tipo al respecto hasta el miércoles 10 de Junio -curiosamente, cuando empezaba a trascender a la prensa-, cuando en otras ocasiones y por hechos mucho más puntuales y de menor trascendencia sí se había tomado.

La constatación de que la inseguridad por la que están atravesando los insumisos es real se manifestó cuando ese mismo día, después de comer, a otro de ellos lo agredieron delante de la celda. Ese mismo día el comandante subdirector de la prisión tomó declaración a varios internos del grupo de neonazis, permitiendo luego que la situación de seguridad fuera  la misma de siempre, con la negligencia que esto supone, por lo que estamos convencidos que se está utilizando a este grupo de neonazis como instrumento para agredir a los insumisos con el beneplácito e incitación de la dirección de la prisión.

Y de las posibles consecuencias  que de todo esto puedan derivarse hacemos como único y último responsable al coronel director de la prisión: D.   JESÚS RANERA ALÓS

MOC Madrid, Junio 1998.

 
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NUEVA AGRESIÓN NEONAZI A INSUMISOS DENTRO DE LA PRISIÓN MILITAR DE ALCALÁ DE HENARES.

Después de las agresiones ocurridas a partir del lunes día 8, se produjo un nuevo ataque a los insumisos que cumplen condena en la citada cárcel, poniendo de manifiesto la falta de medidas adecuadas por parte del director de la prisión.

Los hechos se produjeron sobre las 17:00 h. del viernes, 12, cuando un celador dejó abierta la puerta de la sección en la que se encuentran los insumisos y varios presos neonazis penetraron en ella, introduciéndose en las celdas de dos de ellos, Ramiro Paz y Plácido Ferrándiz, a los que golpearon violentamente varias veces. Durante la agresión ESTABA PRESENTE UN CARCELERO QUE NO INTERVINO EN NINGÚN MOMENTO, TENIENDO QUE SER SEPARADOS LOS AGRESORES NAZIS DE LOS INSUMISOS POR OTROS PRESOS QUE ACUDIERON AL OÍR LO QUE ESTABA OCURRIENDO.

El Coronel Director de la Prisión Militar, D. Jesús Ranera Alós, ni siquiera estaba presente en las instalaciones en el momento de la agresión, y hasta el lunes no volverá al establecimiento penitenciario. El celador mayor que se hallaba hoy de guardia, y por tanto responsable de la sección donde se encuentra encarcelada la tropa sin graduación militar, era el mismo que estuvo de guardia durante las anteriores ocasiones en  las que se produjeron percances, tanto con los internos como con las visitas. El jefe de servicio, responsable del buen funcionamiento de la institución mientras no esté presente el Coronel Director, se niega a explicar las medidas que tomará para evitar la repetición de incidentes.

Ni el Juzgado de Vigilancia ni el Ministerio de Defensa han efectuado alguna declaración o explicación de la forma con la que van a manejar este problema, sin duda alguna creado por la negligencia del Coronel Director, que ha ido permitiendo poco a poco la formación de un grupo neonazi entre los muros de la cárcel, mientras que, a su vez, ha tratado de crear un clima de hostilidad hacia los insumisos presos desde el resto de encarcelados. El hecho más relevante es que a pesar de que el Director de la prisión tuvo conocimiento de las primeras agresiones desde el martes por la mañana, desde entonces no ha tomado ninguna medida eficaz y, como lo demuestra su ausencia, no parece preocuparse lo más mínimo por la seguridad de los insumisos que se encuentran en la Prisión Militar.

 
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INFORME DEL EQUIPO NIZKOR

A los pocos días de hacerse público lo que estaba ocurriendo en la cárcel de Alcalá, nos llegó el siguiente informe del grupo de derechos humanos Equipo Nizkor. Comienza con el relato de los hechos (que no incluímos aquí pues los tenéis más arriba).  

EL DIRECTOR DE UNA CARCEL MILITAR PERMITE TRATOS DEGRADANTES A PRESOS DE CONCIENCIA POR PARTE DE NEONAZIS.

Situación:

1. Estas acciones por parte de las autoridades de la prisión se encuadran en el artículo 1) de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de plena vigencia en el Estado español, así como contra la convención europea contra la Tortura.

