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Queridos/as amigos/as:
Por aquí, la mayoría de la gente parece
opinar que la guerra es algo muy sencillo: si hay un señor
muy malo que mata a la gente inocente, se le bombardea y se acabó
el problema.
Pero aún hay muchas preguntas que hacerse:
¿todo es tan fácil?; ¿el bombardeo está
acabando con Milosevic?; ¿le apoya su pueblo?; ¿todos
los serbios son malos y todos los albaneses son buenos?; ¿desde
cuándo es la OTAN garante de los derechos humanos?; ¿qué
interés pueden tener Europa y Estados Unidos en ocupar Yugoslavia?
El problema no está en un dictador. Tiranos
como Milosevic los hay por todo el mundo, incluso en algunos países
amigos de la OTAN. El problema es estar en uno u otro bando y ganarte
su protección.
La OTAN es el bando de los países desarrollados,
aquellos que cuentan con las más potentes industrias armamentísticas
y con el más poderoso sistema bancario, los que tienen el
mango y la sartén. Toda acción de la OTAN revierte
en muy favorablemente sobre sus economías, y ellos se lo
agradecen, por ejemplo, patrocinando la cumbre de su 50 aniversario.
Nunca un cumpleaños fue tan caro y tan triste. ¿Y
los que no somos ni banqueros, ni empresarios, ni traficantes? ¿No
podemos hacer nada? Es precisamente de nuestra mano donde está
la solución. Tenemos que abrir los ojos para ver el militarismo
que día a día crece en nuestra sociedad, y que nos
hace ver el bombardeo como algo normal, e incluso positivo: algo
donde no muere nadie, sino que se le daña colateralmente.
Ningún ejército defiende la paz, y todos somos rehenes
de nuestros propios ejércitos, porque no nos dejan decidir
cómo organizarnos, ni decidir qué es lo que queremos
que defiendan, ni decidir cómo queremos que lo defiendan.
¿Necesitamos tanques o escuelas? ¿Preferimos aviones
de combate u hospitales? ¿Nos es más útil un
fusil o un parque?
Yo no quiero colaborar con la locura de la guerra,
por eso me declaré insumiso en el cuartel y deserté
del servicio militar el año pasado. Lo hice para denunciar
el absurdo de la guerra y del gasto militar, para decir que yo no
voy a ayudarles a mantener su dominio económico, y que voy
a ayudar a todo el que comparta mi objetivo: luchar por la justicia
social y la paz, dos cosas que ningún bombardeo puede conseguir.
Todos los que compartáis este ideal uniros
a nosotros, no os crucéis de brazos, porque entonces los
que perderemos la guerra seremos todos los que deseábamos
la paz.
Un beso y un abrazo. Raúl.
Apoya a Raúl, escribiéndole
a la cárcel:
Raúl Alonso López,
Centro Penitenciaro Militar de Alcalá de Henares, Carretera
de Meco, km. 5, 28805 Alcalá de Henares (Madrid, España).
(mejor en sobre y con remite, si no no llega)
Movimiento de Objeción de Conciencia
Resistentes contra la guerra.
Apartado de correos 6159. Valladolid (España).
Teléfono: 983 391139
Más información en Internet:
"La Casa de la Libertad"
http://members.xoom.com/casalibertad
TENEMOS QUE PARAR LA GUERRA.
TENEMOS QUE PARAR TODAS LAS GUERRAS.
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