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Durante este período del Año, cuando
las oraciones de las tres religiones santas, Islam, Cristianismo
y Judaísmo llegan juntas al Ramadán, la Navidad y
el Hannukah, Belén, "la Cuna del Mensajero del Amor
y la Paz", se lamenta bajo el peso de la terrible ocupación
y sufre los dolores de la represión, la tiranía y
la agresión, que obligan a su pueblo a permanecer en la prisión
de sus casas y a someterse al toque de queda. Belén, ciudad
simbólica, debería celebrar este período del
año con alegría y júbilo. Tras una ocupación
tan larga, esta alegría se ha transformado en sufrimiento.
¿Y Por qué?
Nos asombra oír a los líderes israelíes
justificar la reocupación de la ciudad de Belén y
la de los pueblos y campos de refugiados vecinos con el pretexto
de la explosión que tuvo lugar en Jerusalén el 21
de noviembre, argumentando que el responsable vivía en Belén.
Las Fuerzas Militares israelíes saben con seguridad que no
es así, que en realidad llegó al lugar del atentado
desde una área completamente controlada por Israel y atravesando
varios puestos de control israelí es.
Hemos condenado esta operación en una declaración
publicada el mismo día y a través de la T.V. israelí.
Rechazamos todo tipo de acciones que causen daños
a civiles inocentes palestinos o israelíes. Ha quedado patente
la firmeza de esta condena, y los tres últimos meses han
ratificado la verdad de nuestra posición como la están
refrendando muchos israelíes y funcionarios internacionales.
Estos funcionarios han subrayado que podíamos controlar los
temas de seguridad a partir de la retirada de las Fuerzas Militares
israelíes del Territorio (Governorate) de Belén. Demostramos
también que podíamos cumplir nuestras promesas y responsabilidades
adquiridas en los acuerdos alcanzados; nuestra tarea ha sido llevar
a cabo de manera honesta las instrucciones del Presidente Yaser
Arafat.
Mientras tanto, el Gobierno Israelí ignoró
todos nuestros esfuerzos y se apresuró a invadir el Territorio
(Gobernorate) de Belén. Subrayamos aquí que esta ocupación
fue llevada a cabo de acuerdo con un esquema planificado de antemano,
a la espera de un pretexto para su ejecución. En realidad
el objetivo real de estas acciones israelíes es principalmente
ayudar en las próximas elecciones, que se prevén ajustadas,
al Primer ministro Ariel Sharon, a su Ministro de Defensa Sahoul
Mofaz y sus colegas militares. Con el fin de llevar a cabo este
plan, utilizaron la sangre de inocentes civiles palestinos e israelíes.
Las autoridades israelíes han cancelado todos
los acuerdos, incluida la violación del más reciente
"El Acuerdo de Belén" mediante una política
de arrestos y asesinatos.
Este gobierno intenta imponer una nueva forma de
ocupación y pretende destruir la infraestructura de la Autoridad
Nacional Palestina que todavía permanece. Mediante tales
acciones, se destruye cualquier aspiración de entendimiento
pacífico que proporcione seguridad y una vida digna para
ambas naciones.
Hacemos un llamamiento al pueblo israelí a
"madres, padres, niñas y niños" para que
consideren los hechos e intervengan inmediatamente para parar el
derramamiento de sangre palestina e israelí y trabajen con
el fin de conseguir la paz en beneficio de la iniciativa de paz
que fue aprobada por los estados árabes durante la cumbre
de Beirut. Esta iniciativa aportaría paz y seguridad para
los israelíes a cambio de una retirada completa de los Territorios
Palestinos Ocupados en 1967 y cumpliendo las resoluciones de la
legalidad internacional que se concretarían en el establecimiento
de un Estado Palestino independiente.Con toda seguridad las acciones
militares, mediante tanques y aviones, balas y explosivos nunca
traerán la paz.
Por lo tanto, permítannos contribuir a una
paz verdadera y duradera, unapaz con legitimidad internacional.
Permítannos poner fin a las medidas israelíes que
nunca conducirán a la obtención de la paz sino que
traerán más odio y sangre. Permítannos trabajar
por una retirada inmediata del Territorio (Governorate) de Belén
y los demás Territorios Palestinos Ocupados y permítannos
volver a la mesa de negociación.
De nuevo tendemos una mano de paz hacia el pueblo
israelí, "desde aquí, desde la Ciudad de la Paz"
en nombre de nuestro pueblo y de su legítima autoridad. Nos
hubiera gustado invitar a todos los creyentes y amigos de la paz
de todo el mundo a visitar Belén y celebrar la Navidad, pero
este año, la ocupación ha impuesto una atmósfera
sombría que nos ha hecho suspender las manifestaciones festivas
y restringirlas a las ceremonias religiosas.
Esperemos que llegue el tiempo en el que la luz de
la alegría brille de nuevo, lejos de la injusticia y la oscuridad
gracias al establecimiento de una paz completa y justa. Basta de
sangre, permítannos volver a vivir la esperanza y seguir
construyendo un futuro mejor para nuestros hijos y nuestras naciones.
La Autoridad Nacional Palestina
Ministro del Interior.
Gobernador de Belén.
Traducción del inglés: Yolanda R. y Marta M.
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