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Con la sana intención de recordarnos que este
festivo Primero de Mayo no es como los demás, puesto que
ESTAMOS EN GUERRA Y URGE TRABAJAR POR LA PAZ, con esta acción
no violenta queremos expresar públicamente una doble denuncia,
NI OTAN NI MILOSEVIC, y un imperativo ético y político:
ACABEMOS CON LOS EJÉRCITOS.
Más allá de toda retórica, ante
el conflicto generado en los Balcanes nunca ha resultado más
evidente que los militarismos se justifican entre sí, reconociéndose
y enriqueciéndose mutuamente sobre la base de la mentira
y de la desinformación: esa es la dinámica de la guerra
Por un lado la OTAN, empeñada en justificar ante el mundo
su autootorgado papel de gendarme planetario en la reciente cumbre
de Washington, decide celebrar de una manera especialmente sangrienta
los fastos de su cincuentenario. Para ello, pretendiendo defender
a la población de Kosovo en un tardío alarde de humanitarismo,
bombardea masivamente el territorio yugoslavo. El resultado es doble:
por una parte ha proporcionado al régimen de Slobodan Milosevic
la coartada internacional que necesitaba para culminar el proceso
de limpieza étnica de la población albanokosovar sin
testigos de ningún tipo: ni periodistas ni observadores internacionales,
y engañando a la población mundial y a la propia opinión
pública haciéndoles creer que los albaneses huyen
en realidad de las bombas de la OTAN. Por otro lado, el clima de
agresión e inseguridad generado por los bombardeos de la
OTAN entre la población serbia ha fortalecido políticamente
al propio régimen de Belgrado, situación que ha sido
aprovechada para incrementar la represión interna y acallar
las voces de la disidencia. En cuanto al régimen de Belgrado,
su reacción de huida hacia adelante rematando el proceso
de limpieza étnica en Kosovo y generando enormes avalanchas
de desplazados sobre los países limítrofes, con sus
consiguientes efectos desestabilizadores a nivel regional y riesgos
de internacionalización del conflicto, está dando
a la OTAN aún más razones para incrementar su presión
militar.
Es la lógica de la guerra. Una lógica
en la que las víctimas son las de siempre -la población
de Kosovo, de Serbia- y los beneficiados también: los jerarcas
de la OTAN, el propio Milosevic o sus socios en el gobierno, con
los que a buen seguro se negociará -ya se hizo en 1995 en
Dayton, tras el genocidio de Bosnia-Herzegovina- y los fabricantes
de armas, que ya durante los fastos de la cumbre atlántica
de Washington se apresuraron a montar su gran feria de armamento
con ensayos de sus productos en tiempo de guerra. La pretendida
solución militar del conflicto de Kosovo sólo ha conseguido
agravarlo: con bombardeos no se construye la paz, a pesar de lo
que diga el gobierno y ciertos pacifistas de última hora.
Contra la guerra sólo tenemos una receta:
escapar a su lógica. O apoyar a los que lo hacen. como los
desertores de los ejércitos serbio y montenegrino que no
quieren participar en el genocidio ni ser instrumentalizados por
sus gobernantes. El pasado viernes 23 de abril, y coincidiendo con
la cumbre de Washington,en Kragujevac. al sur de Belgrado, tuvo
lugar un masivo consejo de guerra contra 86 desertores serbios.
Fueron sentenciados a penas de entre cinco y seis años de
prisión cada uno. Sabemos. por otro lado. que la desobediencia
a la guerra está muy extendida en la antaño región
autónoma serbia de Vojvodina: al parecer, la cárcel
de la capital, Novi Sad, está llena de desertores. Muchos
de ellos han huido a Hungría, y otros permanecen escondidos
en el interior del país. En cuanto a Montenegro, se dice
que un soldado de cada diez ha desertado, y las propias autoridades
civiles, enfrentadas al ejército yugoslavo, ya han incitado
a los conscriptos a la desobediencia.
A la luz de estos ejemplos, y al objeto de contribuir
a desactivar la lógica de la guerra, exigimos que se apoye
a todos los desertores del conflicto. Que se les conceda el estatuto
de refugiados políticos, tal y como recomendaba la resolución
del Parlamento Europeo emitida el 23 de octubre de 1994, en plena
guerra de Bosnia. Que Europa con mayor razón por haber
contribuido a agravar el conflicto- abra sus fronteras a las víctimas
de la guerra y a tod@s aquell@s que quieren escapar de ella.
Exigimos también que se apoye a todos
aquellos grupos que desde el interior de Serbia todavía se
siguen atreviendo a reclamar una solución política
al conflicto y a denunciar la política genocida de Milosevic.
Y por lo que se refiere a la participación española
en el conflicto, exigimos el cese inmediato de la agresión
militar: que no se sigan manchando las manos de sangre.
NI OTAN NI MILOSEVIC: PAREMOS LA GUERRA
NO A LOS BOMBARDEOS DE LA OTAN
CONTRA LA LIMPIEZA ÉTNICA DEL GOBIERNO DE BELGRADO
POR LA RETIRADA INMEDIATA DE LAS TROPAS
ESPAÑOLAS DEL CONFLICTO
POR EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN DEL
PUEBLO KOSOVAR
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Contra el ataque de la OTAN
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