2. Estas acciones por acción u omisión están recogidas en el capítulo VII "De las torturas y otros delitos contra la integridad moral" en los artículos 173 a 177 del Código Penal vigente en el estado español

3. Estas agresiones están incursas además, en el artículo 510 del Código Penal español vigente y la responsabilidad de los funcionarios de prisiones en el artículo 533 del mismo código penal.

4. Por todo ello exigimos que el ministro de defensa y el ministro del interior tomen las medidas necesarias para procesar a todos los funcionarios incursos en estos hechos y muy especialmente a los pertenecientes a Bases Autónomas por ser su comportamiento incompatible con los  artículos 46, 47 y 48 de las "Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos" adoptadas en el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento de Delincuentes,  celebrado en Ginebra en 1995, entre otras.

5. Exigimos la destitución del director del centro penitenciario militar Jesús Ranera Alós por permitir la aplicación de tratos inhumanos y degradantes contra presos bajo su custodia, no permitiendo que vuelva a ocupar ningún puesto relacionado con prisiones y se deje constancia en su expediente militar a efectos de su hoja de calificaciones profesional. Su comportamiento es violatorio del artículo 50 de las "Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos" adoptadas en el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento de Delincuentes, celebrado en Ginebra en 1995.

6. Se tomen las medidas necesarias para impedir la reiteración de este tipo de tratos inhumanos y degrandantes en la personas de los presos Elías Rozas, Ramiro Paz, Plácido Ferrándiz y Miguel Ángel Burón, violatorias del Código Penal español, de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes; del Pacto de Derechos Civiles y Políticos; de  las Reglas mínimas para el tratamiento de Reclusos de la ONU; de los Principios básicos para el tratamiento de reclusos de la ONU y del Conjunto de Principios para la Protección de Todas las Personas Sometidas a Cualquier Forma de Detención o Prisión.

7. El juez de Vigilancia penitenciaria responsable del control del centro penitenciario de las explicaciones pertinentes de su actuación negligente en el cuidado de los derechos y libertades de los presos mencionados y en el cumplimiento de las normas internacionales sobre el tratamiento de presos.

8. Se realicen las investigaciones pertinentes a efectos de inculpar a los responsables de permitir manifestaciones y simbología nazi en el interior de la prisión, delito perfectamente definido y penado en el Código penal vigente en el estado español.

Por todo ello rogamos envien carta o fax a:

1. Ministro de Defensa
Eduardo Serra
Fax: +34.91.556.5572

2. Ministro del Interior
J.M. Mayor Oreja
Fax: +34.91.522.1538  +34.91.5865

3. Juez de Vigilancia Penitenciaria
Fax: +34.91.817.34.12

4. Director de la Cárcel militar de Alcalá de Henares
D. Jesús Ranera Alós
Fax: +34.91.882.34.93

5. Defensor del Pueblo
Fernando Alvarez de Miranda
Fax: +34.91.308.1158

6. Consejo General del Poder Judicial.
Fax: +34.91.310.0306

6. Fiscal General del Estado
Jesús Cardenal
Fax: +34.91.319.3317

7. Diputado Willy Meier miembro de la comisión de política interior del
Parlamento.

cendoc@izquierda-unida.es
Fax: +34.91.534.9747

Equipo Nizkor
Derechos Human Rights
Serpaj Europa
Solidaridad Urgente
13jun98

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ACCIÓN EN EL MINISTERIO DE LA GUERRA

El jueves 25 de junio se realizó una acción de protesta en el Ministerio mal llamado de Defensa. Un@s 15 antimilitaristas se concentraron allí con pancartas y globos y se hizo entrega de un manifiesto exigiendo el cese del director de la cárcel militar. Al finalizar el acto se lanzaron los globos dentro del patio del ministerio (lo que no hizo ninguna gracia ni a los picoletos que lo custodian, ni a los antidisturbios que acudieron para "proteger" a los manifestantes).

En el acto también se dio a conocer la resolución del juez de vigilancia militar -el supuesto encargado de proteger a los presos- por la cual decidía no hacer nada por los sucesos denunciados por los insumisos. Entre las razones expuestas para su pasividad, destaca que los agredidos "son antimilitaristas y aspiran a la desaparición de los ejércitos". Por lo visto, este juez aplica criterios ideológicos para decidir quienes merecen ser protegidos en el ejercicio de sus funciones. Todo un ejemplo de prevaricación a las claras. Por supuesto, será denunciado donde corresponda. Si queréis una copia de tan brillante resolución, podéis pedírnosla a nuestro correo electrónico.

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